Senado: el oficialismo busca redefinir la sesión y crece la tensión por un posible pedido de interpelación a Adorni
Empujada por dialoguistas, Patricia Bullrich se vio forzada a pedir un segundo encuentro para las 18 de hoy. Allí, los jefes de bloque volverán a discutir el
El Senado volverá a reunirse este martes en Labor Parlamentaria para intentar destrabar el conflicto político y reglamentario que se generó en torno a un posible pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La convocatoria fue impulsada por la presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, luego del cuestionado entendimiento alcanzado la semana pasada con el titular del bloque kirchnerista, José Mayans, que despertó críticas incluso entre los aliados del oficialismo.
La reunión está prevista para las 18 y contará con la participación de los jefes de los distintos bloques, entre ellos la UCR, el PRO, Provincias Unidas y legisladores provinciales, bajo la conducción de la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel.
El eje de la discusión será cómo avanzar con el proyecto impulsado por Mayans para interpelar a Adorni, una iniciativa que, de prosperar, obligaría al funcionario a presentarse ante el Senado siete días después y abriría la puerta a una eventual moción de censura.
EL ORIGEN DE LA POLÉMICA
El conflicto comenzó durante la reunión de Labor Parlamentaria del miércoles pasado, cuando Bullrich y Mayans coincidieron en una interpretación del artículo 101 de la Constitución Nacional respecto del tratamiento del proyecto de resolución que solicita la interpelación.
La controversia gira en torno a si la iniciativa, al no contar con dictamen de comisión, necesita el voto de los dos tercios de los presentes para ser habilitada durante la sesión o si puede tratarse con una mayoría simple. La interpretación respaldada por Bullrich y Mayans sorprendió a otros bloques y generó objeciones dentro del propio oficialismo.
La situación derivó en cuestionamientos por el precedente institucional que podría dejar una modificación en los criterios de interpretación del reglamento parlamentario.
Diversos sectores del Senado advirtieron que habilitar este mecanismo podría facilitar futuras interpelaciones a jefes de Gabinete de cualquier administración, alterando el equilibrio entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo.
En ese sentido, algunos legisladores consideraron que una reinterpretación del reglamento podría abrir la puerta a un uso político frecuente de las interpelaciones, mientras que otros sostienen que el Congreso debe contar con herramientas efectivas para controlar la gestión del Ejecutivo.
LA ESTRATEGIA POLÍTICA
Mientras el oficialismo intenta reorganizar la sesión y ganar tiempo, el kirchnerismo mantiene su ofensiva contra Adorni. Según distintas fuentes parlamentarias, el bloque de Unión por la Patria considera que mantener al jefe de Gabinete en el centro del debate público también expone el desgaste político del Gobierno nacional.
El proyecto presentado por Mayans contempla una eventual moción de censura contra Adorni, aunque esta figura no implica su remoción automática. Se trata de un pronunciamiento político del Senado que requiere mayoría absoluta, es decir, 37 votos afirmativos. Una eventual destitución, en cambio, debería ser posteriormente ratificada por la Cámara de Diputados con al menos 129 votos.
En caso de que el oficialismo logre imponer la exigencia de los dos tercios para habilitar el tratamiento del proyecto, necesitará reunir al menos entre 24 y 25 senadores para bloquear el avance de la oposición.
De persistir el desacuerdo, el expediente debería pasar por la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el senador oficialista Agustín Coto, instancia que podría postergar nuevamente la discusión y mantener abierta la disputa política en torno al futuro del jefe de Gabinete.