Sergio Vázquez apuntó a Grondona y Havelange por el doping de Maradona en el Mundial 94
| A 32 años del control antidoping que marcó un quiebre en la carrera mundialista de Diego Maradona...
A 32 años del control antidoping que marcó un quiebre en la carrera mundialista de Diego Maradona, Sergio Vázquez volvió sobre uno de los episodios más controvertidos del fútbol argentino y apuntó de lleno contra Julio Grondona y Joao Havelange por el caso del Mundial Estados Unidos 1994.
En una entrevista con Aura, el stream de TN, el exdefensor que integró el plantel de la Selección en aquella Copa del Mundo sostuvo que el control que determinó la expulsión de Maradona del torneo estuvo plagado de irregularidades y que incluso existían argumentos para declarar nulo el resultado.
Lo que más impacta es que hubo posibilidades de tirar todo atrás, porque el control antidoping se manejó de manera incorrecta. Después se supo bien qué había pasado y hasta podrían haber dado el resultado por nulo porque se habían hecho mal las cosas. No estamos hablando de Sergio Vázquez, estamos hablando de Diego Maradona, remarcó.
El rol de Grondona y la sombra de Havelange
Vázquez aseguró que existían elementos para impugnar el procedimiento antidoping, pero que nunca se avanzó en esa dirección desde la dirigencia argentina.
La defensa que hizo Julio la sabe Julio nada más. Con el tiempo nos fuimos enterando de un montón de cosas. Yo creo que Havelange le habrá dicho a Julio: No te metas. Y Julio terminó siendo vicepresidente de la FIFA, afirmó, en alusión al histórico presidente de la AFA, Julio Grondona, y al entonces titular de la FIFA, el brasileño Joao Havelange.
Lo fueron a buscar: Vázquez y la teoría contra la FIFA
Para el exdefensor, Maradona era un objetivo de la FIFA por su enfrentamiento con Havelange y por los récords que estaba a punto de alcanzar en los Mundiales.
Lo de Diego, para mí, lo voy a repetir y lo voy a seguir repitiendo: Diego estaba peleado con el presidente de la FIFA en ese momento, que era Havelange. Y si Diego jugaba un partido más, quedaba como el jugador con más partidos disputados en los Mundiales. No nos olvidemos de eso, recordó.
En esa línea, agregó: No tengo animosidad contra nadie pero no querían que un argentino quedara como el mayor jugador de la historia. Creo que lo de Diego fue algo que todos sabemos: lamentablemente, lo fueron a buscar, sostuvo.
Irregularidades y un Mundial que Diego levantó
Vázquez insistió en que la Selección ya había superado controles antidoping durante el torneo y que todos habían dado negativo antes del episodio que terminó con la expulsión del capitán.
Justo después vino esta situación. El Mundial estaba muerto, Diego lo levantó con su presencia y, cuando ya dio todo lo que tenía que dar, decidieron bajarlo, afirmó, aludiendo al impacto que tuvo el regreso de Maradona en el rendimiento del equipo y en la repercusión del torneo.
El operativo tras el partido con Nigeria
El exfutbolista también recordó el momento en que él y Maradona fueron retirados del campo de juego para realizar el control antidopaje después del triunfo sobre Nigeria, en la fase de grupos.
Fue el único día en el que hubo dos personas, dos mujeres en este caso, que entraron al campo de juego para retirar a dos jugadores y llevarlos al control antidoping. Fue la única vez en la historia. No era un protocolo. Si hubiera existido un protocolo de ese tipo, se habría cumplido durante todo el Mundial, y no fue así, señaló, al describir lo que considera otra anomalía del procedimiento.
La actitud de Maradona en el control
Vázquez también relató cómo vivió Maradona aquel control y subrayó que el capitán se mostró absolutamente tranquilo porque no creía haber cometido ninguna infracción.
Si yo sé que tomé algo que está prohibido, no orino. Me van a suspender igual, pero no voy a dejar la prueba de que tomé algo, razonó el exdefensor, al explicar por qué, a su entender, la conducta de Diego no se correspondía con alguien que hubiera consumido una sustancia vedada.
Y concluyó: Diego entró tranquilo, hizo el control con total normalidad y muy rápido. Después nos fuimos divirtiéndonos desde ahí hasta el vestuario, los dos charlando, como si no hubiera pasado nada.