Ormuz recupera tráfico pese a las amenazas de cierre de Irán - Informe Digital
El paso de buques volvió a subir y se acerca a niveles previos al conflicto, mientras siguen las negociaciones con Washington.
El estrecho de Ormuz registró este lunes un aumento en el paso de buques, pese a las amenazas de Irán de volver a cerrar la vía marítima. La señal importa porque se trata de uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo y cualquier alteración impacta de inmediato en el comercio global y en el precio del petróleo.
Los registros de seguimiento naval mostraron más cruces comerciales por la ruta que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Según AFP, la actividad se acercó a los niveles más altos observados desde el inicio del conflicto, en medio de las negociaciones entre Washington y Teherán para sostener un mecanismo que garantice la navegación comercial.
Aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado por mar atraviesa habitualmente ese corredor. Por eso, la recuperación parcial del tránsito es leída como una señal de alivio, aunque todavía persiste la volatilidad diaria.
Mihail Todorov, representante de la firma de inteligencia marítima AXSMarine, sostuvo que el movimiento muestra una mejora visible, aunque todavía inestable. Las últimas cifras sugieren una recuperación cautelosa pero visible del tráfico tras el memorando de entendimiento, aunque la tendencia diaria sigue siendo volátil, afirmó.
La reapertura parcial de la ruta durante la semana pasada permitió que varias embarcaciones retomaran itinerarios suspendidos o modificados por seguridad. El estrecho había quedado afectado por las hostilidades regionales y por las advertencias sobre posibles interrupciones de la navegación comercial.
Pese a los anuncios iraníes sobre nuevas medidas de cierre, los buques siguieron utilizando el corredor. Analistas del sector señalan que los canales de comunicación abiertos entre Washington y Teherán redujeron parte de la incertidumbre para las navieras.
Exportaciones petroleras de Irán
El aumento del movimiento marítimo coincide con una aceleración de las exportaciones petroleras iraníes. Durante la última semana, más de 30 millones de barriles de crudo fueron enviados principalmente a mercados asiáticos, impulsados por la flexibilización temporal de las restricciones estadounidenses sobre la compra de petróleo iraní.
La medida adoptada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos abrió una ventana de 60 días para las negociaciones entre ambos países y suspendió temporalmente sanciones vinculadas a esas operaciones. Ese alivio amplió el número potencial de compradores y facilitó la salida de cargamentos que permanecían bloqueados desde hacía meses.
Sin embargo, especialistas advierten que el repunte podría ser transitorio. Parte del volumen exportado corresponde a cargamentos acumulados durante el período de restricciones, por lo que el ritmo de ventas podría moderarse una vez absorbidas esas reservas.
Mientras tanto, decenas de petroleros continúan concentrándose cerca de terminales iraníes y en puntos estratégicos del Golfo Pérsico a la espera de nuevas cargas. La reactivación de instalaciones exportadoras clave también contribuyó al aumento del movimiento marítimo.
La evolución del estrecho de Ormuz seguirá siendo uno de los principales indicadores para medir la estabilidad de la región en las próximas semanas. Cualquier alteración en la circulación de buques podría tener efectos inmediatos sobre los precios internacionales de la energía, las cadenas globales de suministro y las perspectivas de las negociaciones diplomáticas en curso.
(Con información de AFP)