Karina y Bullrich chocan por el blindaje a Adorni en el Senado - Informe Digital
Adorni reunirá a senadores de LLA mientras Bullrich se desmarca y crece la pelea por la interpelación en el Congreso.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se reunirá en tres tandas con senadores de La Libertad Avanza en su despacho de la Casa Rosada, en una jugada que expone la interna entre el entorno de Karina Milei y el sector que responde a Patricia Bullrich. La movida busca ordenar la defensa política de Adorni frente al avance opositor que impulsa su interpelación en el Senado.
Las reuniones serán a las 11.30, a las 13 y a las 16, todas antes de la Labor Parlamentaria prevista para las 18 en el Congreso. Allí el oficialismo intentará cambiar lo acordado la semana pasada: en vez de habilitar la interpelación por mayoría absoluta, ahora busca que se exija una mayoría de dos tercios de los presentes.
Bullrich confirmó que no participará de los encuentros en Casa Rosada. Según explicó, estará abocada a la estrategia parlamentaria para sostener la posición del jefe de Gabinete en el Senado.
La convocatoria, sin embargo, no ordena del todo al bloque. Entre los senadores invitados hay reparos sobre el sentido político de la reunión y sobre el intento de cerrar filas detrás de Adorni. No sé qué pretende. Yo no tengo nada que escuchar, sinceramente. Iré, escucharé y me volveré al Senado, dijo una voz relevante del bloque.
El trasfondo es más amplio que la defensa del jefe de Gabinete. Adorni también quiere medir el clima de la agenda legislativa, hoy trabada por la ofensiva opositora. En ese paquete quedaron los pliegos judiciales que impulsa Juan Bautista Mahiques, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada redactado por el ministerio de Federico Sturzenegger y la reforma electoral que pidió priorizar Javier Milei.
En paralelo, operadores del oficialismo como Diego Santilli y Eduardo Lule Menem ganaron presencia en las conversaciones con bloques opositores. En el sector de Bullrich leen esos movimientos como una intromisión en el control político del Senado, un terreno que la mesa de coordinación había asignado a la exministra.
Desde el entorno de Karina Milei admiten que buscan ampliar ese margen de negociación. Del otro lado, en el bullrichismo sostienen que la jugada de Adorni no ayuda y sólo refuerza la idea de que el Gobierno intenta blindarlo en medio de la presión opositora.
El eje de la disputa es el proyecto de resolución que presentó José Mayans para avanzar con la interpelación al jefe de Gabinete. La discusión pasa por definir si, al no tener dictamen, necesita dos tercios para ser habilitado en el recinto. Ese criterio ya había sido conversado en la reunión del miércoles pasado, pero el oficialismo quedó dividido y la tensión terminó de estallar.
Ese entendimiento entre La Libertad Avanza y el kirchnerismo profundizó el malestar de los aliados. La propia Bullrich debió improvisar una reunión con integrantes de su bloque que cuestionaron la posición adoptada en Labor Parlamentaria.
Durante el fin de semana y luego en la reunión del miércoles, Bullrich se reunió con sectores dialoguistas para fijar la sesión el 25 de junio y anticiparse al pedido de Mayans. Si la interpelación avanza, Adorni debería presentarse ante el recinto siete días después. Y si supera esa instancia, también tendría que brindar un informe de gestión el 2 de julio.
Si el oficialismo logra retroceder y llevar la discusión al recinto sobre la necesidad de una habilitación por dos tercios, ganará tiempo y mantendrá a Adorni en funciones. Para eso, La Libertad Avanza necesita reunir a sus 21 senadores y sumar entre tres y cuatro apoyos más para llegar a 24 o 25 bancas.
Ese número alcanzaría para trabar el avance opositor, aunque no cerraría la pelea. El paso siguiente sería reunir a la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el oficialista Agustín Coto, senador por Tierra del Fuego, donde ya quedó archivada la reforma política para evitar que aliados separaran el tratamiento de Ficha Limpia.