De Rawson a Dallas, con La Mona Jiménez de fondo: la nostalgia sanjuanina que se coló en el banderazo argentino
El cuarteto sonaba fuerte en pleno centro de Dallas y, entre bombos, camisetas albicelestes y banderas, apareció un sanjuanino que hace años vive en Nueva Jersey, pero que jamás dejó atrás sus raíces. La previa del duelo con Austria le regaló un reen
La fiesta argentina en Dallas tuvo de todo. Hubo bombos, camisetas celestes y blancas, miles de hinchas y hasta cuarteto cordobés. En medio del banderazo previo al segundo partido de la Selección en el Mundial, una canción de La Mona Jiménez hizo girar varias cabezas. Y entre quienes la cantaban apareció un rostro conocido para el acento sanjuanino.
Silvio es de Rawson, aunque hace varios años que vive en Nueva Jersey. Viajó junto a amigos mendocinos y porteños para acompañar a la Scaloneta, pero el encuentro con otros argentinos y con la enviada de Tiempo de San Juan terminó despertándole una inevitable nostalgia.
Soy de San Juan, vivo hace bastante en Nueva Jersey y vine con mis amigos a ver a la Selección, contó en medio de la fiesta. Y enseguida confesó que encontrarse con compatriotas y con sanjuaninos en Texas tiene un sabor especial. Acá somos casi vecinos, bromeó.
Asegura que ya está acostumbrado a vivir lejos, pero admite que este tipo de encuentros albicelestes y mundialistas tienen algo distinto. Te trae a lo más profundo de uno. El calor de la Selección argentina es único y vivirlo así, lejos de casa, está buenísimo, expresó.
La música seguía sonando y el clima era de pura celebración. Entre banderas y abrazos, el recuerdo de su tierra apareció una y otra vez. Porque aunque Nueva Jersey sea su hogar desde hace años, San Juan sigue latiendo fuerte en su corazón.
Antes de volver a mezclarse entre los hinchas, dejó un mensaje para los suyos, que lo siguen desde Rawson: Que este año podemos repetir. Los quiero mucho. Un saludo muy grande para mi mamá, especialmente, para mi hermana y para toda la familia.
En Dallas, a miles de kilómetros de casa, el cuarteto de La Mona puso la banda sonora perfecta para una escena que mezcló Mundial, amistad y un pedacito de San Juan en el corazón de Texas.