Trump anunció que Keir Starmer dimitirá mañana y desató una crisis en el laborismo británico
| En medio de horas decisivas en Chequers, la residencia de campo oficial, Keir Starmer evalúa su futuro...
Trump anunció que Keir Starmer dimitirá mañana y desató una crisis en el laborismo británico
El presidente de Estados Unidos dio por caída la continuidad del premier inglés mientras crece la presión interna para coronar a Andy Burnham sin ir a elecciones
En medio de horas decisivas en Chequers, la residencia de campo oficial, Keir Starmer evalúa su futuro político junto a su familia y podría renunciar este lunes como primer ministro británico y líder laborista, según versiones que se multiplican en Londres.
El escenario se volvió aún más explosivo luego de que Andy Burnham, alcalde de Manchester, ganara una elección parcial y se convirtiera en flamante diputado, quedando en posición de disputarle el liderazgo del partido y el cargo de premier en un desafío parlamentario.
En ese marco, la conducción laborista busca evitar una elección general anticipada y prefiere un recambio interno acordado o una suerte de coronación de Burnham, ante el temor de que Reforma UK, el partido de ultraderecha de Nigel Farage, capitalice el desgaste del gobierno.
Trump irrumpe y da por hecha la renuncia
Lo insólito de esta tragedia política británica con ribetes shakesperianos es la intervención directa del presidente estadounidense, Donald Trump, que eligió su red social Truth para meterse de lleno en la interna laborista.
Trump afirmó que Starmer dimitirá como primer ministro mañana y dijo que le desea lo mejor, dando por consumada una decisión que Downing Street aún no confirmó.
En su mensaje, el mandatario norteamericano sostuvo que Starmer fracasó estrepitosamente en dos temas muy importantes: INMIGRACIÓN Y ENERGÍA, según escribió en mayúsculas.
Además, exigió al Reino Unido que ABRA EL PETRÓLEO DEL MAR DEL NORTE, en línea con sus reclamos de mayor explotación de hidrocarburos. Trump tiene inversiones en Escocia y su madre era escocesa.
Una relación bilateral en caída libre
La histórica relación transatlántica entre Londres y Washington se ha deteriorado de forma acelerada en los últimos meses.
En marzo, Starmer insistió en que el vínculo seguía siendo sólido. Pero horas después, en una rueda de prensa, Trump lo criticó duramente por no haber ofrecido más apoyo en relación con la guerra en Oriente Medio.
El presidente estadounidense calificó como terrible el fracaso del Reino Unido en el despliegue de buques de guerra en la región, acusó al premier de debilidad y remató: no era ningún Winston Churchill, según recordó.
En mayo, Trump advirtió que el puesto del primer ministro corría peligro, al considerar que estaba fracasando estrepitosamente en materia energética por no impulsar la extracción de petróleo en el Mar del Norte.
En esa misma línea, lo acusó de llevar al país a la ruina, calificó las políticas de inmigración británicas de una locura y afirmó que Gran Bretaña estaba siendo invadida.
Las nuevas especulaciones de Trump sobre la posible dimisión de Starmer llegan apenas un mes después de que advirtiera que sería difícil para él mantenerse como primer ministro. La relación entre ambos, antes estrecha, se tensó a raíz del conflicto con Irán, aunque el presidente norteamericano llegó a elogiarlo recientemente como un buen hombre.
Trump se enfrentó especialmente a Starmer, ex procurador del Tesoro y abogado de derechos humanos que llegó a la política a los 50 años, porque el premier se negó a que aviones estadounidenses aterrizaran en bases británicas durante la guerra en Irán y rechazó acompañarlo, junto con la OTAN.
Desde entonces, Trump ha desplegado una campaña sistemática de descalificaciones, mientras Starmer procura resistir estoicamente sus ataques públicos.
Farage huele sangre y presiona por elecciones
A las críticas de Trump se sumó Nigel Farage, líder de Reforma UK, que apuntó a que el legado del primer ministro se ha visto afectado por algo más que sus políticas de inmigración y energía, a las que él mismo tildó de fallidas.
Instantes después del mensaje de Trump, Farage compartió en X los comentarios del presidente estadounidense y escribió: ¡La lista es aún más larga!, en referencia a los supuestos errores de gestión de Starmer.
