Romina Montes de Oca: Los debates construyen
La viceintendenta de Santa Rosa y presidenta del Concejo Deliberante, Romina Montes de Oca, analizó el rol del intercambio de ideas en el escenario actual, señalando que «vivimos tiempos en los que
La viceintendenta de Santa Rosa y presidenta del Concejo Deliberante, Romina Montes de Oca, analizó el rol del intercambio de ideas en el escenario actual, señalando que «vivimos tiempos en los que pareciera que debatir es un problema, una incomodidad o incluso una amenaza». Frente a esta postura, manifestó creer «exactamente lo contrario: los debates son una de las herramientas más valiosas de la democracia, porque nos obligan a escuchar, argumentar o revisar nuestras concepciones sobre diferentes temas», fijando como meta clara «construir algo mejor de modo colectivo».
En su argumentación, la funcionaria instó a no temerle a estas instancias y convocó a retomarlas y habitarlas con responsabilidad, debido a que las mejores resoluciones surgen del respeto por las diferencias y de la capacidad de hallar consensos. Desde una perspectiva filosófica, definió al debate como «la posibilidad de acercarnos entre nosotros y a la verdad a través del diálogo», reconociendo asimismo que «nadie posee todas las respuestas y que la inteligencia colectiva suele ser más poderosa que cualquier certeza individual».
Por otra parte, Montes de Oca alertó que la ausencia de discusión conlleva «un enorme riesgo: el riesgo del silencio, de la indiferencia y de las decisiones tomadas entre pocos». En este sentido, remarcó la obligación que tienen quienes asumen responsabilidades políticas o sindicales de hacerse cargo de la representación otorgada por la ciudadanía, precisando que «representar no es hablar solos; es escuchar, explicar, intercambiar y animarnos a confrontar ideas con respeto y convicción».
Finalmente, sostuvo que las comunidades que logran progresar no son las que suprimen sus diferencias, sino aquellas capaces de debatirlas sin romperse y de convivir sin tener que renunciar a sus convicciones para alcanzar acuerdos basados en el bien común. Concluyó ratificando su confianza en la palabra y el encuentro, asegurando que «cuando el debate es honesto y está guiado por la voluntad de construir, siempre deja algo valioso: más comprensión, más participación y una sociedad un poco mejor que la que teníamos antes».