Karina Milei acelera la salida de Adorni y define su reemplazo - Informe Digital
La Casa Rosada activó reuniones clave y Santilli aparece como principal candidato, mientras crece la presión política y judicial.
La Casa Rosada entró este viernes en modo recambio: Karina Milei encabezó una ronda de reuniones para ordenar la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y definir quién lo reemplazará. La movida importa porque se da en medio de tensiones internas, desgaste político y una agenda legislativa que no da margen para estirar la decisión.
Según lo que se comenta en el entorno presidencial, Diego Santilli es el nombre que más fuerza tomó para suceder a Manuel Adorni. La secretaria general de la Presidencia recibió primero al ministro de Economía, Luis Caputo; después pasó el canciller Pablo Quirno y, al cierre de la jornada, se reunió con Martín Menem y con Santilli.
En el oficialismo dan por descontada la salida de Adorni, aunque todavía no hay confirmación formal. Cerca de Santilli aseguran que el ministro del Interior no estaba al tanto de que su nombre se evaluaba hasta antes de entrar a Casa Rosada. También circuló el de Quirno, aunque en el Gobierno lo leen como una alternativa para correr el foco mientras Javier Milei sigue fuera del país.
El anuncio oficial se espera para este fin de semana, con chances de que llegue el sábado, cuando Milei regrese de España, o incluso el domingo. La urgencia no es solo política: el Gobierno quiere cerrar la definición antes de que la agenda parlamentaria vuelva a exponer las tensiones con aliados y gobernadores.
El desgaste de Adorni venía creciendo desde hace días por su impacto en la estrategia de reformas y en la relación con los bloques que sostienen al oficialismo en el Congreso. A eso se sumó la posibilidad de medidas judiciales del fiscal federal Gerardo Pollicita, que podría llamarlo a indagatoria en las próximas semanas.
Santilli reúne varias condiciones que lo vuelven competitivo para el cargo: fue impulsado por Karina Milei para Interior, mantiene buena sintonía con el sector de Santiago Caputo y tiene llegada a los gobernadores. En la Casa Rosada no descartan que, como ocurrió con Guillermo Francos, pueda combinar Interior con la Jefatura de Gabinete.
Si Santilli termina en la cima de la estructura política, quedará abierta la discusión sobre qué pasará con el Ministerio del Interior. Una opción es que siga como está; la otra, que pase a la órbita de la Jefatura. En ese tablero también aparecen Ignacio Devitt y, más atrás, Eduardo Lule Menem, aunque este último es visto como una alternativa de baja probabilidad.
La definición quedó atada al calendario legislativo. El martes próximo a las 15 se firman dictámenes en Diputados y el miércoles a la misma hora en el Senado, instancias en las que los aliados del oficialismo podrían pronunciarse sobre la situación del jefe de Gabinete. En el Gobierno prefieren llegar a ese punto con la sucesión resuelta.
El desgaste político de la semana también dejó secuelas dentro de la coalición oficialista. El bloque de diputados del PRO no dio quórum en la sesión que buscaba avanzar contra Adorni, lo que derivó en la renuncia de Esteban Bullrich al partido. Esto generó un fuerte costo al partido político, lo que tuvo que generar la reacción del mismo Mauricio Macri, quien hoy volvió a enfatizar que Adorni debe renunciar, se señaló.
La tensión alcanzó además a Patricia Bullrich, cuya negociación para postergar el informe de gestión del 2 de julio terminó en enojo interno. Cuando Adorni publicó en redes que estaba a disposición del Senado para esa fecha, en el oficialismo lo leyeron como una maniobra que exponía a los aliados. Fue mala leche, definieron desde el espacio. Él siente que Patricia lo opera, justifican desde el karinismo.
A eso se sumó una nota de Paz Rodríguez Niell en La Nación, que profundizó el malestar al revelar que el funcionario habría utilizado tarjetas de crédito de dos colaboradores para comprar equipos de videojuegos. Se trató de Laura Daniela Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales, y de Luis Enrique Aluju, coordinador de Información de Gobierno al momento de la compra.
Desde Madrid, Javier Milei también dejó una definición que endureció el clima interno: si la Justicia declara culpable a Adorni, lo eyecto de una patada. Al mismo tiempo, el Presidente dijo creer en la honestidad de su funcionario y calificó su explicación patrimonial como absolutamente plausible. Pero la mención pública a una eventual salida terminó de alimentar las suspicacias dentro del Gobierno.