España: Pedro Sánchez niega corrupción generalizada y descarta renunciar en medio de escándalos
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, negó ante el Congreso que exista corrupción generalizada en su administración y descartó renunciar, pese a las múltiples investigaciones que involucr
Pedro Sánchez enfrenta uno de los momentos más difíciles desde que asumió la presidencia del Gobierno español en 2018, debido a una serie de escándalos de corrupción que afectan a personas cercanas a él. En una comparecencia ante el Congreso, el mandatario rechazó categóricamente que haya una “corrupción generalizada” en su gestión y negó que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que lidera, se haya financiado ilegalmente.
El presidente señaló que existe una “maraña judicial” que está afectando la percepción pública, en referencia a los casos que involucran a su entorno, entre ellos el más destacado, el de José Luis Ábalos, exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, quien fue condenado el 22 de junio a 24 años y tres meses de prisión por cohecho y malversación de fondos públicos. Además, su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, están siendo procesados por presuntos delitos relacionados con nepotismo y tráfico de influencias. También están implicados José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno por el PSOE, Santos Cerdán, actual secretario del partido, imputado por corrupción, y Álvaro García Ortiz, exfiscal general nombrado por el Ejecutivo, condenado e inhabilitado por filtraciones.
En su defensa, Sánchez afirmó que “determinados actores políticos y mediáticos están tratando de mezclar, para equiparar y con ello confundir a la gente, crear una sensación de corrupción generalizada que, ya les digo, señorías, no existe”. Respecto a la condena de Ábalos, a quien definió como su mano derecha, aseguró: “Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas”.
La oposición, liderada por Alberto Núñez Feijóo del Partido Popular (PP), exigió la convocatoria de elecciones anticipadas, previstas inicialmente para 2027. Feijóo instó a Sánchez a disolver las Cortes Generales y convocar a los ciudadanos a votar, argumentando que el presidente ha perdido la confianza necesaria para gobernar. Sin embargo, Sánchez rechazó adelantar los comicios y negó que tenga intención de renunciar, declarando: “La pregunta no es si vamos a continuar, la pregunta es: ¿Cómo no vamos a continuar?”.
El líder del PP también amenazó con presentar una moción de censura, mecanismo que podría destituir a Sánchez y a su gabinete, aunque actualmente resulta improbable que prospere debido a la falta de una mayoría suficiente en el Congreso. El PSOE gobierna en minoría y enfrenta dificultades para aprobar presupuestos, mientras que algunos partidos que apoyaron la última reelección de Sánchez, como ERC y Bildu, le recordaron que ha perdido la mayoría parlamentaria. Gabriel Rufián, de ERC, cuestionó al presidente: “Usted ha dicho ¿cómo no continuar? Vale, bien. Pero ¿para hacer qué?”, y Mertxe Aizpurua, portavoz de Bildu, calificó de “graves, muy graves” las supuestas prácticas vinculadas al PSOE.
El caso más relevante es el conocido como “Koldo” o “Mascarillas”, que investiga el desvío de fondos públicos en contratos de material sanitario durante la pandemia de COVID-19. El Tribunal Supremo determinó que dentro del PSOE operaba una organización criminal que habría cobrado comisiones ilegales millonarias para favorecer a ciertas empresas. José Luis Ábalos fue condenado a 24 años de prisión por cohecho y malversación. Sánchez afirmó que el Gobierno respeta y acata la sentencia y destacó que, al descubrirse los hechos, no se dio un paso al costado sino al frente, con la expulsión inmediata de los investigados, la colaboración con la Justicia y la renovación de la dirección del partido, además de implementar medidas para reforzar los controles y prevenir la corrupción.
En cuanto a Begoña Gómez, esposa de Sánchez, fue procesada y enviada a juicio oral por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida y malversación de fondos públicos. La investigación se centra en su gestión de una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid, donde supuestamente habría utilizado su posición para favorecer a empresas vinculadas, influir en adjudicaciones y aprovechar recursos públicos para intereses privados. Por esta causa, se le impidió salir del país y se le retiró el pasaporte para evitar riesgos de fuga. Sánchez defendió a su esposa ante el Congreso, señalando que comenzó a trabajar en la universidad en 2012, antes de que él asumiera cargos en el partido y en el Gobierno, y aseguró que no recibió remuneración alguna por dirigir la cátedra ni por desarrollar un software.
La situación política en España se complica, incluso el rey Felipe VI ha señalado que el país atraviesa “días un tanto oscuros”.
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