Qué hay detrás de la vuelta de Ronaldinho al fútbol profesional italiano: acuerdo comercial, línea de ropa propia al estilo Jordan y el plan para llevar al Ravenna a la Serie A
Seis años después de haber estado preso en Paraguay, fue presentado en un restó de Lujo en Miami como nuevo jugador del equipo de la región de Emilia-Romaña. Cómo es el acuerdo comercial y la red de contactos que lo devuelve al fútbol italiano a los
El hombre de la sonrisa eterna volverá a patear una pelota. Como lo hizo en los estadios más deslumbrantes del planeta y también en una prisión en Asunción. Esta vez, será en un terreno de juego de la tercera división italiana. Y si bien formalmente ocurrirá en al menos un partido profesional, la iniciativa es, sobre todo, un movimiento comercial y publicitario con una ligera pátina deportiva. Porque nadie cree que, a los 46 años, el brasileño Ronaldinho apunte a disputar los 36 encuentros que afrontará en la temporada 2026/27 de la Serie C el Ravenna, el equipo que lo inscribirá como miembro de su plantel. Y ni siquiera los hacedores de este proyecto aspiran a que alguien lo crea.
Dinho ha sido uno de los futbolistas más deslumbrantes del siglo XXI. Vivió sus años más brillantes a principios de esta centuria, en los que además apadrinó a Lionel Messi cuando el rosarino daba sus primeros pasos en el equipo principal de Barcelona. Es un personaje archiconocido a nivel planetario, salvo para quienes no tienen relación con el mundillo del fútbol (o tienen un vínculo muy débil con él).
Detenerse en un repaso detallado de su trayectoria resulta ocioso. Basta recordar que comenzó su carrera en Gremio; jugó en París Saint-Germain; brilló en Barcelona, con el que consiguió cinco títulos entre 2003 y 2008; fue distinguido con el Balón de Oro en 2005; vistió la camiseta de Milan; fue campeón mundial en Corea del Sur-Japón 2002 con el seleccionado brasileño, al que representó en 102 encuentros (anotó 35 goles); jugó también en Flamengo, Fluminense, Atlético Mineiro y Querétaro; y disputó su último partido oficial el 26 de septiembre de 2015 (una victoria 2 a 0 de Fluminense sobre Goiás en el Maracaná por la 28ª fecha del Brasileirão de ese año), aunque recién oficializó su retiro en enero de 2018.
Desde entonces, sus apariciones públicas han estado mayormente vinculadas a partidos amistosos, acciones benéficas y eventos institucionales o comerciales. Fuera de ello, su nombre se reinstaló fuertemente en las portadas de los medios de comunicación en marzo de 2020, cuando fue detenido junto a su hermano, Roberto de Assis, en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi de Asunción por presentar pasaportes y documentos de identidad paraguayos falsificados. Ambos estuvieron apresados un mes en la sede de la Agrupación Especializada de la Policía Nacional y permanecieron otros cuatro meses y medio bajo arresto domiciliario en un hotel de la capital paraguaya antes de ser liberados tras pagar una fianza de 200.000 dólares.
Seis años después de aquella experiencia carcelaria y más de una década después de su última actividad como futbolista de alto rendimiento, el díscolo delantero volverá a vincularse con un equipo profesional: el Ravenna, que milita en la Serie C, que en la última temporada cayó en los cuartos de final de los playoffs por el ascenso a la Serie B y que hace un par de años puso en marcha un proyecto que apunta a llevar a la elite del fútbol italiano al club de la ciudad homónima, ubicada en la región de Emilia-Romaña y a 35 kilómetros de la costa del Mar Adriático.
El impulsor de este proyecto es Ignazio Cipriani, un empresario de 38 años que nació en Ravenna, pero que reside en Estados Unidos desde hace más de dos décadas, y que es miembro de la cuarta generación de una familia que montó un emporio de restaurantes, hoteles y residencias de lujo, clubes privados, espacios para eventos y líneas de productos gourmet y bebidas a partir de que Giuseppe, el bisabuelo de Ignazio, montó el Harrys Bar en Venecia en 1931.
Cipriani adquirió el club de su ciudad natal en julio de 2024 en sociedad con el fondo de inversión estadounidense Black Duck. En ese momento, el empresario comunicó que había firmado un convenio de patrocinio por cuatro años con la empresa de indumentaria Nike (algo sumamente inusual para un equipo de la tercera división), que se remodelaría el estadio Bruno Benelli, que se desarrollaría un proyecto piloto para la aplicación de inteligencia artificial en el análisis de datos de jugadores y que el vicepresidente sería Ariedo Braida, quien fue director general de Milan durante el tiempo en que Ronaldinho jugó allí.
Braida no es el único punto de contacto entre Cipriani y el crack nacido en Porto Alegre: también tienen una estrecha relación con él Paolo Scocco, director general del club; y Lorenzo Tonetti, gerente de Relaciones Públicas. Fue Tonetti quien presentó al empresario y al exjugador durante la gala del Balón de Oro 2025. Entonces comenzó a fraguarse esta sociedad que fue anunciada oficialmente el martes durante una cena exclusiva para 70 invitados en el restaurante Cipriani de Miami, que fue seguida por una fiesta a la que asistieron 250 invitados.
Fichar a Ronaldinho es absolutamente extraordinario para el club. Era mi ídolo y su impacto en el fútbol va más allá de lo que hizo en el terreno de juego, sostuvo Cipriani durante la presentación. Y añadió: Mi objetivo, cuando adquirí el club en 2024, era que los niños de Ravenna se enamoraran del fútbol. Ronaldinho es la personificación del fútbol lleno de alegría. No creo que haya ningún jugador que inspire tanto amor por el juego como él, así que nos parece maravilloso tenerlo con nosotros.
Vestido de impoluto blanco, con lentes oscuros y con su imborrable sonrisa, el crack explicó en fluido italiano los motivos que lo habían impulsado a embarcarse en esta nueva aventura: Encontré un proyecto maravilloso que creo que hará historia. Fue una decisión sencilla, directa y fácil. El fútbol siempre fue una fuente de felicidad para mí, desde que era pequeño hasta los últimos años de mi carrera. Ahora quiero traer ese mismo espíritu a Ravenna.
Lo que ocurrió el martes pareció mucho más un acuerdo comercial que deportivo. Una muestra de ello es que en el evento fue presentada la nueva camiseta del equipo, que fue diseñada por el reconocido director creativo milanés Giorgio Mallone y que en su anverso, a la altura del pecho, incluye un logo con la letra erre y el número 10: el plan es que Ronaldinho lance una línea de indumentaria deportiva, al estilo de Michael Jordan, y que Ravenna sea el primer club en utilizarla.
El brasileño será inscripto en la Lega Pro, organizadora del torneo de la Serie C, como futbolista de Ravenna. Sin embargo, nada hace pensar que su participación vaya a ser constante y prolongada. De hecho, Cipriani contó el martes que el otrora delantero del seleccionado brasileño no realizará la pretemporada con el plantel que conduce Andrea Mandorlini y que se prepara para el certamen que comenzará el domingo 23 de agosto.
Asistirá a la presentación del equipo el 21 de agosto. Y sin duda jugará al menos un partido de la liga, quizás incluso algunos más. Ya veremos. Todavía no sabemos cuándo jugará en la liga, dependerá de varios factores, pero seguro que será un partido en casa. Su objetivo es marcar su último gol como profesional vistiendo la camiseta del Ravenna, explicó el presidente.
En la misma sintonía se manifestó el exjugador de Barcelona. Al ser consultado sobre la fecha en que se calzaría los botines nuevamente, evitó dar precisiones: No lo sé, no lo sé, aún es demasiado pronto para decirlo. Si bien dijo que no sabía si lo que estaba afrontando era un adiós o un nuevo comienzo, todo indica que será algo más parecido a lo primero que a lo segundo. Al menos si se habla de fútbol y no de negocios.
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