Contacto

Volver a la portada
Provinciales
Nova Entre Rios 26/06/2026 07:31 4 min de lectura

«¿Hasta que no se vaya Adorni, no sale nada?»: El demoledor ultimátum de Patricia Bullrich que paraliza al Senado y desafía a Javier Milei

El Gobierno no logró avanzar con su agenda clave en el Senado. Ante el riesgo inminente de una interpelación, la jefa de la bancada oficialista suspendió la sesión y le transmitió un diagnóstico fulminante al Presidente: Hasta que no se vaya, no va

El Gobierno no logró avanzar con su agenda clave en el Senado. Ante el riesgo inminente de una interpelación, la jefa de la bancada oficialista suspendió la sesión y le transmitió un diagnóstico fulminante al Presidente: “Hasta que no se vaya, no va a salir nada”.

BUENOS AIRES. El escenario legislativo ha ingresado en un peligroso cuello de botella. Frente al riesgo inminente de que avanzara una dura interpelación de la oposición contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Patricia Bullrich se vio obligada este jueves a suspender la sesión del Senado que el propio oficialismo había convocado. Esta drástica decisión terminó por confirmar el diagnóstico que la jefa de la bancada oficialista le había transmitido cara a cara al presidente Javier Milei días atrás: mientras el jefe de Gabinete continúe en su cargo, el Congreso de la Nación seguirá sumido en una parálisis absoluta.

Hasta que no se vaya, no va a salir nada, sentenció a este medio un colaborador de máxima confianza de la senadora porteña y exministra de Seguridad, luego de que naufragara definitivamente la sesión en la que La Libertad Avanza se proponía darle media sanción a la Ley de Propiedad Privada, pliegos judiciales de alta sensibilidad y convenios internacionales.

Ese diagnóstico político, según se pudo reconstruir, le fue transmitido de forma directa al Presidente por la propia Bullrich. En dicho encuentro, le explicó detalladamente que las fuerzas aliadas y dialoguistas no están dispuestas a pagar el costo de proteger al jefe de Gabinete en el recinto. El Congreso así directamente no funciona, sintetizó una fuente al tanto del áspero intercambio de opiniones.

La tesis de la legisladora quedó en evidencia el jueves por la mañana. Ante la presión de la oposición y de los socios parlamentarios para habilitar la citación forzosa a Adorni, la bancada oficialista optó por la última estrategia disponible: no dar quórum. Finalmente, Unión por la Patria terminó de desbaratar la jornada al no bajar al recinto, evitando así convalidar las modificaciones de último momento en la labor parlamentaria respecto a las mayorías necesarias para tratar los proyectos contra el funcionario.

Una sesión caída y el creciente malestar de los aliados.

La caída de la sesión alimentó la percepción generalizada de que el Congreso no logra salir de un bucle que gira exclusivamente en torno a la figura del jefe de Gabinete, postergando el tratamiento de las leyes estructurales que impulsa la Casa Rosada con el aval de sus socios. Así lo expresó con dureza la bancada de la UCR en el Senado a través de un comunicado oficial donde sentenció: La agenda legislativa del Senado no puede seguir paralizada por disputas políticas ajenas a las urgencias del país.

Cerca de la conducción del bloque sostienen que el escenario es sumamente complejo. Si bien evalúan positivamente que el oficialismo logró dos triunfos importantes este miércoles en la Cámara de Diputados con la aprobación del super-RIGI y la legislación de holdouts, admiten que la continuidad del caso Adorni en la agenda pública opera actualmente como un tapón insalvable para el Senado.

Guerra de posiciones en la cumbre del poder.

Tanto en público como en privado, Bullrich ha manifestado de forma abierta sus objeciones a la permanencia de Manuel Adorni en el Gobierno. Sin embargo, Javier Milei y su hermana, Karina Milei, se muestran firmes en su postura de no soltarle la mano a su funcionario de confianza, quien por estas horas ratifica su continuidad en la Casa Rosada.

Esta discrepancia de criterios estratégicos ha alimentado los roces internos, aunque en Balcarce 50 insisten en bajarle el tono al conflicto para evitar una ruptura con la legisladora porteña. El cálculo es estrictamente político y de conveniencia mutua: Bullrich no solo es una negociadora hábil e indispensable en la Cámara Alta, sino que su larga trayectoria y el caudal de votos propios que mantiene la convierten en una figura central que el oficialismo necesita contener.

El peso de la exministra en el Congreso no es menor. Por fuera de sus lazos e influencia en el Senado, Bullrich lidera de forma directa una escudería de 12 diputados nacionales que le reportan verticalmente en la Cámara Baja. Con espadas legislativas de la talla de Damián Arabia y Silvana Giudici, sumó recientemente al pampeano Martín Matzkin (en reemplazo de Adrián Ravier, quien asumió como nuevo vocero presidencial). En una muestra de autoridad y respaldo, la propia senadora asistió en persona a su ceremonia de juramento.

Karina Milei no es ajena a estos movimientos de piezas. Decidida a blindar a Adorni y, en paralelo, a retener la influencia sobre el bloque parlamentario, la Secretaria General de la Presidencia encabezó tres reuniones consecutivas este martes en la Casa Rosada con legisladores libertarios. Patricia Bullrich fue la gran ausente de esas jornadas. Enojada es sumamente brava, advirtió con tono de cautela alguien que conoce minuciosamente los pasillos del poder.

Redacción: Nova Comunicaciones.

Nova Entre Rios Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Nova Entre Rios y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026