La Selección argentina se clasificó con una versión renovada y un Messi en llamas
El lucimiento ahora es combate, y el Diez siempre es el goleador.
Existe una sola manera de volver a competir al ciento por ciento después de haber tocado, abrazado y besado al cielo de este juego: la Selección argentina de Lionel Scaloni se ha reinventado. Y el corazón de este equipo, Lionel Messi, también.
El modelo 2026 de la Scaloneta dejó el smoking colgado en Qatar. La versión que clasificó a 16avos después de dos triunfos seguidos tiene puesto el overol. De saber sufrir se trata esta historia. Pero el sufrimiento es controlado. A Dibu Martínez apenas lo probaron un par de veces. El dedo, tranquilo, sigue soldando.
La nueva virtud es una mezcla de convicción y, por supuesto, de inercia que propone el rival. Argelia tuvo la pelota sin gracia, y algo similar sucedió ante Austria. El mérito del conjunto argentino es el arte de hacer pie en el barro. Y cuando la pelota le llega al genio, el barro se convierte en oro. Lionel Messi también se ha reinventado.
La sentencia de Messi, después de ganar su Mundial en Lusail, se pareció a un final feliz. Ya está. No había dejado margen para lo que (otra vez) está pasando. Y después el Diez se mudó a Miami. La MLS y el Inter Miami le abrieron los brazos y este animal competitivo se puso metas grandes, inéditas para esa franquicia. Y, obviamente, las alcanzó. Se reinventó.
El fútbol de Estados Unidos, un club a medida, las Eliminatorias, otra Copa América, goles, títulos y la confirmación que jamás llegó. ¿Será parte de otro Mundial? Y sí Se dio, naturalmente, porque Messi nunca dejó su condición de rey. Sigue siendo el mejor.
Lionel se siente a gusto. Se nota. Y cuando hay que pelear, pelea. Y la virtud de la solidez colectiva tiene tal vez menos brillo, pero Pero con el cero en arco propio, y con Messi en modo Messi Dos jugados, dos ganados y cinco goles para el Diez. Clasificación temprana. Y el capitán ya es goleador.
Esta historia que ya atrapó a todos tendrá varios capítulos más. Varias selecciones tienen potencial para competir: Francia con Mbappé, España con Lamine Yamal. Y los anfitriones pisaron fuerte Y esta historia continuará.
El último párrafo es para otro que se ha reinventado. Lionel Scaloni declara y siente, sobre todo, como alguien mayor. Es un viejo sabio con cara de pibe. Paso a paso, respeto ante todo, y un refugio para el capitán cuando el ruido cascotea a la concentración. La Selección argentina puso primera con cara nueva. Esta es la primera página de una historia apasionante: la historia de la reinvención.