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Economía
Informe Digital 26/06/2026 15:06 8 min de lectura

Salvatto impulsa casas impresas en 48 horas y baja costos - Informe Digital

Grondplek aplica impresión 3D de hormigón en Argentina y promete reducir tiempos y desperdicios en la obra.

Salvatto impulsa casas impresas en 48 horas y baja costos - Informe Digital
Foto: Informe Digital

La construcción de viviendas empieza a cambiar en Argentina con la llegada de Grondplek, la empresa que impulsa una solución capaz de montar la estructura de una casa de hormigón de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas. El proyecto, encabezado por Mateo Salvatto, apunta a acelerar una industria golpeada por los costos altos y la urgencia habitacional.

El sistema de impresión 3D de hormigón que utiliza Grondplek marca un quiebre frente a la obra tradicional. Con equipos de gran formato, la compañía imprime muros, paredes y estructuras internas en tiempos que antes parecían imposibles para el sector. La tecnología, originaria de Europa y adaptada a los estándares regionales, evita pasos clásicos como los encofrados y la espera por el secado, con un uso más eficiente de materiales y mano de obra.

La propuesta surgió tras una etapa de investigación que incluyó el análisis de tecnologías globales y su adaptación a las necesidades de Latinoamérica. En 2019, el equipo detectó una oportunidad para transformar el mercado local y, al año siguiente, se enfocó en validar materiales y prototipos. En 2021, la compañía comenzó a operar en Argentina como distribuidor oficial de COBOD International, líder mundial en impresión 3D de hormigón. Ese mismo año, Grondplek se consolidó como la única empresa certificada en el país para operar este tipo de equipos de gran escala.

La impresora principal de Grondplek tiene una base de 11 metros de ancho por 11 metros de largo y alcanza una altura de 7 metros. El proceso se apoya en una planta mezcladora compacta que bombea una mezcla de cemento y aditivos directamente al cabezal impresor. El material se deposita capa por capa, según un diseño digital, lo que permite precisión y control sobre la cantidad utilizada. Según datos de la empresa, este método elimina desperdicios y reduce los tiempos de obra en más de un 30% frente a la construcción convencional.

Mateo Salvatto, cofundador de Grondplek, aclara que la impresora completa la obra gris en 48 horas estructura, muros y divisiones, pero no incluye terminaciones como instalaciones eléctricas, plomería o acabados. La casa del futuro no se imprime sola, pero sí se automatiza la parte más pesada y repetitiva, sostiene. El esquema deja la planificación, la supervisión y la terminación en manos humanas, mientras traslada las tareas físicas más intensivas a procesos automatizados.

La automatización no implica la desaparición de oficios, sino una reconfiguración de roles en la obra. El sistema requiere técnicos que ajusten la mezcla, operadores que controlen la impresora y especialistas que finalicen carpintería, pintura y colocación de servicios. Así, la tecnología se integra en la cadena productiva sin reemplazar por completo al trabajador, sino potenciando su tarea.

El impacto de la impresión 3D de hormigón no se limita al mercado premium. De acuerdo con la información disponible, el déficit habitacional en Argentina afecta a 3,5 millones de personas. La Universidad Nacional de La Plata y la Provincia de Buenos Aires ya trabajan en proyectos de vivienda social que aprovechan la escalabilidad de este sistema. Las máquinas pueden construir estructuras de hasta tres pisos y producir módulos habitacionales en serie, lo que facilita su aplicación en soluciones masivas.

La alianza estratégica de Grondplek con Techint, uno de los mayores grupos de ingeniería civil de la región, marcó un hito en 2023 con la venta de la primera impresora BOD2 para proyectos de infraestructura de gran escala. Desde entonces, la empresa ha impreso más de 500 metros cúbicos de hormigón y fabricado alrededor de 1.400 piezas para distintos usos. Las aplicaciones de la tecnología incluyen piezas industriales, drenajes, cámaras, muros y soluciones para obras de infraestructura, además de viviendas.

Entre las características técnicas más destacadas, las viviendas impresas pueden incorporar doble pared con cámara de aire para mejorar el aislamiento térmico y acústico. Las estructuras están diseñadas para soportar condiciones sísmicas, lo que amplía su rango de uso en distintas regiones del país. Los promotores de la tecnología la describen como una fábrica de premoldeados portátil que puede trasladarse, instalarse y operar en diferentes terrenos con rapidez.

