Netanyahu celebró el acuerdo con Líbano y apuntó a Irán y Hezbollah - Informe Digital
Dijo que el pacto es histórico y que habilita una zona de seguridad mientras persista la amenaza en la frontera.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, celebró el acuerdo firmado con Líbano bajo mediación de Estados Unidos y lo presentó como un golpe político y militar para Irán y Hezbollah. En su primera aparición pública tras la firma en Washington, sostuvo que el entendimiento reconoce el derecho israelí a mantener una zona de seguridad mientras siga la amenaza en la frontera.
El gobierno libanés demostró valentía. Estados Unidos y Líbano reconocieron nuestro derecho a mantener una zona de seguridad mientras exista una amenaza, afirmó Netanyahu. También dijo que Israel, Líbano y Estados Unidos le están diciendo a Irán que esto no es asunto suyo y que no tienen estatus, participación ni papel alguno en el esquema acordado.
Durante su exposición, el mandatario mostró un mapa digital para explicar las zonas desde las que el Ejército israelí se replegará cuando entren tropas libanesas. Según detalló, una de esas áreas está fuera del despliegue actual de las fuerzas israelíes y la otra corresponde a un sector que las Fuerzas de Defensa de Israel ya no necesitan controlar.
El texto difundido por el Departamento de Estado de Estados Unidos incluye un Anexo de Seguridad que no se hizo público. Allí se establece que las Fuerzas Armadas Libanesas asumirán de manera progresiva el control de dos zonas piloto, como base para un repliegue gradual de las FDI. Ese retiro, sin embargo, queda atado al desarme exitoso de los grupos armados no estatales y el desmantelamiento de su infraestructura.
El punto 7 del acuerdo aclara además que ninguna de las partes pierde el derecho a responder militarmente ante una amenaza. Nada en este marco les impide a Israel o Líbano atacar a fin de ejercer su derecho inherente a la autodefensa, señala el documento, sin mencionar de forma directa a Hezbollah.
Netanyahu insistió en que Israel conservará libertad de acción para neutralizar cualquier peligro contra sus soldados. Si ven un peligro, actúen. No solo es el derecho a actuar, sino la obligación de hacerlo, remarcó.
El acuerdo abre un nuevo capítulo en la relación entre Israel y Líbano, atravesada por décadas de tensión fronteriza y por la presencia de milicias armadas en el sur libanés. También refuerza el peso de la mediación estadounidense y suma presión sobre el eje que encabeza Irán.
Pese a la firma, la aplicación efectiva dependerá del cumplimiento de los compromisos de seguridad y de cómo se manejen eventuales incidentes en la frontera. Israel sostiene que el pacto contempla un redespliegue de sus fuerzas y no una retirada plena e inmediata. Netanyahu ya había dicho que los soldados seguirán en una franja de unos 10 kilómetros al norte de la frontera hasta que Hezbollah sea desarmado.
El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que el Ejército recibió instrucciones para prepararse para una permanencia prolongada en territorio libanés. También advirtió que, si Irán intenta atacar a Israel para impedir la aplicación del acuerdo, responderán con gran fuerza.
Desde el lado libanés, el jefe de Hezbollah, Naim Qasem, rechazó el acuerdo marco y lo calificó como una entrega de la soberanía. Dijo además que es nulo y sin efecto y acusó a las autoridades de Beirut de legitimar la ocupación israelí.
Hezbollah rechaza las negociaciones directas entre Líbano e Israel, que se mantienen desde abril. Este sábado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, consideró la firma un paso fundamental para alejarse de una escalada, mientras Francia se mostró dispuesta a colaborar en su implementación.