Seguidilla de terremotos: Japón sufrió un sismo tras lo sucedido en Venezuela y Filipinas
El fenómeno enciende las alertas en el Pacífico por la intensa actividad sísmica de los últimos días. No se emitió alerta de tsunami y, por el momento, n
Un nuevo terremoto sacudió este viernes a Japón, con una magnitud 5,6 según informó la Agencia Meteorológica de Japón. Las autoridades descartaron riesgo de tsunami y, por el momento, no se reportaron víctimas. Su epicentro se ubicó en la prefectura de Yamanashi, a unos 20 kilómetros de profundidad, y como medida preventiva, se suspendieron los servicios ferroviarios.
El fenómeno se produjo en medio de una semana marcada por una intensa actividad sísmica en las costas del Pacífico: un día antes un fuerte sismo afectó el norte del país asíatico, y apenas horas atrás se registró un temblor importante en Filipinas y dos terremotos devastadores en Venezuela.
Horas antes, otro sismo de magnitud 5,8 había sacudido la prefectura de Chiba, cerca de Tokio. Ese movimiento ocurrió a unos 50 kilómetros de profundidad y alcanzó el nivel 4 en la escala sísmica japonesa, con epicentro frente a la costa oriental del país. Previamente, un tercer temblor de magnitud 4,1 también había sido percibido en la capital japonesa.
Pese a la intensidad de los movimientos, las autoridades no emitieron alerta de tsunami y, hasta el momento, no se reportaron víctimas ni daños de gravedad. Japón cuenta con uno de los sistemas de monitoreo sísmico más avanzados del mundo debido a la frecuencia con la que registra este tipo de fenómenos.
La seguidilla de sismos se produce apenas un día después del terremoto de magnitud 6,9 que afectó la localidad de Hashikami, en la prefectura de Aomori, y coincide con la crisis que atraviesa Venezuela tras el devastador doble terremoto que dejó cientos de muertos y miles de heridos.
Japón integra el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa franja geológica que concentra cerca del 90% de los terremotos registrados en el planeta y alrededor del 75% de los volcanes activos, producto del constante movimiento e interacción de las placas tectónicas que rodean el océano Pacífico.