¿Otra Gisèle Pelicot?: una mujer descubrió años de abusos grabados por su expareja en Alemania - TN24
La historia de Claudia Wuttke, una escritora y agente literaria alemana de 59 años, sacudió a Alemania y volvió a poner en debate los plazos de
La historia de Claudia Wuttke, una escritora y agente literaria alemana de 59 años, sacudió a Alemania y volvió a poner en debate los plazos de prescripción de los delitos sexuales. La mujer descubrió hace menos de un año que había sido víctima de decenas de abusos cometidos por su expareja, quien habría registrado en video las agresiones durante 16 años.
Todo salió a la luz en junio de 2025, cuando la Policía Criminal de Lüneburg la convocó para identificar imágenes halladas en una computadora incautada. Las capturas mostraban a una mujer aparentemente inconsciente o drogada mientras era sometida a distintos abusos sexuales. Wuttke reconoció de inmediato que era ella.
Según la investigación, existen 67 grabaciones registradas entre 2005 y 2021. Sin embargo, la Fiscalía de Hamburgo decidió archivar 65 de los casos al considerar que los delitos habían prescrito conforme a la legislación vigente. Solo dos hechos llegaron a juicio: uno ocurrido en 2021 y otro en el que se utilizó un bate de béisbol, considerado un «instrumento peligroso», lo que permite extender los plazos legales.
El caso recuerda al de la francesa Gisèle Pelicot, cuya historia conmocionó al mundo tras descubrirse que su esposo la drogaba y permitía que decenas de hombres abusaran sexualmente de ella mientras permanecía inconsciente.
Una reforma que tuvo un efecto inesperado
La situación de Wuttke dejó al descubierto una contradicción en la legislación alemana. La reforma del derecho penal sexual aprobada en 2016, impulsada durante el gobierno de Angela Merkel, buscaba fortalecer la protección a las víctimas bajo el principio de «No es no». Sin embargo, introdujo una modificación que redujo el plazo de prescripción de algunas violaciones a apenas cinco años.
La abogada Christina Clemm calificó la situación como una «aberración jurídica» y cuestionó que una violación pueda prescribir antes que otros delitos sexuales con menor gravedad.
«Nadie sabía lo que me estaban haciendo»
Wuttke sostiene que jamás tuvo conocimiento de las agresiones y cree que era drogada, aunque el paso del tiempo impide probarlo científicamente. Tras conocer que la mayoría de los hechos habían sido archivados, aseguró sentirse abandonada por la Justicia.
«Nadie sabía nada de estas violaciones ni de los videos. ¿Cómo se suponía que iba a denunciarlos antes?», se preguntó.
Aunque logró que la Fiscalía reabriera la investigación tras presentar un recurso costeado con dinero propio, el futuro judicial del caso depende ahora de determinar si, al momento de los abusos, se encontraba en una «situación de indefensión». Si la Justicia reconoce esa circunstancia, los delitos podrían tener un plazo de prescripción de 20 años y gran parte de los hechos volverían a ser investigados.