Lamine Yamal, récord mundialista y show en 45 minutos
| Alegría, diferencia, gambeta y juventud. El combo hizo que el Mundial 2026 se vistiera de gala en Atlanta. El...
Alegría, diferencia, gambeta y juventud. El combo hizo que el Mundial 2026 se vistiera de gala en Atlanta. El contexto lo ameritaba: Lamine Yamal tuvo su estreno como titular y lo aprovechó para escribir una nueva página en una carrera que parece destinada a desafiar cualquier parámetro de normalidad.
Con apenas 18 años y 343 días, la joya del Barcelona marcó su primer gol mundialista en la goleada 4 a 0 de la Roja sobre Arabia Saudita, rompió otro récord de precocidad y se metió en una conversación reservada para nombres como Lionel Messi y Pelé.
El seleccionador Luis de la Fuente pateó el tablero con cuatro cambios, aunque uno sobresalía por encima del resto. Tras dejar atrás la lesión que había condicionado su preparación para el torneo, Yamal volvió al equipo y no tardó en justificar la decisión.
A los 40 segundos recibió sobre la derecha, dejó atrás a dos rivales y provocó la primera ovación de la tarde. Cada vez que entraba en contacto con la pelota, el estadio parecía ponerse de pie. Había una sensación compartida: algo podía pasar cada vez que el balón caía en sus pies.
Arabia Saudita le preparó una doble marca permanente, consciente de que gran parte del peligro español nacía de su banda. Pero Yamal encontró rápido la manera de resolverlo. Y a los 10 minutos apareció por el segundo palo, leyó a la perfección un pase al medio de Mikel Oyarzabal y empujó la pelota a la red. Fue el 1-0. También su primer gol en una Copa del Mundo.
Sin embargo, el festejo tuvo un valor mucho más profundo. Yamal se convirtió en el octavo futbolista más joven en marcar en la historia de los Mundiales y superó por apenas 14 días el registro que había establecido Messi durante Alemania 2006 con su tanto frente a Serbia y Montenegro.
INTENTO MEJORAR EN LA PARTE GOLEADORA. Las sensaciones de Lamine Yamal tras marcar su primera conquista en una Copa del Mundo.
Récords de precocidad y un registro que sigue en manos de Gavi
Como si eso fuera poco, la joya española pasó a ser apenas el segundo jugador de 18 años o menos capaz de abrir el marcador en un partido mundialista. ¿El único antecedente? Pelé, que lo había conseguido con 17 años frente a Gales en Suecia 1958.
Con 18 años y 343 días, Lamine Yamal se convirtió en el OCTAVO JUGADOR MÁS JOVEN en anotar UN GOL en una Copa del Mundo
Pero entre todos los récords de precocidad que supo apropiarse a lo largo de su carrera, hay uno que Lamine todavía no pudo arrebatar: el del futbolista español más joven en convertir en una Copa del Mundo. Esa marca continúa perteneciendo a Gavi, su compañero en Barcelona y en la selección, quien anotó en su debut mundialista ante Costa Rica durante Qatar 2022 con una edad inferior a la del actual fenómeno español.
QUERÍAMOS DESQUITARNOS, HAN DICHO COSAS QUE NO ERAN VERDAD. Lamine Yamal se refirió a las críticas que recibió España tras el histórico empate ante Cabo Verde.
Mucho más que un gol: influencia total en el juego
Los récords llegaron como consecuencia de una actuación que fue mucho más completa que un simple gol. Yamal ofreció amplitud, encaró constantemente, obligó a Arabia Saudita a reforzar las ayudas defensivas y participó activamente de varias de las mejores secuencias ofensivas del encuentro.
Incluso mostró compromiso defensivo al retroceder para cortar una contra rival sobre el cierre del primer tiempo, un gesto que reforzó la impresión de que su aporte excede largamente la fantasía en ataque.
Con el deber cumplido desde temprano, su partido terminó en el entretiempo. Luis de la Fuente decidió reemplazarlo para administrar cargas después de la lesión que había condicionado su preparación para el torneo. Ya había hecho suficiente: España ganaba 3-0 y él había dejado su primera huella en una Copa del Mundo.
Para entonces, la sensación era evidente. Había llegado al Mundial la España que todos esperaban ver, junto a la figura que todos querían ver. Apareció el combo que la convirtió en candidata al título desde el primer día. Y en Atlanta, durante 45 minutos, quedó más claro que nunca.