Fracasó la sesión en Diputados que buscaba impulsar la interpelación de Manuel Adorni
Con el respaldo de bloques aliados, La Libertad Avanza logró impedir por falta de quórum la sesión para interpelar al jefe de Gabinete. Manuel Adorni deberá
La sesión impulsada por bloques opositores para promover la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no logró concretarse este martes debido a la falta de quórum en la Cámara de Diputados. Aunque varios espacios que habitualmente acompañan al oficialismo expresaron cuestionamientos hacia el funcionario, investigado por presuntas inconsistencias en su declaración patrimonial, finalmente optaron por no dar el número necesario para abrir el debate.
La decisión fue resultado de un entendimiento entre el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, y sectores del PRO, la UCR y otros bloques provinciales cercanos al Gobierno, que resolvieron mantenerse fuera del recinto.
Para desactivar la ofensiva opositora, el oficialismo accedió parcialmente a uno de los reclamos: la próxima semana se pondrá en marcha el tratamiento del tema en la comisión de Asuntos Constitucionales. Sin embargo, todavía no hubo avances respecto de la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, otro paso considerado necesario dentro del trámite parlamentario.
Con esta maniobra, La Libertad Avanza consiguió postergar la discusión al menos por algunas semanas. En ese contexto, la atención se trasladó al Senado, donde Adorni ya confirmó su presencia para el próximo 2 de julio con el objetivo de presentar su informe de gestión. Allí también deberá responder consultas vinculadas a las dudas planteadas sobre su patrimonio.
Desde el PRO y la UCR justificaron su ausencia al señalar que el propósito inicial de la sesión era forzar el tratamiento de la interpelación en comisión. Como el oficialismo terminó habilitando ese proceso, consideraron que la convocatoria perdió razón de ser.
No obstante, persiste una controversia respecto del procedimiento. Un sector de la oposición sostiene que el artículo 101 de la Constitución Nacional es de aplicación directa y que, por lo tanto, la Cámara puede aprobar una interpelación sin necesidad de atravesar previamente el trabajo en comisión. Bajo esa interpretación, buscaban llevar la votación al recinto este mismo martes con mayoría absoluta.
La postura oficialista es diferente. Los libertarios afirman que la interpelación debe seguir el mismo recorrido que cualquier otro proyecto legislativo, es decir, obtener dictamen de comisión o, en su defecto, ser tratada sobre tablas con una mayoría especial de dos tercios, una cifra que la oposición no está en condiciones de reunir.
Finalmente, la sesión reunió a 117 legisladores, lejos de los 129 necesarios para habilitar el debate. Entre quienes dieron quórum estuvieron los diputados de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, sectores radicales disidentes agrupados en Provincias Unidas y representantes cercanos al gobernador cordobés Martín Llaryora.
También participaron un legislador salteño de Innovación Federal, dos integrantes de Elijo Catamarca y referentes de distintos espacios minoritarios, entre ellos Miguel Pichetto, Natalia de la Sota, Marcela Pagano y Karina Banfi.
En cambio, optaron por no bajar al recinto los bloques del PRO, la UCR, el MID, Independencia de Tucumán, la mayoría de Innovación Federal, La Neuquinidad, Producción y Trabajo de San Juan y el sector de Provincias Unidas alineado con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro.