Cierre récord de empresas en Argentina: 26.448 firmas desaparecieron en la era de Javier Milei, el 98% son pymes
Durante la gestión de Javier Milei, más de 26.400 empresas empleadoras cerraron en el país, en su mayoría pequeñas y medianas. Expertos advierten sobre el impacto negativo de la apertura importadora,
Según datos del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), desde la llegada de Javier Milei al gobierno hasta marzo de 2026 se registró la desaparición neta de 26.448 empresas empleadoras. Solo en el primer trimestre de este año se perdieron 3.840 compañías, de las cuales más de la mitad cerraron en marzo, con un total de 2.011 bajas. Del total de empresas que cesaron su actividad desde noviembre de 2023, el 98% corresponden a pymes, mientras que el 2% restante son firmas con más de 25 empleados.
El economista Fernando Marull desagregó estos datos y señaló que de las casi 26.500 empresas que cerraron, 17.630 tenían un solo empleado, representando el 67%. Otras 3.391 contaban con dos trabajadores (13%), 2.813 tenían entre tres y cinco empleados (11%) y 2.124 entre seis y 25 (8%). En cuanto a las empresas de mayor tamaño, se perdieron 173 con entre 26 y 100 empleados (1%) y 317 con más de 100 trabajadores (1%).
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) destacaron que las empresas con entre uno y cinco empleados concentran el 70% del empleo formal, en respuesta a declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien hace tres meses minimizó estos datos y evitó considerar a las firmas más pequeñas.
Para dimensionar la situación, en los primeros cuatro meses de 2026 se iniciaron 92 procesos concursales, según la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El año pasado se registró un récord de 190 concursos preventivos, un aumento del 130% respecto a 2023. Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), explicó a Ámbito que “cuando una empresa se presenta a un concurso preventivo es porque está mal, es la antesala de la quiebra”.
Rosato subrayó que “el 98% de las empresas que cerraron fueron pymes” y advirtió que la situación no muestra señales de mejora. Aunque el ministro de Economía, Luis Caputo, pronosticó que “estos próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”, desde el sector industrial la percepción es muy distinta y las pymes sufren las consecuencias día a día.
Las empresas señalan que el deterioro afecta especialmente al sector pyme e industrial, mientras que la minería aún no despega lo suficiente ni genera el derrame económico que menciona Sturzenegger. Caputo, en su intento por encontrar señales positivas en medio de cifras negativas, afirmó recientemente que el “shock externo favorece a la gente y a todas las industrias”, algo que desde el sector productivo no se observa.
Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), indicó en una entrevista que “una gran parte de la industria no logra recuperarse respecto de 2022, especialmente construcción, textil, calzado, metalmecánica y autopartista. Muchos sectores todavía están entre 25 y 30 puntos por debajo de 2022”. Añadió que la industria en general presenta una caída del 1,7% y un retroceso del 10% respecto a 2022, y destacó la necesidad de analizar todos los sectores para comprender la realidad económica.
Rosato estimó que el año 2026 podría cerrar con una pérdida de 600.000 empleos, según datos del SRT, y afirmó que “la situación está empeorando en el sector pyme, seguimos con pérdida de empresas y de empleo”.
La apertura de importaciones impulsada por el Ejecutivo ha tenido un fuerte impacto en el tejido productivo local. Muchas empresas se están reconvirtiendo en importadoras o en prestadoras de servicios de mantenimiento de maquinaria. Rosato explicó que él mismo actualmente brinda servicios al sector minero, cuando antes producía bienes, pero advirtió que en ese proceso de reconversión muchas personas quedan fuera del mercado laboral formal.
“La gente cobra la indemnización y busca emprender por cuenta propia, pero esto ya lo vivimos: no todos pueden reconvertirse”, destacó.
El economista Guido Zack, de Fundar, agregó que “las empresas enfrentan una situación muy hostil generada por la política pública: un tipo de cambio bajo que implica costos en dólares elevados; altos costos tributarios porque no hubo reforma; costos burocráticos elevados; y costos de financiamiento altos, que aunque bajaron junto con el riesgo país, siguen siendo superiores a los de sus competidores. Además, los costos logísticos son muy altos y crecieron ante la ausencia de políticas públicas. Sumado a la apertura importadora, es un cóctel muy difícil de soportar para cualquier empresa”.
Las empresas no están en contra de la apertura de importaciones, ya que necesitan insumos para producir, pero señalan que el principal problema es la competencia desleal. En particular, mencionan a China, que subsidia parte de su producción. Zack afirmó que “la cancha está inclinada a favor de las importaciones porque el productor extranjero no paga Ingresos Brutos, no paga impuesto al cheque, tiene costos logísticos más bajos y acceso a financiamiento a tasas mucho más competitivas”.
En cuanto a los sectores que muestran crecimiento, el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 2,3% en el primer trimestre de 2026, según informó el INDEC. Entre los sectores que impulsaron la expansión económica se destacaron Minas y Canteras, que incluye la actividad minera y Vaca Muerta, con un crecimiento interanual del 12,3%.
Aunque las provincias vinculadas a estas actividades presentan mejores indicadores durante la gestión de Milei, Rosato aseguró que “no se está dando el derrame económico que proyectaba Sturzenegger”. Señaló que en Añelo, localidad donde se encuentra el parque industrial que abastece a las empresas de Vaca Muerta, “hay gente desocupada”. Recordó que “cuando YPF cerró los yacimientos del sur, mucha gente se fue a Añelo y hoy hay desocupación”.
El intendente de Añelo, Fernando Banderet, expresó recientemente su preocupación por la falta de infraestructura para acompañar el crecimiento poblacional y pidió a las familias que “no vengan”. Tiempo atrás, Sturzenegger había señalado que “Neuquén tendrá en los próximos 30 años un millón y medio de habitantes”, según publicó Ámbito.
Rosato afirmó que “lo que dijo Sturzenegger no existe, no va a ocurrir. Para darle trabajo a tanta gente hay que tener la estructura para contenerla y estar preparado. Falta mucho”.
Finalmente, ejemplificó con la situación en San Juan, donde “lo que hoy compra la minería se está importando y las empresas locales están trabajando al 50% de su capacidad”. Como muestra de esta tendencia, el campamento habitacional del proyecto Vicuña llegó íntegramente desde China, a pesar de que la empresa opera bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).