Balotaje en la UNCuyo: la universidad define a su próximo rector en una elección polarizada
Tras una primera vuelta sin mayorías, las alianzas post-primera vuelta y el estratégico peso del voto docente serán las claves para definir al sucesor de Esther Sánchez.
La Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) vive este martes una jornada electoral decisiva para su futuro institucional. La comunidad universitaria asiste a las urnas para elegir, mediante balotaje, la fórmula que conducirá el Rectorado durante el período 2026-2030.
La definición se debate entre la continuidad del oficialismo, representado por Gabriel Fidel y María Flavia Filippini (Sumar Universidad), y la propuesta opositora de Adriana García y Ana Sisti (Encuentro Plural).
Las urnas abrieron a las 8:30 y recibirán votos hasta las 19 en las distintas facultades y dependencias. Se trata de un operativo idéntico al de la primera vuelta del pasado 9 de junio, donde la lista de Fidel se impuso con el 36,76% de los sufragios, pero al no alcanzar el umbral del 51% necesario para ganar en primera instancia, dejó el escenario abierto para esta segunda vuelta contra el frente de García, que había consolidado un 29,28% como la principal alternativa de renovación.
Las tres claves que definen el balotaje
Más allá de los nombres de los candidatos, la elección se transformó en una pulseada entre dos modelospolarizados. El oficialismo propone la modernización administrativa, la internacionalización académica, la vinculación tecnológica con el sector productivo y el Estado, y terminar con la "grieta" interna en un contexto económico complejo.
En la otra vereda, la oposición plantea que la UNCuyo atraviesa un "fin de ciclo" y promueve una gestión enfocada en el fortalecimiento de la comunidad, el acceso estudiantil, la defensa irrestricta del financiamiento público y el resguardo de la institución frente a injerencias gubernamentales.
El sistema electoral de la UNCuyo, regulado por la reforma estatutaria de 2013, combina la participación directa de docentes, estudiantes, egresados y personal de apoyo, pero bajo un esquema ponderado. Esto implica que los votos no valen de forma lineal: el claustro docente históricamente retiene un peso que promedia o supera el 50% de la representación total en la Asamblea Universitaria. Por ende, quien logre imponerse con fuerza entre los profesores tendrá una ventaja estadística casi irreversible.
Con más de 56 mil personas habilitadas para votar, captar los porcentajes de las listas que quedaron fuera de carrera el 9 de junio se volvió la obsesión de ambas campañas.
El trasfondo nacional: presupuesto y paridad
La elección en la UNCuyo no se da en una burbuja. Ocurre en un escenario nacional de alta tensión presupuestaria para las universidades públicas argentinas, jaqueadas por la inflación y los cuestionamientos sobre el cumplimiento de las normativas de financiamiento educativo por parte del Gobierno de Javier Milei. Por este motivo, el resultado de hoy en Mendoza será leído por la política tradicional como un fuerte termómetro o señal del posicionamiento de la academia frente a la Casa Rosada.
Como dato destacable de madurez institucional, cabe señalar que todas las opciones presentadas consolidaron el criterio de paridad de género en las fórmulas rectorales, una normativa obligatoria desde la reforma universitaria local de 2019.