El modelo de negocio de Grondplek combina la distribución de equipos, la operación directa en obra y la asistencia técnica a empresas que buscan incorporar la impresión 3D de hormigón. En la actualidad, la empresa cuenta con 14 profesionales en Argentina y Uruguay y cuatro subsidiarias activas. Ese esquema le permite adaptar la tecnología a distintas escalas y tipos de proyectos, desde viviendas particulares hasta grandes desarrollos industriales.

El recorrido de Mateo Salvatto en la tecnología y la innovación se remonta a su adolescencia. Nacido en Buenos Aires en 1999, se formó en electrónica en las Escuelas Técnicas ORT y se consagró en competencias de robótica a nivel nacional e internacional. Más tarde, se graduó como Analista en Sistemas y obtuvo una Maestría en Administración de Empresas en el IAE. Antes de cofundar Grondplek, Salvatto fundó Asteroid Technologies y lanzó la aplicación Háblalo, hoy Hearlo, usada por miles de personas con dificultades del habla en todo el mundo.

La trayectoria de Salvatto incluye la publicación de dos libros, premios internacionales como Humanitarian Innovator of the Year por la MIT Technology Review en 2018, Mejor Innovador Social por la Universidad de Pekín y Emprendedor Global del Año por One Young World en 2023. Además, participa como director de innovación en ORT y en proyectos de educación e inteligencia artificial.

La llegada de la impresión 3D de hormigón a la Argentina se da en un escenario donde los costos de la construcción siguen altos y crece la demanda de soluciones habitacionales ágiles. Según las proyecciones, el método de Grondplek permite una rebaja de hasta el 30% en los costos respecto de los sistemas tradicionales y acorta los plazos de ejecución en un 35%. La máquina deposita solo la cantidad exacta de mezcla necesaria, lo que evita pérdidas habituales en la obra convencional.

El sistema, que ya se utiliza en Estados Unidos, Japón y Europa, encuentra su primera aplicación regional en Argentina, Uruguay y Paraguay. Grondplek se presenta como el operador y distribuidor de referencia en el Cono Sur. La empresa describe su tecnología como una herramienta industrial capaz de cambiar la logística de la obra y agilizar el proceso desde la planificación hasta la entrega del inmueble.

El potencial de escalabilidad se refleja en los proyectos de vivienda social impulsados desde el sector público y en la integración de la tecnología por parte de grandes constructoras. La posibilidad de construir módulos habitacionales en serie y estructuras de hasta tres plantas amplía el alcance de la solución. La durabilidad de las piezas impresas, definida por sus creadores como inquebrantable, suma un factor de seguridad a la propuesta.

El avance de la impresión 3D de hormigón en la región marca una tendencia que trasciende la vivienda y se extiende a la infraestructura urbana e industrial. La tecnología permite fabricar elementos para obras de gran envergadura y piezas específicas para drenajes, cámaras y muros, lo que incrementa su versatilidad y atractivo para distintos segmentos del mercado.

El proceso de adopción de la tecnología requiere todavía escalar producción, ajustar regulaciones y comparar costos reales con los modelos tradicionales. No obstante, los primeros resultados en la región muestran una reducción significativa de tiempos y materiales, además de la incorporación de soluciones técnicas avanzadas en la construcción.

La alianza entre Grondplek y Techint, sumada al trabajo con universidades y gobiernos provinciales, impulsa la expansión de la impresión 3D de hormigón en el país. La empresa ya superó los 500 metros cúbicos impresos y produce más de 1.400 piezas, consolidando un modelo industrial en crecimiento.

La experiencia internacional de COBOD International y la adaptación de la tecnología a las condiciones locales fueron claves para la consolidación de Grondplek como referente regional. El objetivo de la empresa es posicionar la impresión 3D de hormigón como una alternativa viable y escalable en la industria de la construcción, tanto para viviendas como para infraestructura.

El desarrollo de Grondplek y su integración con actores clave de la ingeniería y la obra pública abren nuevas posibilidades para la innovación en el sector. La empresa sostiene que su sistema puede reducir el impacto ambiental al optimizar materiales y disminuir residuos, mientras aporta soluciones para el déficit habitacional.

El mercado argentino observa con atención la evolución de la impresión 3D de hormigón y su impacto en los próximos proyectos de vivienda, infraestructura y urbanismo. Los próximos pasos de Grondplek incluyen ampliar su capacidad operativa e incorporar nuevas alianzas estratégicas para expandir su alcance en la región.

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