Londres bajó 40% las muertes por contaminación en cinco años - Informe Digital
Un estudio del Imperial College atribuye la mejora a políticas como la ULEZ, pero advierte que en 2019 hubo hasta 8.000 muertes prematuras.
Londres registró una baja del 40% en las muertes vinculadas a la contaminación del aire en los cinco años posteriores a 2019, según un estudio del Imperial College de Londres. El trabajo asocia esa mejora con políticas ambientales más estrictas, entre ellas la expansión de la zona de emisiones ultrabajas (ULEZ), aunque también advierte que la polución sigue dejando una carga sanitaria muy alta.
De acuerdo con lo publicado por The Guardian, el análisis detectó además una caída del 41% en los niveles de dióxido de nitrógeno y una reducción del 28% en la contaminación por partículas finas desde la puesta en marcha de ULEZ en 2019.
La investigación revisó al alza el impacto de la polución: estimó entre 6.400 y 8.000 muertes prematuras atribuibles a la contaminación en 2019, frente a las 4.000 calculadas antes. Para 2024, el rango bajó a entre 3.800 y 5.100 fallecimientos.
La incidencia de la contaminación y su descenso en cifras
El equipo de investigadores revisó al alza el número de muertes prematuras en 2019, estimando hasta 8.000 fallecimientos, pero documentó un descenso hasta un rango de 3.800 a 5.100 muertes en 2024.
En declaraciones recogidas por el diario británico, el Dr. David Dajnak, del Imperial Environmental Research Group, sostuvo que el estudio deja dos conclusiones centrales: la calidad del aire mejoró de forma notable desde 2019, pero la contaminación atmosférica sigue siendo un riesgo grave para la salud pública.
La investigación también refuerza la relación entre la contaminación del aire y enfermedades cardiovasculares, afecciones respiratorias, demencia y diabetes, con asociaciones más fuertes de lo que se suponía.
Además, el informe identificó que los distritos periféricos, como Bexley, Havering y Sutton, concentraron la mayor proporción de muertes atribuibles a la contaminación en 2024, lo que, según el Ayuntamiento, refuerza la decisión de extender ULEZ a toda la capital en 2023, pese a la oposición local.
Políticas, respuestas y próximos pasos
El estudio del Imperial College no atribuye de manera exclusiva la mejora a ULEZ ni a una sola medida, aunque el alcalde Khan destacó que las medidas audaces que hemos tomado en Londres han reducido la contaminación, mejorado la salud pública y salvado vidas. Añadió que la expansión de la zona de bajas emisiones fue más trascendente de lo previsto y está transformando la vida de la ciudad.
La ULEZ se implementó en 2019 en el centro de Londres y se amplió a los distritos interiores en 2021. Los vehículos que no cumplen con las normas de emisiones, principalmente los diésel anteriores a 2015 y los de gasolina anteriores a 2004, deben abonar una tasa diaria de 12,50 libras esterlinas (USD 16,45). Actualmente, el 97% del parque automotor que circula por la zona cumple con los estándares exigidos.
Un análisis independiente realizado para la Autoridad del Gran Londres mostró que la contaminación por dióxido de nitrógeno en las rutas se ubicó un 27% por debajo de lo esperado sin la ULEZ. El alcalde Khan tiene previsto visitar una escuela primaria en el este de la ciudad, donde se instalaron filtros de aire en 200 colegios y la flota de autobuses de cero emisiones superó los 3.000 vehículos.
Reacciones de expertos y sociedad civil
El profesor Stephen Holgate, asesor especial sobre calidad del aire del Real Colegio de Médicos, calificó la mejora como muy alentadora y como una prueba de que una acción decidida puede traer beneficios concretos para la salud.
Por su parte, Jemima Hartshorn, de la organización Mums for Lungs, remarcó que la investigación demuestra que ULEZ contribuye a limpiar el aire, aunque advirtió que más de 100.000 niños fueron hospitalizados con problemas respiratorios en Londres en 2024.
La evidencia más reciente respalda políticas públicas más ambiciosas y confirma que, pese a los avances, la contaminación atmosférica sigue sin resolverse para toda la población londinense. Autoridades locales y organizaciones sociales coinciden en que las medidas de protección ambiental deben sostenerse y ampliarse.