El "Tigre" De la Espriella acaricia la presidencia de Colombia mientras la izquierda impugna el conteo rápido
Segunda vuelta presidencial en Colombia: De la Espriella acaricia la presidencia mientras la izquierda de Cepeda y Petro impugnan el conteo rápido.
Abelardo de la Espriella es la nueva figurita de extrema derecha que Donald Trump ayuda a pegar en el álbum de América Latina. Con más del 99,86% de las mesas escrutadas en el conteo rápido, el candidato de extrema derecha de Colombia se impuso este domingo sobre el oficialista Iván Cepeda por menos de un punto porcentual, esto es, apenas unos 249 mil votos de diferencia. Y si en primera vuelta tanto el presidente saliente, Gustavo Petro, como su candidato pidieron esperar al conteo definitivo, ahora con el resultado tan ajustado, no solo repitieron el mensaje, sino que también denunciaron irregularidades y aseguraron que impugnaron 33 mil actas electorales. El recuento final, el único con caracter vinculante, está previsto que se conozca esta misma semana.
De la Espriella es otro personaje particular que se suma a las filas de los ultras en la región, pero no es nada original. De Javier Milei toma la idea del achicamiento del Estado mediante un masivo aunque no detallado recorte del gasto, a la par de una expansión en seguridad que inevitablemente exigiría mayores partidas. De Nayib Bukele replica la estrategia de mano dura y una suerte de guerra interna, con bombardeos a grupos armados y construcción de megacárceles. Y aunque de la Espriella asegura que se mantendrá dentro de los márgenes constitucionales, su estrecha relación con Daniel Noboa en Ecuador y su admiración por el modelo salvadoreño sugieren que el giro autoritario es una tentación latente. De la familia Bolsonaro tomó el pedido a Washington de fijar sanciones contra su propio país y el retiro de visas a sectores del progresismo (algo que pasó contra funcionarios chilenos en el final del Gobierno de Gabriel Boric).
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De la Espriella había salido airoso de la primera vuelta. Con una participación del 57,88%, el ultraderechista alcanzó 10,3 millones de votos (43,78%), relegando a Cepeda, del Pacto Histórico, a un segundo lugar con 9,7 millones (40,98%). Pero a ese resultado cómodo le llegó un espaldarazo clave: el 2 de junio, después de la primera vuelta, Donald Trump apoyó al candidato autodenominado Tigre a través de un mensaje en su red social Truth Social. Con un posteo muy similar, el miércoles el republicano estadounidense replicó su apoyo: Los resultados de esta elección son cruciales para el futuro de Colombia y su relación con Estados Unidos, país que, si Abelardo gana, gracias a su competencia y amor por su país, contará con el apoyo y la fuerza total de Estados Unidos. Debido a sus grandes logros y su apoyo político, es un honor para mí brindarle a Abelardo mi respaldo total. ¡Salgan a votar por el Tigre Abelardo de la Espriella! ¡Él no defraudará al maravilloso pueblo de Colombia!.
Entonces, Gustavo Petro lo acusó de injerencia y de que lo había traicionado ya que le había dicho que no interferiría en las elecciones colombianas. La realidad nos da un país partido por la mitad, e injerencia extranjera quitándonos la libertad, repitió en la red social X este domingo.
La sombra de duda sobre el reconocimiento de los resultados sobrevolaba no solo desde la primera vuelta, cuando Petro advirtió que no validaría el preconteo del primer día de la elección, el 2 de junio, y que esperaría el escrutinio definitivo; una postura que repitió para este domingo. Cuando se conoció más del 90% de los votos este domingo, el presidente dijo en la red social X: Con los mismos datos de la registraduria, el resultado de pre conteo en este momento es 49,3 por Abelardo y 49 por Cepeda. No sé puede proclamar ninguno presidente. Es el escrutinio el que determina quién es el presidente. Obedezco a los jueces. Además, insistió en la vulnerabilidad del software de conteo de votos y agregó: El único con capacidad de hacer eso en el mundo es el Estado de Israel.
