Intercargo quedó desierta y el Gobierno no logró venderla - Informe Digital
No hubo ofertas válidas y la privatización de la empresa de rampa volvió a trabarse; ahora evalúan partir el negocio.
La licitación para privatizar Intercargo quedó desierta este jueves 25 de junio y el Gobierno volvió a chocar con un proceso que no logró atraer ofertas válidas. Según consta en Contrat.Ar, la plataforma oficial de contrataciones y privatizaciones, ningún privado cumplió con los requisitos económicos o técnicos para quedarse con la empresa estatal de servicios de rampa que opera en 21 aeropuertos del país.
La apertura de sobres ya había sido postergada dos veces. La primera fecha era el 7 de mayo, pero el Ministerio de Economía la corrió al 10 de junio mediante la Resolución 521/2026. Después, la Resolución 833/2026, firmada por Luis Caputo, la estiró hasta este jueves. El resultado fue el mismo: el portal marcó el proceso como desierto.
Según pudo confirmar Infobae, algunas compañías habrían presentado ofertas económicas, pero por debajo del piso de USD 45,1 millones fijado por la Agencia de Transformación de Empresas Públicas al momento de la tasación. En ese escenario, una de las alternativas que gana fuerza en el sector privado es dividir el paquete accionario y licitar por separado cada aeropuerto, en lugar de transferir Intercargo como una sola unidad.
La idea no es menor: Intercargo combina terminales rentables con otras que arrastran pérdidas. Aeroparque, Ezeiza, Salta, Rosario, Ushuaia y Bariloche son las escalas que sostienen el negocio y concentran el interés de los potenciales compradores. El resto de la red, menos atractiva, habría pesado como freno para quienes no querían asumir toda la empresa.
Nadie va a pagar ese precio por Intercargo. Se buscan las escalas donde operar sea negocio, resumió una fuente del sector.
Los interesados
Tres empresas habían sido identificadas por Infobae como las más activas en el proceso. El primero es el empresario argentino Horacio Paolini, titular de Escalum, cuyo accionista es Invhora, una compañía dedicada al negocio logístico y de grúas que el propio Paolini preside. Con vínculos estrechos con el expresidente Mauricio Macri y el exdirigente de Boca Juniors Daniel Angelici integró las comisiones directivas del club entre 2011 y 2019 y llegó a presentarse como candidato a la presidencia, Paolini ya tiene un pie en el negocio: el año pasado, el Gobierno habilitó a Escalum Investment para brindar servicios de asistencia en tierra en tres terminales del país.
El segundo es el Grupo GPS, un holding argentino con actividad en seguridad aeroportuaria, seguridad física y electrónica, servicios de limpieza y confección de uniformes para empresas, fuerzas armadas y personal de salud. Su filial Global Service Handling también figura entre las 11 empresas habilitadas para prestar servicios de rampa en el país.
La tercera candidata es la francesa Alyzia, fundada en 1948 y una de las principales operadoras de handling aeroportuario de Francia, con presencia en más de 20 aeropuertos de ese país y de Bélgica, entre ellos los aeropuertos Charles de Gaulle y Orly de París. La compañía cuenta con más de 5.000 empleados y asiste a más de 80 aerolíneas el 92% de ellas internacionales. Serge Sellan, presidente de Alyzia, se reunió recientemente en París con el canciller Pablo Quirno durante la visita que el funcionario realizó a la capital francesa en el marco del XVIII Foro Económico Internacional de la OCDE sobre América Latina y el Caribe.
También resonó el nombre de la suiza Swissport. Y, si bien circularon especulaciones en el sector sobre un posible interés de la firma en las acciones de la empresa estatal, la propia compañía confirmó a este medio que no participó de la licitación.
Las razones detrás de una licitación desierta
Desde que Intercargo fue incorporada a la lista de empresas privatizables dentro de la Ley Bases, en los pasillos del sector aeronáutico se advertía que la venta iba a ser difícil. Las razones son varias. La primera es el historial de inestabilidad económica de la Argentina, que desalienta a operadores extranjeros obligados a evaluar plazos de recuperación extensos y márgenes acotados en un negocio que exige inversiones altas en maquinaria y equipamiento.
A eso se suma el pasado de la compañía, marcado por tensiones gremiales, paros recurrentes y una relación compleja con la política. Y un factor más reciente: la desregulación del mercado de handling, impulsada por el propio Gobierno en el marco de su política de cielos abiertos, derivó en que hoy 11 empresas estén habilitadas para brindar el mismo servicio que antes era monopolio exclusivo de Intercargo. Más competencia, menos atractivo para quien compre.
Ese proceso de apertura arrancó en julio de 2024 con la modificación del Código Aeronáutico y se profundizó en septiembre del mismo año con un decreto de la Secretaría de Transporte. La norma liquidó el monopolio que Intercargo ejercía desde 1990, cuando una regulación de esa época le garantizaba la exclusividad del servicio para todas las aerolíneas del país. El primer decreto que habilitó esa apertura el 599/2024, impulsado por el ministro de Desregulación del Estado Federico Sturzenegger introdujo la posibilidad de que cada aerolínea elija su propio prestador de servicios de rampa.
Las 11 empresas habilitadas hoy son: American Jet, Global Protection Service, Fly Seg, Air Class Cargo, Handyway Cargo, Escalum Investment, MNZS, Jet Handling FBO, Swissport Argentina, Acciona Servicios Argentina y Crossracer Ramp. Entre ellas, Swissport de origen suizo y la filial local de MNZS británica ya tenían experiencia previa en el país. Aerolíneas Argentinas y Flybondi, por su parte, se prestan a ellas mismas el servicio de rampa.
El trasfondo financiero de Intercargo también pesa. Entre 2020 y 2023, la empresa recibió $6.700 millones en aportes estatales para sostener sus operaciones. A comienzos de 2024, el Gobierno del presidente Javier Milei interrumpió esos fondos como parte de la política de ajuste fiscal y concluyó que la continuidad de la compañía bajo administración estatal era inviable ante la necesidad de inversiones para modernizarla.