El diputado por Clacton ya había declarado en abril que la credibilidad del premier estaba hecha añicos y pronosticó que se iría a finales de mayo, tras la polémica por el nombramiento de Lord Peter Mandelson.
Cínicamente, nos convendría que se quedara hasta las próximas elecciones, añadió entonces, dejando claro que Reforma UK ve en el desgaste de Starmer una oportunidad electoral.
En Londres se cree que la publicación de Trump en Truth Social se basa en informes de los medios, ya que el presidente y Starmer no han hablado durante este fin de semana.
Respaldo interno y temor a un recambio exprés
Pese al clima de rumores, sectores del laborismo siguen alineados detrás de Starmer.
La diputada Samantha Niblett, elegida en South Derbyshire en 2024, manifestó su apoyo al premier: Espero que no ocurra en absoluto, dijo sobre una eventual dimisión.
No he ocultado mi apoyo al Primer Ministro. Estamos a mitad de este mandato y estamos seis puntos por detrás de Reform, lo cual es habitual en las encuestas para un gobierno en funciones. Estamos cumpliendo con el país, remarcó.
En diálogo con Politics East Midlands, añadió: Creo que la gente iba a tardar en notar los beneficios del gobierno laborista. Incluso con un candidato tan popular, que es brillante, y es fantástico que hayamos conservado el escaño de Makerfield. Incluso la popularidad de Andy Burnham bajó al llegar a Makerfield, señaló.
La victoria de Burnham y el tablero interno
Tras una contundente victoria en Makerfield, en Gran Manchester, el equipo de Andy Burnham ex alcalde y ex ministro de Salud de Tony Blair se concentra ahora en reformar el Partido Laborista a su imagen y semejanza y en desbancar a Starmer.
Mike Tapp, diputado por Dover y Deal y ministro de Migración, fue más allá y planteó que debería existir una ley para impedir el recambio de primeros ministros sin pasar por las urnas.
Si un cambio de líder es forzado por el propio partido, entonces deben convocarse elecciones generales, escribió en redes sociales. Eso detendría la constante rotación y centraría a todos los políticos en la gestión, en lugar de en las intrigas políticas. Estos interminables juegos de castillo de naipes terminarían y el país se beneficiaría. Legislamos para que las personas se centren en lo importante, argumentó.
Tapp había retuiteado previamente una publicación que citaba a una fuente laborista, según la cual Starmer se sentía traicionado por el desafío a su liderazgo.
Sir Keir Starmer debería poder retirarse con dignidad, sostuvo por su parte un veterano diputado laborista, que dio por inevitable el final de ciclo.
Cien diputados ya se alinean con Burnham
En los pasillos de Westminster se da por hecho que al menos 100 diputados apoyan la llegada de Andy Burnham a Downing Street. Se trata de un dirigente egresado de Cambridge, católico, exitoso alcalde de Gran Manchester y casado con una holandesa.
Según las mismas versiones, la canciller Ivette Copper también le habría pedido la renuncia a Starmer y deslizó que debería ser una mujer quien conduzca el Partido Laborista en la próxima etapa.
Casi 100 diputados más integran el gobierno, lo que por convención les impide pronunciarse abiertamente y pedir la dimisión del premier.
Esto deja a unos 200 diputados laboristas que, aunque no reclamaron públicamente la salida de Starmer, tienen margen para hacerlo sin renunciar a sus cargos en el Ejecutivo.
Oficialmente, el primer ministro recuerda que fue nominado masivamente hace dos años y que aún dispone de tiempo antes de las próximas elecciones generales.
Sin embargo, el crecimiento de la ultraderecha en Gran Bretaña, el rechazo persistente al Brexit, la cuestión migratoria y el desfinanciamiento de las Fuerzas Armadas han erosionado su liderazgo.
Se trata de un abogado tranquilo, de alto patrimonio, que apoya con absoluta convicción la guerra en Ucrania y al presidente Volodimir Zelenski, posición que también genera tensiones internas.
Algunos sostienen que Starmer renunciará mañana con un calendario pactado con Burnham, que le permitiría permanecer en el cargo hasta septiembre, cuando termina el verano europeo.
El periódico The Observer informó que el primer ministro está considerando anunciar este lunes su intención de dimitir como líder laborista, lo que abriría formalmente la carrera por su sucesión.