Los tambos volvieron a números positivos, pero la rentabilidad sigue muy lejos del equilibrio
| Con un precio promedio de $ 509,63 por litro de leche cruda y costos estimados en $ 505,70, los tambos...
Con un precio promedio de $ 509,63 por litro de leche cruda y costos estimados en $ 505,70, los tambos argentinos lograron en mayo una rentabilidad positiva de apenas 0,31%.
De este modo, salieron de una racha de seis meses consecutivos con balance en rojo, según el informe mensual de costos regionales de producción de leche que elabora el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en base a información del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Sin embargo, la actividad estuvo lejos de alcanzar el que el OCLA considera como valor de equilibrio: una ganancia del 5% para justificar el costo de oportunidad del capital, lo que en mayo hubiera implicado cobrar $ 569,65 por litro.
Cómo se calculan los costos de la lechería
Desde el OCLA recordaron que este reporte es elaborado inicialmente por el INTA y actualizado todos los meses. Se realiza para 10 regiones productivas, calculándose para el Caso Modal (modelo promedio regional) y para el Decil Superior (10% superior en productividad).
En ambos casos se contemplan tres estratos de tambos: chicos, medianos y grandes. De esta manera surgen 60 estructuras de costos, de las cuales, para el cálculo promedio, el OCLA solo utiliza los 30 costos correspondientes al Análisis del Caso Modal.
Del ciclo favorable al tobogán de los últimos meses
El Observatorio recordó que, entre febrero de 2024 y octubre de 2025, la lechería atravesó una etapa favorable en lo económico-financiero: 21 meses con tasas positivas de rentabilidad, en torno a un promedio del 3,5%.
Luego, entre noviembre de 2025 y abril de 2026, llegó el tobogán, con tasas negativas, hasta que el promedio volvió a ser levemente positivo en mayo, con el mencionado 0,31%.
Esto fue debido a la baja de algunos insumos clave, un precio al productor que iguala la tasa de inflación y un tipo de cambio que evoluciona por debajo de ella, subrayó el OCLA.
Brecha entre tambos grandes, medianos y chicos
De todos modos, el panorama no es homogéneo entre los distintos estratos productivos. Mientras los tambos más grandes, con mayor escala y eficiencia, presentan una rentabilidad cercana al 4%, los establecimientos medianos apenas logran empatar contra los costos y los tambos chicos continúan con pérdidas.
Si desagregamos la rentabilidad promedio y la graficamos para los estratos grande, mediano y chico vemos que la evolución de la rentabilidad de los tambos grandes siempre está por arriba (incluso por momentos, considerablemente) de los tambos medianos y chicos, resaltó el organismo.
En ese marco, el OCLA interpretó: Esto nos permite deducir que las mayores escalas de producción, que normalmente vienen acompañadas de mayor y mejor usos de tecnologías de insumos y procesos, también conducen a mayor productividad y eficiencia que se ve reflejada en los resultados económicos obtenidos, remarcó.
Algo similar ocurre cuando, en lugar del análisis por estratos, el foco se pone sobre la distribución geográfica. El relevamiento muestra una gran dispersión de costos y rentabilidades entre regiones, muy vinculada con las diferentes escalas y niveles de productividad.
Precio, costos y deterioro de la rentabilidad
Al mirar la película reciente, el OCLA señaló que, en esos casi dos años de rentabilidad positiva, en varios momentos se logró superar la tasa exigida en el precio de equilibrio, e incluso la lechería tuvo una tasa superior a la de los últimos ejercicios.
Se puede decir que, algunos meses atrás, casi que se logró el precio de equilibrio si se adicionan los diferenciales de precio que se generan con las notas de crédito post liquidación y pagos por fuera de las liquidaciones que cubren todos los aspectos impositivos, indicó el organismo.
Pero advirtió que esa situación se viene deteriorando significativamente los últimos meses, por un ajuste de precios por debajo de la inflación y el crecimiento de algunos insumos clave que desmejoran las relaciones de precio producto-insumo-producto, alertó.
Esperamos que, a partir de mayo, se comience un proceso de recomposición de la tasa de rentabilidad promedio general y la particular de cada estrato, completó el OCLA.
En este punto, el Observatorio elaboró un gráfico que muestra la evolución del precio (línea verde) sobre las áreas de costo (rojo) y sobre la del precio de equilibrio o costo de largo plazo (bordó). Allí se observa cómo, en los últimos meses, el precio se fue acercando a la zona de costos, hasta tocarla en octubre y perforarla entre noviembre de 2025 y abril de 2026, alejándose del área de precio de equilibrio.
Esa dinámica marca el deterioro del precio, superado por el incremento en los costos, situación que recién en mayo comenzó a revertirse levemente.
Facturación en baja pese a mayor producción
Como dato adicional que confirma que la coyuntura no es la ideal para la lechería, un reciente informe también del OCLA indica que un tambo promedio argentino, con una producción diaria de 3.162 litros en mayo, facturó en moneda constante 10,6% menos en los primeros cinco meses del año.
Esa caída en la facturación real se explica por una baja en el precio de 18,6%, que solo fue parcialmente compensada por una mejora de la producción del 9,8%, de acuerdo con el relevamiento del Observatorio.