Inflación en baja y dólar más firme: el segundo semestre que mira Milei - Informe Digital
Mejora el consumo, el dólar deja de atrasarse y el Gobierno apuesta a sostener la baja de precios sin sobresaltos.
La primera mitad del año cierra con señales favorables para el Gobierno, pero también con un malestar social que no afloja. La oferta de dólares creció, el superávit comercial marcó niveles récord y el Banco Central compró más de USD 10.000 millones en seis meses. A la vez, la inflación empezó a desacelerarse desde el segundo trimestre y la baja sigue en curso.
El problema es que esa mejora todavía no se siente en la calle. Los estudios de humor social muestran que la gente no percibe el derrame de la lluvia de dólares ni el beneficio de los sectores que más ganaron. Distintas encuestas ubican la aprobación de Javier Milei por debajo del 35%, con una imagen negativa superior al 60%.
Para el oficialismo, sin embargo, hay un dato que atenúa el ruido: nadie logra capitalizar el descontento. El peronismo sigue con un rechazo alto y, en ese escenario, crece Miryam Bregman como opción de ruptura para parte del electorado que busca algo distinto al menú que va de libertarios a kirchneristas.
Índice clave
La última semana dejó otro dato que alimenta expectativas en la Casa Rosada. El índice de confianza del consumidor que elabora la Universidad Di Tella junto con Poliarquía subió más de 6 puntos al comienzo de junio. La mejora fue especialmente fuerte en el Gran Buenos Aires, donde trepó 10 puntos. En el interior, en cambio, la medición sigue siendo mejor que en los grandes centros urbanos.
Es la segunda suba consecutiva de ese indicador y coincide con dos meses de desaceleración inflacionaria después del pico de 3,4% de marzo. Para junio, el mercado espera otra baja y no descarta que la inflación mensual quede por debajo del 2%.
Desde mediados del año pasado la suba de precios impactó negativamente en los ingresos, que perdieron alrededor de un 10 por ciento
La baja de la inflación es el principal argumento del equipo económico para apostar a una recuperación del consumo, apoyada en una mejora de los salarios en términos reales. Desde mediados del año pasado, la suba de precios golpeó los ingresos, que perdieron alrededor de un 10 por ciento.
La recomposición salarial también debería empujar la baja de tasas y la vuelta gradual del crédito. La mora sigue en niveles muy altos, aunque eso responde más al rezago del pico de tasas del año pasado, en plena crisis cambiaria previa a las elecciones.
Dólar más firme
En junio empezó a verse un cambio en el tipo de cambio. Por primera vez en el año, el dólar apunta a subir más que la inflación. La cotización oficial arrancó en $1.430 y el viernes llegó a $1.480, un alza cercana al 3%, frente a una inflación que estaría por debajo del 2%.
Ese movimiento frena la apreciación cambiaria acumulada en los primeros cinco meses del año, que rondó el 10%. Todo indica que la tendencia podría sostenerse en los próximos meses, en un contexto en el que el Gobierno busca evitar que el dólar siga atrasándose de cara a las elecciones.
El BCRA bajó la compra de dólares a menos de la mitad en lo que va de junio en relación al mes anterior para no poner más presión sobre la divisa
El escenario, de todos modos, no luce alarmante. El Gobierno se muestra cómodo con una corrección gradual del tipo de cambio, sin saltos bruscos. En esa línea, el BCRA redujo a menos de la mitad sus compras de dólares en lo que va de junio respecto del mes anterior, para no sumar presión sobre la divisa.
Aunque en el segundo semestre la oferta de divisas podría aflojar, la economía argentina atraviesa un cambio de fondo. La vieja restricción externa parece haber quedado atrás y la abundancia de dólares empieza a perfilarse como la nueva normalidad. La idea de que un dólar alto resuelva los problemas de los sectores menos productivos ya quedó desactualizada.
Fernando Marengo, economista jefe de Black Toro, proyectó que el salto de las exportaciones de energía será muy significativo en 2027. Con un cálculo de barril de USD 64, Argentina exportaría este año unos USD 13.500 millones de petróleo. Para el año que viene, con ese mismo precio estaríamos ya por encima de los USD 20.000 millones.
El saldo favorable de la balanza energética superó por primera vez los USD 10.000 millones en mayo, una señal del avance de un sector que en pocos años podría generar tantos dólares como el campo.
La gran incógnita es cómo se moverá el tipo de cambio durante el proceso electoral del año próximo. ¿Será necesaria otra vez la ayuda del Tesoro de Estados Unidos? Hoy no hay respuesta cerrada.
De todos modos, aunque la demanda de dólares podría crecer con fuerza antes de las elecciones, la oferta también sería mucho mayor que la de 2025. Aportarán la energía, el campo si se repite una buena cosecha y el canal financiero, con nuevas emisiones de deuda.
Riesgo país y acceso al mercado internacional: ¿tras la huella de Ecuador?
En ese tablero, uno de los focos que siguen los inversores para el tercer trimestre es el posible regreso de la Argentina a los mercados internacionales de crédito. Daniel Marx, director de Quantum Finanzas, consideró razonable seguir los pasos de Ecuador, que tiene la misma calificación de Argentina. Esto implica salir al mercado con una colocación de bonos relativamente chica, pero que genere demanda insatisfecha y luego colocar por un monto mayor y tasas más bajas.
La baja del riesgo país por debajo de los 450 puntos acerca esa chance. Incluso el Banco Mundial, al confirmar garantías para que el Gobierno consiga financiamiento más barato, remarcó que la prioridad es que Argentina recupere el acceso a los mercados.
El 9 de julio vencerán USD 4.200 millones de Bonares y no se descarta que una parte se reinvierta en nuevos bonos. En ese marco, tampoco suena imposible que el riesgo país baje otro escalón y se acerque a los 350 puntos.
Si eso ocurre, una emisión internacional permitiría sumar dólares para cubrir los vencimientos del año próximo, que solo con el FMI y los bonistas privados superan los USD 18.000 millones.
No solo el Gobierno busca mejorar su vínculo con los mercados internacionales. También Axel Kicillof avanza de a poco en esa dirección. Después de su viaje a Europa, su ministro de Economía, Pablo López, se reunió con banqueros y fondos de inversión en Estados Unidos y Europa.
La respuesta sobre una eventual candidatura presidencial del gobernador bonaerense fue fría: Ya estuvo en el gobierno con el kirchnerismo y ya lo conocemos. No es fácil creerle que ahora piensa hacer las cosas diferente, le dijeron en encuentros que se mantuvieron en estricta reserva en Wall Street.