La Justicia declaró delitos de lesa humanidad los fusilamientos de José León Suárez - 9 Digital - Mi 9
La Justicia declaró delitos de lesa humanidad los fusilamientos de José León Suárez -
Setenta años después de uno de los episodios más emblemáticos de la represión estatal en la Argentina, la Justicia federal concluyó que el Estado argentino es responsable de los fusilamientos de José León Suárez, los hechos revelados por Rodolfo Walsh en su crónica Operación Masacre.
Las ejecuciones se dieron en el marco de la política represiva impulsada por la dictadura que había derrocado a Juan Domingo Perón un año antes. Los crímenes, definió la jueza federal Alicia Vence, deben ser considerados crímenes de lesa humanidad, leyó en su alegato.
Según informó Letra P, la sentencia fue dictada este lunes por Vence, quien dirigió el juicio por la verdad sobre los hechos y la investigación preliminar que reconstruyó los secuestros, asesinatos y persecuciones ocurridos entre el 9 y el 10 de junio de 1956, tras el levantamiento encabezado por el general Juan José Valle contra el gobierno de facto.
Aunque ninguno de los responsables llegó vivo a esta instancia judicial, el fallo identificó como autores de los hechos a los dictadores de la autodenominada Revolución Libertadora, Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Rojas, quienes derrocaron a Perón en 1955; al entonces titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Juan Constantino Quaranta; al jefe de la Policía Bonaerense, Desiderio Fernández Suárez, y al jefe policial Rodolfo Rodríguez Moreno. De haber sido juzgados en vida, concluyó la jueza, todos habrían enfrentado una condena a prisión perpetua.
La sentencia puso fin a una deuda histórica. Durante siete décadas, los fusilamientos permanecieron fuera del alcance de una investigación judicial que analizara integralmente las responsabilidades políticas, policiales y de inteligencia detrás de aquellos crímenes.
La reconstrucción de los hechos
El fallo estableció que la noche del 9 de junio de 1956 un operativo conjunto de la Policía Bonaerense y organismos de inteligencia irrumpió en una vivienda de la localidad de Florida, en el norte del conurbano bonaerense, donde un grupo de hombres escuchaba una pelea de boxeo por radio.
Algunos de ellos también esperaban novedades sobre el levantamiento que había puesto en marcha aquella noche Juan José Valle. Al frente de una patota de policías, Fernández Suárez detuvo a 12 hombres. Para Vence, el operativo consistió en un allanamiento ilegal y 12 privaciones ilegítimas de la libertad.
Las detenciones se produjeron antes de que el gobierno de facto anunciara la aplicación de la ley marcial. Los capturados fueron llevados primero a la unidad policial de San Martín y luego trasladados a un descampado que fungía como basural, en José León Suárez. Allí, en los basurales, se ejecutó una acción clandestina destinada a eliminar a los detenidos sin proceso judicial alguno: Fernández Suárez hizo suya la orden de los dictadores Aramburu y Rojas y Rodríguez Moreno concretó los fusilamientos.
Cinco personas murieron bajo las balas policiales: Mario Brion, Francisco Garibotti, Carlos Lizaso, Nicolás Carranza y Vicente Rodríguez. Otras siete consiguieron sobrevivir en circunstancias excepcionales: Rogelio Díaz, Norberto Gavino, Juan Carlos Livraga, Horacio Di Chiano, Miguel Ángel Giunta, Julio Troxler y Reinaldo Benavídez. Tiempo después, Livraga se convirtió en el fusilado que vive, cuyo testimonio fue la columna vertebral de la investigación de Rodolfo Walsh y Enriqueta Muñiz.