En esa línea, pero con un tono más parsimonioso, se pronunció Cepeda en el búnker donde habló de la la más estrecha diferencia en votos que registre cualquier elección de segunda vuelta en la historia electoral colombiana. Se planteó a sí y a su partido como demócrata y reconoció el preconteo como no oficial, ni vinculante. Reconocemos su primer resultado pero a renglón seguido debemos informar que nuestro grupo de testigos, decenas de miles, abogadas y abogados, están procediendo a impugnar 33 mil mesas en todo el país. Una por una deberán ser objeto del escrutinio. También llamó a la movilización social en la espera.
Pero no fue únicamente el oficialismo el que pidió calma hasta conocerse los resultados definitivos. El registrador nacional, Hernán Penagos, recordó que la Registraduría Nacional de Colombia, que lleva a cabo el preconteo, no declara los resultados. Una vez los jueces lleven a cabo el escrutinio municipal inicia un segundo momento que se conoce como escrutinio departamental (...) para cerrar en el escrutinio nacional que llevan a cabo las magistradas y los magistrados del Consejo Nacional Electoral, que consolidan toda la información y declaran los resultados, explicó en conferencia de prensa.
Más temprano, después de votar, Cepeda ya había anticipado que reconocería el veredicto de las urnas, aunque con condiciones: Vamos a ejercer una observación escrupulosa y meticulosa del resultado. Si existen elementos que motiven acciones en el sistema electoral, las haremos. Horas más tarde, la defensora del pueblo, Iris Marín Ortiz quien también había reportado un aumento de la movilización social tras el primer turno, confirmó a Caracol Radio que Cepeda le había enviado una carta comprometiéndose a aplicar el criterio de responsabilidad probatoria. Esto significaba que el candidato de izquierda solo objetaría los datos bajo evidencia estricta y por canales institucionales. La defensora lamentó no haber recibido una comunicación similar por parte de Abelardo de la Espriella, de quien el país aún esperaba una declaración de aceptación democrática.
Si se confirma el resultado, De la Espriella, junto con su fórmula vicepresidencial, el ex ministro José Manuel Restrepo, asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, cuando concluirá el mandato de Petro.
¿Por qué la izquierda insiste en esperar?
Existen dos antecedentes recientes que explican por qué el Pacto Histórico insiste en una narrativa de desconfianza electoral. Aunque esta estrategia puede resultar desgastante para la opinión pública, cuenta con ciertos fundamentos reales.
Como relata la televisión pública colombiana, RTVC, el oficialismo fue beneficiado por los conteos definitivos. En el 2022, el Pacto Histórico logró 3 curules más en el Senado luego de los resultados del preconteo. En el 2026 el mismo partido logró recuperar 54 mil votos, aumentando las curules para el próximo periodo legislativo que inicia este año, señaló el medio.
Ahora, con una diferencia de poco más de 249 mil votos entre de la Espriella y Cepeda, el Pacto Histórico vuelve a esperanzarse, como último recurso, a la definición de los magistrados del Consejo Nacional Electoral.
La derecha pragmática se ordena y gana; la izquierda crece y no alcanza
Lo cierto es que si este resultado se confirma en el conteo definitivo, lo que deja esta elección es que la izquierda en Colombia creció pero no alcanzó. Pasó de más de 9,6 millones de votos a más de 12,6 millones de votos. Y si bien es lógico el crecimiento en segunda vuelta -ya que los votos se reparten solo entre 2 candidatos- hay que señalar que Gustavo Petro había llegado a la presidencia por 8,5 millones de votos que sacó en el balotaje de 2022. Y por otro lado, la participación superó el 63%, batiendo un récord histórico.
Pero independientemente del número final, Cepeda también dijo una verdad: que el Pacto Histórico es la mayor fuerza de Colombia. Por más que el Tigre gane, no representa hasta el momento un movimiento articulado e institucionalizado, algo que sí parece haber logrado el hasta ahora oficialismo. Esto que parece menor, es en realidad inédito para los sectores de izquierda que históricamente fueron diezmados en Colombia.
