Récord de importaciones de ropa y más presión sobre la industria local - Informe Digital
Entre enero y mayo ingresaron USD 369 millones en prendas. Cayó el precio promedio y la producción textil sigue en retroceso.
La importación de prendas de vestir aceleró con fuerza en los primeros cinco meses de 2026 y volvió a marcar un récord para ese período. Entre enero y mayo ingresaron al país prendas por USD 369 millones, un salto interanual del 39% que agrava la presión sobre una industria textil ya golpeada por la caída de la producción y el consumo.
Según datos de la Cámara de la Indumentaria (CIAI), el volumen importado llegó a 25.491 toneladas, con una suba del 73% interanual. El dato confirma que el crecimiento fue mucho más fuerte en cantidades que en valores, una señal de mayor ingreso de mercadería a precios más bajos.
Tanto en dólares como en cantidades, las importaciones registradas durante el período enero-mayo 2026 alcanzaron su nivel más alto para ese período desde el 2018, marcando un nuevo récord histórico, señaló el informe, que ubicó el nivel actual un 40% por encima de aquel momento.
La entidad también advirtió que, pese a un mercado recesivo, crece desproporcionadamente por segundo año consecutivo la importación de ropa medida en dólares.
El precio unitario cayó 19% interanual y promedió los USD 14,5. La prenda originada en China explica en buena medida la baja del precio promedio de la prenda importada en este período, precisó la CIAI.
Los principales productos importados fueron abrigos, con USD 84 millones; sweaters y pantalones, con USD 69 millones cada uno; y remeras, con USD 39 millones. Los precios unitarios fueron de USD 15,4, USD 13,7, USD 18,2 y USD 21,7, respectivamente.
El avance de las importaciones se da en un escenario complejo para la industria textil y de confección local. Según el monitor económico sectorial, la producción de ropa cayó 15% interanual en abril y acumuló su décimo mes consecutivo de retroceso.
Al mismo tiempo, el consumo sigue debilitado. Las ventas de indumentaria en shoppings registraron una caída real del 17% interanual en abril, con doce meses seguidos de bajas, mientras que en supermercados también descendieron 17%, en su sexto mes de contracción.
En materia de empleo, la confección perdió 4.371 puestos de trabajo registrados entre marzo de 2025 e igual mes de 2026. Eso implica una reducción del 11% de la plantilla laboral del sector.
Los precios de la indumentaria subieron 12% en los últimos doce meses, muy por debajo de la inflación general, que llegó al 33% en igual período. La brecha refleja las dificultades de las empresas para trasladar costos a los precios en un mercado con demanda debilitada.
En contraste con el fuerte crecimiento de las importaciones, las exportaciones de prendas de vestir siguen siendo reducidas. Entre enero y mayo de 2026 se exportaron apenas USD 7,4 millones, aunque la cifra mostró una mejora del 14% interanual.
En volumen, se exportaron 245 toneladas, un 18% más que en el mismo período de 2025.
El valor unitario promedio de la prenda exportada fue de USD 30,4, con una baja del 2,9% frente al mismo lapso del año pasado.
El principal destino de la prenda argentina fue Uruguay, que concentró el 37% de las exportaciones del sector. Se enviaron USD 2,7 millones en prendas, por un volumen de 129 toneladas.
En paralelo, la industria textil atraviesa una crisis profunda: según la Fundación Pro Tejer, la producción cayó 23,3% interanual en marzo y quedó 31,3% por debajo de 2023.
En tanto, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió 8,9% y se ubica 19% por debajo de los niveles de producción de 2023.
Así, la industria textil trabajó apenas al 40,2% de su capacidad instalada, más de 12 puntos por debajo de 2023. En promedio, durante el primer trimestre del año, cerca de 7 de cada 10 máquinas estuvieron paradas en las fábricas textiles.
Las ventas continúan débiles y no logran recomponer el nivel de actividad. Un dato que refleja esta situación fue el desempeño del Hot Sale de mayo, cuyas ventas registraron una caída cercana al -10% interanual en términos reales, resaltó Pro Tejer.