Karina Milei y Caputo definen el nuevo esquema de comunicación - Informe Digital
La Rosada acelera cambios tras el desgaste por el caso Adorni y aún discute quién controlará el área.
La Casa Rosada apura una reconfiguración de su comunicación oficial en medio del desgaste que dejó el caso Adorni y de una interna que sigue abierta por el control político del área. Lo que está en juego no es solo un organigrama: también quién manejará el mensaje del Gobierno y con qué margen frente a la prensa.
Según publicó Infobae, de ese diagnóstico surgió la decisión de nombrar a Adrián Ravier como nuevo vocero, desplazar al histórico número dos de Adorni, el secretario de Prensa Javier Lanari, e incorporar a Fabián Fernández, un especialista en comunicación política que viene de YPF y pasó por la consultora de Santiago Caputo junto a Guillermo Garat.
El último movimiento fue acelerar el anuncio del regreso de las conferencias de prensa, que habían quedado fuera de la órbita de Manuel Adorni, y apurar la renuncia de Ravier a su banca de diputado. La jugada se terminó de ordenar con el objetivo de poner en marcha el nuevo esquema cuanto antes.
Pero todavía no está cerrado el punto más sensible: cómo quedará el organigrama y quién tendrá la lapicera final. En la Casa Rosada conviven dos miradas. Una responde a Santiago Caputo, que quiere conservar influencia sobre la comunicación; la otra, a Karina Milei, que busca resguardar a Adorni y a los Menem.
Se evaluó que el vocero y el responsable de Prensa funcionaran con autonomía, sin depender de la Jefatura de Gabinete. Sin embargo, la opción que hoy aparece más firme es que ambos cargos queden bajo la estructura de Adorni, el protegido de la hermana presidencial.
Sería un mensaje fatal para Manuel sacar eso de ahí. No hay necesidad, sostuvieron en el sector alineado con Caputo. Del otro lado, en Balcarce 50 insisten en que no hay una disputa abierta, aunque admiten que no está cerrado aún.
La definición final se conocerá el martes, cuando Ravier dé su primera rueda de prensa a las 11 en la Sala de Conferencias del segundo piso de la sede del Gobierno. Antes, este viernes, será presentado ante los periodistas acreditados, aunque sin formato de conferencia.
En paralelo, sigue sin resolverse qué pasará con la sala de periodistas, que este año fue cerrada por primera vez desde el regreso de la democracia y luego reabierta con restricciones. En el Gobierno también preparan a Ravier para que no quede atrapado en las preguntas sobre Adorni y pueda concentrarse en economía, el terreno en el que buscan mostrar una nueva disposición frente a la prensa.