Lilia Lemoine denunció a un intendente kirchnerista por un violento escrache contra dirigentes que iban a un encuentro libertario
Los incidentes fueron repudiados por el Gobierno de Santa Cruz.Los libertarios y la provincia acusan directamente a Pablo Grasso, el intendente de Río Gallegos.
Diputados nacionales y dirigentes de La Libertad Avanza fueron atacados con huevazos, botellas y palos que arrojaron manifestantes que este viernes se congregaron para repudiar su presencia en la ciudad de Río Gallegos, capital de Santa Cruz, donde participaban de un foro libertario.
La diputada nacional Lilia Lemoine acusó puntualmente el intendente de Río Gallegos, el kirchnerista, Pablo Grasso, por el violento escrache al afirmar que el jefe comunal "mandó gente a tirar piedras, botellas y golpear a los diputados de La Libertad Avanza que vinimos a hablar de nuestras ideas". "No solo no saben de amor, sino que no saben perder con dignidad", acotó
El Gobierno de Santa Cruz también expresó en un comunicado "su más enérgico repudio a los hechos de violencia e intolerancia" generados en el ingreso al Foro Austral de La Libertad Avanza, del que participaban diputados y senadores nacionales, dirigentes políticos, vecinos y familias.
Según la gobernación, al arribo de los asistentes, un grupo de manifestantes identificado con "un sector del kirchnerismo protagonizó agresiones" que consistieron en lanzar huevos, petardos e insultos contra los libertarios.
La protesta "se vio reforzada con la llegada de una columna del Partido Obrero, cuyos integrantes avanzaron sobre el vallado de seguridad, derribando parte del mismo y arrojando huevos, bolsas de residuos y otros elementos contundentes contra los participantes del Foro", añadió el Gobierno.
Estos episodios, señaló la Provincia, "constituyen un grave ataque a la convivencia democrática y al derecho de todos los ciudadanos a participar libremente de una actividad política sin sufrir intimidaciones ni violencia".
En ese marco, el gobierno de Claudio Vidal advirtió su preocupación por "las expresiones públicas de funcionarios municipales pertenecientes al espacio político del intendente kirchnerista Pablo Grasso, quienes calificaron al Foro como 'un aguantadero'".
Por eso, apuntó que ese tipo de declaraciones "profundizan la confrontación política y promueven un clima de intolerancia hacia quienes piensan diferente".
En medio de los incidentes, un grupo de agentes de Gendarmería Nacional se encargó de custodiar a los legisladores y evitar que la confrontación pasara a mayores.
Noticia en desarrollo
SMB
Newsletter Clarín