Ravier se presentó ante la prensa como si no hubiera ocurrido nada en la Sala de Periodistas - Parlamentario
En su debut ante la prensa, el flamante vocero presidencial Adrián Ravier ensayó una defensa cerrada de la política económica del Gobierno, evitó responder preguntas y eludió toda mención a las restricciones y tensiones que atraviesan los periodistas
En su debut ante la prensa, el flamante vocero presidencial Adrián Ravier ensayó una defensa cerrada de la política económica del Gobierno, evitó responder preguntas y eludió toda mención a las restricciones y tensiones que atraviesan los periodistas acreditados en Casa Rosada.
El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, hizo este viernes su presentación oficial ante la prensa, en la que ensayó una cerrada defensa económica del Gobierno de La Libertad Avanza, pero ignoró completamente el ataque que sufren diariamente los periodistas acreditados, a quienes se les retacea información y, además, se los mantiene virtualmente enjaulados y con custodia en la Sala de Periodistas Decano Roberto Di Sandro de la Casa de Gobierno.
El designado vocero presidencial -aún no tiene decreto oficial- se presentó ante la prensa acreditada en el Salón Malvinas Argentinas (curiosamente no fue en el Salón de Conferencias) de la Casa Rosada y, tras un corto y académico discurso leído en mayor parte, aseguró que respetará el trabajo de los periodistas.
Esta vez no admitió preguntas de los periodistas.
Ravier asume una función que le es completamente desconocida -es economista- en el peor momento, ya que suple al polémico Manuel Adorni, el cuestionado jefe de Gabinete investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
Lo hace, además, en el peor momento de la relación del presidente Javier Milei con la prensa, a la que reitera cada vez que puede que odia, culpándola de todos los males terrenales. Últimamente de que no refleja las buenas noticias económicas.
El Gobierno inició la gestión en 2023 con Adorni al mando de la vocería y con conferencias diarias, pero eso duró menos de un año, ya que luego los contactos oficiales con la prensa pasaron a ser cada vez más esporádicos y tensos.
En su corto y solemne discurso, Ravier dijo sobre el periodismo: Lo concibo como un eje central en la democracia de nuestro país. Valoro y reivindico el trabajo del periodista que busca informar, que es independiente y objetivo, que tiene espíritu crítico y hace una presentación ecuánime de los hechos y los datos de la realidad.
Aspiro a que construyamos una relación en base a estos principios, concluyó, sin mencionar si desarmaría el sistema hostil contra la prensa acreditada ideado por Adorni y Javier Lanari (eyectado en estos días y a quien suple Fabián Fernández, exvocero de YPF).
Ravier solo explicó que en estos días no alcanzó a responder las decenas de mensajes de los periodistas -incluido parlamentario.com- y que todos los martes a las 11 horas brindará una conferencia de prensa a los acreditados.
No señaló tampoco si serán a agenda abierta, como desean los periodistas, y si habrá restricciones en la cantidad de preguntas, como hacia a su antojo Adorni.
El 23 de abril pasado el Gobierno cerró la Sala de Periodistas Decano Roberto Di Sandro para impedir el diario contacto de los acreditados con el asesor presidencial Santiago Caputo, enemistado con la dueña del Gobierno libertario: Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia.
Dos semanas después la reabrió, pero con normas y condiciones hostiles hacia el trabajo de los periodistas, quienes pueden ingresar a la Sala, pero al salir solo para ir al baño- son seguidos por custodios.
Las vicisitudes de la política hacen que actualmente Caputo controle a Ravier y Fernández, y Karina se haya enterado de ambas designaciones por boca del jefe de Estado, una vez decididas.