Los esfuerzos de movilización se vieron el domingo cuando circularon numerosos videos de los colombianos de distintas periferias -mayormente inclinados por Cepeda- para ejercer su derecho al voto. En el departamento de Caldas, al oeste de Bogotá, las Fuerzas Armadas tuvieron que trasladar a votantes en helicóptero; mientras tanto, se viralizaban imágenes de comunidades indígenas en Nuquí (Chocó, sobre el Pacífico) y en Correntoso (Caquetá, en el sur del país) movilizándose en lanchas y canoas. En Ituango, Antioquia, la escena la protagonizaron campesinos cruzando ríos a lomo de mula. Sin embargo, esta épica llegó demasiado tarde para la campaña de Cepeda, que se vio ganador en primera pero quedó segundo y después quizo revitalizar su campaña en el balotaje pero por ahora parece quedar en evidencia que no alcanzó.
En tanto, Abelardo sí logró que se enfilen detrás suyo el uribismo que está relativamente huerfano de liderazgos. Paloma Valencia -la candidata nominada por el expresidente y máximo referente de la derecha tradicional Álvaro Uribe- no logró seducir a los votantes de derecha que se terminaron yendo con un outsider (de la política pero no del establishment empresarial). Este es otro punto evidente, la derecha es pragmática y, como pasó en Argentina donde La Libertad Avanza era una expresión minoritaria, podría lograr en el Congreso los alineamientos necesarios, como lo hizo en la elección.
Y así como en la primera vuelta Paloma Valencia salió esa misma noche a dejar claro su apoyo por de la Espriella, Uribe hizo lo propio este domingo. Cuando aun faltaban unos puntos para que finalizara el conteo rápido, el ex mandatario dejó claro que se sintió parte del bando victorioso: "Ganaron el doctor Abelardo de la Espriella y el doctor José Manuel Restrepo a Iván Cepeda, que tuvo el apoyo de la campaña ilegal del gobierno de Gustavo Petro, la compra de votos y la imposición de los grupos narcoterroristas que obligaron a muchas comunidades a votar por Cepeda. Estamos seguros que el doctor De la Espriella hará un gobierno de recuperación democrática, útil para todos los colombianos. No podemos permitir más trampas del Petro-Chavismo".
El Escudo de las Américas celebró
Donald Trump escenificó su propuesta para América Latina en marzo cuando lanzó su Escudo de las Américas. Esta coalición político-militar nacida en Miami con el impulso del republicano y el acompañamiento de mandatarios como Javier Milei, Nayib Bukele de El Salvador, José Antonio Kast de Chile, entre otros líderes ultras, se reactivó con el resultado de Colombia.
Desde el Norte, llegó el mensaje de la Casa Blanca de la mano del secretario de Estado, Marco Rubio, quien dijo en X que habló por teléfono con de la Espriella para felicitarlo por su victoria electoral. La Administración Trump espera con interés trabajar estrechamente con su próxima administración para avanzar en la cooperación en materia de seguridad regional, poner fin a la inmigración ilegal a Estados Unidos y fortalecer nuestros lazos económicos, agregó.
Pero antes ya había llegado el mensaje de Milei. "EL LEÓN Y EL TIGRE RUGEN EN LATINOAMÉRICA...!!! Felicito enormemente a Abelardo De la Espriella por su histórica victoria en Colombia. Hoy la mayoría de los colombianos eligieron el camino de la libertad económica, la prosperidad, la seguridad implacable y decirle BASTA al crimen organizado transnacional y al narcotráfico. La libertad avanza en toda América Latina y ya no hay vuelta atrás", escribió el mandatario argentino en sus redes.
De su lado, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien también apoyó al Tigre en campaña diciendo que levantaría los aranceles impuestos a su vecino en una pelea comercial con Gustavo Petro, dijo en X: Hoy Colombia eligió el orden sobre la impunidad. El mandatario que gobierna bajo estado de excepción y conflicto armado interno también felicitó a Abelardo, con quien espera militar la frontera y agregó: Compartimos la convicción que nuestra región merece seguridad, progreso y gobiernos que enfrenten al crimen sin excusas.
En tanto, José Antonio Kast, quien atraviesa momentos de impopularidad a poco más de tres meses de llegar al Gobierno de Chile, habló del gran triunfo electoral del ultraderechista colombiano. Comienza una nueva etapa de libertad para Colombia que les permitirá recuperar la seguridad y la prosperidad. Firme por la Patria Abelardo de la Espriella!!, publicó en X.