A un año del femicidio de Leonela Giménez, el fiscal está cerca de elevar la causa a juicio
A un año del crimen que conmocionó a Sáenz Peña y la provincia, el fiscal Gustavo Valero confirmó que el expediente se encuentra en su etapa final y que so
Se cumple un año del femicidio de Leonela Ayelén Giménez que estremeció a Sáenz Peña y a toda la provincia. La joven de 25 años fue asesinada de un disparo en el pecho y su cuerpo fue hallado sobre la banquina de la Ruta Nacional 95, a unos cinco kilómetros de la rotonda de acceso a La Tigra. La víctima era madre de dos hijos.
Ese mismo sábado 28 de junio, las autoridades lograron detener a dos sospechosos que estuvieron con la joven en sus últimas horas de vida, tras ser identificados en cámaras de seguridad cercanas al lugar donde la mujer fue encontrada. Los mismos fueron identificados como Emanuel Giaccone, de 31 años, y Cristian Ameida, de 42, que se dedicaban al comercio y a la venta de autos. Ambos se encuentran imputados por "homicidio doblemente agravado en contexto de violencia de género", como autor y partícipe primario, respectivamente.
Asimismo, se secuestró un automóvil Audi A4 gris utilizado para trasladar a Giménez. En el lugar también se hallaron manchas de sangre y vainas servidas. Horas después, el teléfono móvil de Leonela apareció en un canal de desagüe cercano, frente al Zoológico de Sáenz Peña, y fue sometido a peritaje judicial.
Desde el primer momento, el encargado de llevar adelante la investigación fue el fiscal Gustavo Valero. Diario Chaco dialogó con el funcionario judicial en el marco del primer aniversario y adelantó que está pronto a realizar la elevación a juicio por jurados. Solo está a la espera de un informe que le solicitó al Registro Provincial de Armas sobre si los acusados Ameida y Giaconne son legítimos usuarios de armas de fuego y si poseen armamento registrado a su nombre. Así como pericias sobre elementos balísticos secuestrados en el marco de la causa.
RECONSTRUCCIÓN
La División de Investigaciones Complejas de Sáenz Peña y el Departamento de Estrategias Técnicas Investigativas indicaron que la mujer había llegado hasta la vera de la Ruta Provincial N° 95 a bordo del Audi junto a los dos hombres que están detenidos. En su momento, el vehículo fue requisado y en el interior encontraron un aro, un par de zapatillas, restos de droga y cabellos. Además, tomaron muestras biológicas de una de las alfombras.
Al momento del hallazgo del cuerpo, la joven presentaba un disparo de arma de fuego de grueso calibre con orificio de entrada en el pecho, del lado derecho, y orificio de salida en la espalda. Leonela estaba en posición cúbito ventral, vestida con pantalón negro, chaleco marrón y remera de mangas largas rosa. En el lugar trabajó el gabinete científico del Poder Judicial y los profesionales indicaron que el deceso no era mayor a seis horas al momento en que se encontró a la mujer.
Otro dato que ayudó a la Justicia a dar con los principales sospechosos fue una grabación donde se puede ver a uno de ellos bajándose del rodado antes mencionado y arrojando el celular de la víctima a una cuneta, en un intento de eliminar evidencia.
Luego de algunos días, el 2 de julio de 2025, Ameida declaró ante la Fiscalía. Según su versión, él, Giaccone y Leonela partieron desde Sáenz Peña rumbo a la Ruta 95 "para pasear", sin un destino pactado. Durante el trayecto, afirmó que Leonela habría insistido en que le "metan un tiro", señalando su frente y pecho, mientras el arma negra y de unos 20 centímetros permanecía entre los asientos del vehículo.
Al llegar a una zona rural, la joven habría pedido detenerse para ir al baño. Allí, según Ameida, Giaccone y ella mantuvieron relaciones sexuales detrás del auto, mientras él permaneció dentro jugando en su celular. Posteriormente, la pareja se "lavó con vino" y volvió a manipular el arma: primero la tomó Leonela, luego Giaccone. "Ahí escuché que a Emanuel se le escapó el tiro y empezó la locura", declaró el imputado.
Tras el hecho, Ameida dijo que pidió ir a la policía, pero Giaccone se negó. Según su relato, se dirigieron a la casa de un amigo para pedir ayuda y luego regresaron al lugar del hecho intentando recuperar el casquillo, sin éxito. Más tarde, pararon frente al zoológico local, donde Giaccone destruyó el teléfono de Leonela y arrojó los restos al suelo.
Luego, el 28 de julio, el abogado defensor de Ameida, César López, solicitó la anulación de la imputación como coautor, alegando que no existían pruebas que lo vincularan con la planificación del hecho ni con el crimen en sí. Más tarde, el 4 de septiembre, la jueza Rosana Glibota otorgó la anulación de la imputación. Argumentó que "no se aprecia la existencia de un mínimo correlato entre las conductas descriptas y la calificación jurídica que se le asigna a esa imputación".
En paralelo, un testigo clave se presentó espontáneamente ante la Fiscalía y aportó su celular con audios y conversaciones vinculadas a los acusados. Se presume que habría acompañado a los imputados al lugar del hecho tras el crimen, posiblemente para eliminar pruebas. También se tomó declaración a una mujer que trabajaba en el departamento como personal de limpieza y que estuvo presente cuando Leonela llegó al lugar, tras ser convocada por Giaccone.
Por otra parte, un empleado de seguridad, identificado como R. T., relató que fue obligado a acompañar a Giaccone y Almeida al lugar donde se encontraba el cuerpo de Leonela. Este testigo aseguró que, durante el trayecto, vio una pistola negra entre las piernas de Giaccone y escuchó al acusado confesar: "Le pegué un tiro en el pecho a la señorita Leonela" y advertir que "en esto estamos los tres", sugiriendo complicidad forzada.
A finales de ese mes, el 25 de septiembre, se confirmó un dato revelador. El dermotest practicado a ambos imputados arrojó resultados negativos, según informó el abogado defensor de Giaccone, Miguel Lukach. Esto indica que ninguno de los dos habría asesinado o participado directamente en el homicidio.
A raíz de ello, la defensa de uno de los detenidos solicitó la reclasificación del delito como "encubrimiento agravado" en lugar de femicidio, afirmando que no hay pruebas que acrediten su autoría. A su vez, la justicia ordenó reformular la imputación contra uno de los acusados, tras un planteo de la defensa por la supuesta falta de pruebas de que su cliente conociera o planificara el crimen.
Cabe recordar que solo uno de los dos detenidos hizo su declaración de imputado, dando su versión de lo ocurrido el día que Leonela fue asesinada y una tercera persona que los había acompañado a los imputados al lugar del hecho, con la joven ya sin vida, se presentó a hacer su declaración como testigo de la causa.
En su momento, el fiscal Valero dijo que ambos hombres "estuvieron en el lugar del hecho, realizaron los actos endilgados y las pruebas pendientes de producción van a determinar" la responsabilidad de cada uno. Es preciso mencionar que de concretarse la elevación, el proceso continuará con audiencias preparatorias antes del juicio por jurado.