La interminable crisis desatada por Adorni llegó un día a su FIN - Parlamentario
La presión política, el desgaste judicial y la pérdida de respaldo interno precipitaron la salida del jefe de Gabinete. Milei cedió a regañadientes y el Gobierno busca recomponerse luego de meses de desgaste.
La presión política, el desgaste judicial y la pérdida de respaldo interno precipitaron la salida del jefe de Gabinete. Milei cedió a regañadientes y el Gobierno busca recomponerse luego de meses de desgaste.
Manuel Adorni en su momento de gloria, hace un año.
Hacía tiempo que Karina Milei dejó de ser el principal sostén de Manuel Adorni en el Gobierno. Como ya hemos dicho, hasta la hermanísima le había soltado la mano, siendo entonces su hermano presidente el único en el Gobierno que lo respaldaba.
De hecho, cuando Patricia Bullrich le planteó a la secretaria general de la Presidencia que era imposible manejar la agenda legislativa con el jefe de Gabinete convertido en una suerte de espada de Damócles en el Congreso, la hermana del Presidente le pidió unos días para resolver la situación.
Esto es, convencer a Javier Milei de que no quedaba otra salida más que la eyección del funcionario que, pasados más de cien días desde que estalló el escándalo, nunca pudo mejorar ni un poquito su situación judicial, ni mucho menos ante la sociedad.
Ya todos tomaron nota de que si bien el Presidente ha dejado claro siempre que lo suyo es la economía y que la política más bien lo aburre y por eso se la deja a otros, comenzando por El Jefe (su hermana), eso no implica que puedan desautorizarlo. Hay cosas que deben recibir su visto bueno.
Es el caso de la salida de Adorni, a quien Milei siguió defendiendo desde España, cuando en un reportaje dijo creer en su inocencia, aunque abriendo por primera vez la posibilidad de echarlo. Claro que estableció condiciones muy laxas: Si lo consideran culpable. Sonó fuerte su advertencia: Lo vuelo, lo eyecto yo de una patada, dijo, pero hay que quedarse con su condicionamiento a lo que resuelva la justicia, teniendo en cuenta que no es la rapidez lo que caracteriza a la justicia argentina. Botón de muestra es el caso Insaurralde, reactivado mediáticamente los últimos días.
Si nos atenemos estrictamente a las palabras del Presidente, con Adorni no alcanzaría el procesamiento, que se dispondrá más temprano que tarde; Milei condicionó su decisión a si lo consideran culpable, y eso podía demandar años.
Pero fue tomado en la Rosada -en ausencia del Presidente- como punto de partida para iniciar el despegue definitivo del jefe de Gabinete. Así, con el correr de las horas las versiones sobre la salida de Adorni fueron creciendo y haciéndose cada vez más firmes. Al punto tal de prevalecer sobre las palabras de quienes son muy cercanos a Milei e insistían con que éste lo seguiría sosteniendo. Así lo hizo ante este medio una fuente muy cercana al mandatario, sobre el mediodía del viernes.
El operativo recambio avanzó a paso firme con el correr de las horas, faltando tan solo el visto bueno presidencial y la resignación de Adorni. La consigna clara era que el jefe de Gabinete renunciara, para evitar que el Presidente tuviera que faltar a su palabra respecto de que no lo echaría. El funcionario venía de un nuevo disgusto luego de que trascendieran más temprano sus compras de aparatos para videojuegos con tarjetas de crédito de funcionarios de su área. Por valor en este caso de casi 6 millones de pesos. Minucias, comparando con otros gastos exorbitantes de los que ya se han conocido y no ha podido -ni intentado- desmentir; pero demasiado para un gobierno que plantea la moralidad como política de Estado.
Para sorpresa de nadie, el jefe de Gabinete se mostró remiso a dar un paso al costado, según cuentan fuentes libertarias, y consiguió el viernes estirar su agonía hasta el regreso de Milei de España -adonde viajó seis veces para recibir ignotos premios-. Sin embargo el mismo viernes se había tomado la decisión de que Adorni renunciara, y se trabajó en el texto que justificaría el paso al costado, de modo tal que el Presidente no apareciera volviendo sobre sus pasos después de haber insistido tanto con su permanencia.
Y así como la presentación de la declaración jurada Adorni la hizo en vísperas del inicio del Mundial, con la fallida idea de que el torneo opacara reacciones adversas, ahora la renuncia se anunció faltando cinco horas para el inicio de otra presentación de la Scaloneta en Estados Unidos.
Gracias por entender las razones y entenderme a mí: por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos. Gracias por esta vez sí haber aceptado mi renuncia al cargo de jefe de Gabinete, reza el texto posteado por el ahora exfuncionario a las 18.40 de este sábado.
La carta pública dirigida a Javier Milei culpa de todos sus males a los medios. Manipula la información difundida en estos meses, introduciendo falsedades que ningún medio relevante sostuvo en su cobertura diaria del caso.
Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor.
Fin. pic.twitter.com/AJyuy6nDOY
Manuel Adorni (@madorni) June 27, 2026
El enriquecimiento de este funcionario fue tal, que le demandó meses y múltiples correcciones tratar de blindarse ante la justicia para justificarlo. Y sus explicaciones resultaron caricaturescas, como la de 500 mil dólares surgidos de inversiones cripto que recién decidió gastar frenéticamente al llegar a la función pública.
Habrá que ver qué futuro le espera al ahora exfuncionario, con tantas cuotas por pagar. Por lo que se desprende de su carta de despedida -Ha sido un verdadero honor servirlo a usted y con ello a la Patria, dice-, se infiere que deja de servir a este gobierno. Esto es, no habrá embajada en la que recluirse -con sueldo de 25 mil dólares-, a sabiendas de que nunca conseguiría el placet del Senado.
Habrá que confirmar, eso sí, que deje su cargo en el directorio de YPF. Recordemos que los directores de la petrolera tienen una remuneración promedio de alrededor de US$ 954.000 anuales (unos 80 mil dólares mensuales). Adorni no cobraba nada hasta ahora, porque eso era incompatible con su cargo de jefe de Gabinete, pero ahora no tiene impedimento para hacerlo. Su antecesor Guillermo Francos también tenía esa doble condición, y al dejar la Jefatura de Gabinete quedó en libertad de percibir esos honorarios.
Pero más allá de cómo hará para pagar sus deudas, el ex jefe de Gabinete tiene una preocupación mayor: su situación judicial. Ahora fuera de la protección que le daba la función pública se encontrará ante una justicia que ya no tendrá reparos para avanzar contra él. No hay señales de que los contactos mantenidos entre el ministro Mahiques y el juez Ariel Lijo en París auguren algún alivio para el ex vocero presidencial.
El desenlace de esta historia comenzó a gestarse los últimos días en el Congreso nacional, donde hasta los aliados le soltaron la mano a Adorni. En el Senado, la sesión del jueves debió suspenderse por falta de quórum, en una jornada en la que ni el oficialismo, ni el bloque de Mayans querían sesionar. La Libertad Avanza, porque se enfrentaba a horas y horas de discusión con el peronismo que iría por la cabeza de Adorni, más allá de que ese interbloque no tendría los 2/3 para avanzar con la interpelación y moción de censura. Y esa bancada, a su vez, logró postergar una vez más la ley de intangibilidad de la propiedad privada.
En Diputados, en cambio, el oficialismo consiguió frenar la embestida opositora y aprobar leyes importantes mientras tanto. Pero para esta semana se esperaba que el caso Adorni fuera agitado intensamente en las comisiones de ambas cámaras. La única manera de descomprimir y retomar la agenda oficial sería con la salida de Manuel Adorni, finalmente concretada.
El primero en salir con los tapones de punta contra la designación de Adorni en la Jefatura de Gabinete, en noviembre del año pasado, fue Mauricio Macri, quien se enteró de la designación de boca del propio Javier Milei, que lo había invitado a cenar esa noche. El expresidente tomó mal la salida de Guillermo Francos, pero peor la designación de Adorni: la consideró desacertada, por su falta de experiencia e idoneidad, según escribiría luego en un extenso posteo. Fue la última vez que se encontró con Milei, que esta última semana volvió a criticarlo. Mauricio Macri tiene el récord de defaultear la deuda en pesos. Pequeño detalle: lo llamaron reperfilamiento; se llama default, lo atendió el libertario en su discurso en la Fundación Faro, el martes pasado.
La cuestión es que el Pro salió lleno de magullones del caso Adorni, pues por más que Macri anticipara el viernes en Mar del Plata que su partido votaría en las dos cámaras la interpelación del jefe de Gabinete, la realidad es que el martes pasado la oposición llegó a sumar 117 diputados en la fallida sesión para interpelar a Adorni. Con los 12 diputados del Pro hubieran llegado al quórum y otro hubiera sido el cantar.
Al día siguiente, Esteban Bullrich anunció su renuncia al Pro, en repudio a la protección brindada por el bloque amarillo al jefe de Gabinete. Los partidos políticos solo perduran si tienen el coraje de volver a los principios que les dieron vida, razonó Bullrich, hoy muy respetado por todos los sectores.
Todo indica que Diego Santilli es el elegido para reemplazar a Adorni. Otro miembro del Pro para encarrilar la gestión del Gobierno, aunque esa adhesión, más que mostrar fortaleza en el partido fundado por Macri, exhibe la pérdida de autonomía política de ese espacio, cada vez más subordinado a las necesidades de gobernabilidad de Milei y a las urgencias de una administración que, lejos de consolidar un liderazgo propio, sigue recurriendo a cuadros ajenos para sostener su equilibrio interno.