Bárbaro dijo que el peronismo quedó atrás y pidió patriotismo - Informe Digital
En una entrevista con Infobae al Regreso, cuestionó la interna permanente y apuntó contra la fragmentación política.
Julio Bárbaro volvió a poner en discusión el lugar del peronismo en la política argentina y dejó una definición que buscó correr el eje del debate: sostuvo que el movimiento quedó como una etapa del pasado y que la prioridad hoy pasa por recuperar el patriotismo. En una entrevista con Infobae al Regreso, también cuestionó la fragmentación de la dirigencia y la lógica de las internas permanentes.
El dirigente justicialista trazó un diagnóstico más amplio sobre la política argentina: dijo que perdió coherencia, que se multiplicaron los saltos de un espacio a otro y que los partidos tradicionales quedaron debilitados. En ese marco, ubicó la disputa entre el kirchnerismo y Axel Kicillof como una muestra más de una crisis que, según su mirada, atraviesa a todo el sistema.
La política argentina se fragmentó y perdió coherencia, resumió Bárbaro, al repasar la evolución del peronismo y sus sucesivas reconfiguraciones.
El peronismo es una etapa del pasado
Bárbaro cuestionó la deriva del movimiento que marcó buena parte de la historia argentina del último siglo. Perón fue una etapa de la historia. Después el sello se usó para cualquier cosa. Lo usó Menem para vender hasta los ferrocarriles, afirmó.
El ex secretario de Cultura sostuvo que el problema no se limita al justicialismo. La coherencia no es una palabra santa, no es un valor en la política hoy, señaló, al describir una dinámica en la que dirigentes que antes se abrazaban luego pasan a enfrentarse sin matices.
Estamos acostumbrados a ver personas que saltan de un lado a otro, amigos que se convierten en enemigos acérrimos, que pasan de abrazarse a insultarse, dijo. Y agregó que esa pérdida de referencias dejó a la política sin paraguas sólidos para contener identidades y proyectos.
También recordó su paso por la Cámara de Diputados en tiempos de Perón y lo contrastó con el presente: La Cámara era un lujo porque éramos hijos de la rebeldía: radicales, peronistas, conservadores. Era un país enorme que fue destruido.
De Cafiero y Menem a Cristina y Kicillof: Sin interna no hay partido
Durante la entrevista, Bárbaro repasó las principales rupturas dentro del justicialismo y recordó la salida de Carlos Menem, la llegada de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner y las tensiones posteriores con otros sectores del peronismo.
Enfrentamos entre todos a Cafiero porque si no sacábamos a Cafiero no podíamos volver al poder. Pusimos a Menem, nos equivocamos, está bien. Después con Néstor y Cristina sacamos a Menem, que nos ganó 30 a 22. Nos ganó. Pero después Néstor y Cristina destruyeron a Duhalde, que era el que los había llevado hasta ahí, recordó.
Según su mirada, cada conducción necesita romper con la anterior para consolidarse. Para ser hombre tenés que dejar de ser hijo. Está bien ese proceso, explicó.
Al referirse a Kicillof, planteó una condición para proyectarlo políticamente: Si logra sacarse a Cristina y a Massa de encima, es una promesa. Y si no lo logra, no lo es.
Sobre el futuro del gobernador bonaerense, fue más cauteloso: No es el tiempo todavía de dar ese paso. Lleva siete años gobernando la provincia más grande de la Argentina.
Sin embargo, defendió la interna como parte indispensable de cualquier reconstrucción política. Sin interna no hay partido. Sin rebeldía no hay política. Si no hay una interna, no hay recuperación de la energía, de la vitalidad, sostuvo.
No necesitamos recuperar el peronismo, necesitamos recuperar el patriotismo
Bárbaro insistió en que la discusión central no debería quedar encerrada en la identidad partidaria, sino en un proyecto nacional.
Hace muchos años digo que lo que necesitamos es recuperar el patriotismo, no el peronismo. La P de patria tiene que ser dolor país, afirmó.
En ese marco, cuestionó la lógica de los extremos políticos actuales. Hay dos sectas en la Argentina, la de Cristina y la de Milei. Y las sectas son la muerte de la libertad de pensar, sostuvo.
Uno perseguía a los periodistas de una manera y el otro los persigue de otra. Pero el periodismo es el espejo de la realidad. La secta es la muerte de la idea, agregó.
Kicillof, Milei y el futuro político
Consultado sobre el escenario electoral, Bárbaro ubicó a Kicillof y Patricia Bullrich como posibles protagonistas junto al presidente Javier Milei. Los candidatos más posibles van a ser Kicillof y Patricia. Y Milei, sí, afirmó.
Sobre Bullrich, señaló: Ya está manejando. Ya le dicen: Traémelo, sacalo. Ya está manejando ella. Y frente a una eventual disputa entre oficialismo y oposición, pidió otro tipo de relación política: Sean capaces de ser opositores respetuosos. No hay patria entre enemigos, no hay democracia entre enemigos.
Messi, Bergoglio y una comparación final
Hacia el final de la charla, Bárbaro recordó su vínculo con Jorge Bergoglio y habló sobre la dimensión que tuvo el papa Francisco.
Bergoglio era, cuando vos tenés lucidez, lo ves al tipo y decís: Esto es otra cosa. Bergoglio era a la religión lo que es Messi al fútbol, afirmó.
Antes de despedirse, dejó un mensaje para las nuevas generaciones: Ustedes tienen el mayor desafío de la historia: devolverle a la Argentina el destino. Eso es un regalo. Háganlo.