Kanarek advierte que la democracia no cabe en un reel - Informe Digital
El asesor de Mujica vincula redes y ansiedad con el voto y dice que la política perdió tiempo de reflexión.
La inmediatez de las redes, las pantallas y la ansiedad cotidiana está cambiando la forma en que se vota. No estamos tolerando lo que elegimos nosotros mismos, afirma Julián Kanarek, consultor político uruguayo nacido en Bruselas y uno de los asesores de comunicación de la presidencia de José Pepe Mujica. En su libro Omitir Intro, pantallas, dopamina y aceleración democrática, cruza cultura digital y desgaste político para sostener que la ciudadanía cada vez soporta menos los tiempos largos de un mandato completo.
Kanarek, que lleva décadas trabajando para presidentes, partidos y gobiernos en América Latina, Centroamérica y África, apoya su tesis en estudios de neurociencia y en autores como Jonathan Haidt, Nicholas Carr y Anna Lembke. Su punto es que la lógica de consumo veloz que impusieron las plataformas también reconfigura la relación con la política: menos paciencia, más frustración y una tolerancia cada vez menor a los resultados que no llegan de inmediato.
La democracia es muchísimo más profunda que un reel de Tik Tok, resume. Y agrega que la inteligencia artificial y las pantallas empujan una tercerización de la capacidad de pensar, con efectos sobre el descanso, la reflexión y la manera en que se procesan las decisiones públicas.
De visita en la Argentina, el consultor sostiene que esa aceleración ya tiene consecuencias concretas en la región. Menciona el caso de Perú, que tuvo diez mandatarios en los últimos diez años, y recuerda que de las últimas 23 elecciones en América Latina, 18 fueron ganadas por oposiciones. También señala que en Estados Unidos un oficialismo no logró reelegirse por tres períodos consecutivos, en una secuencia que incluye a Donald Trump, Joe Biden y nuevamente Trump.
Para Kanarek, el problema no es solo tecnológico. Dice que las redes premian la fricción, la disrupción y el enojo, y que eso empuja campañas cada vez más agresivas, con promesas infladas y una relación más inestable entre gobernantes y votantes. En ese ecosistema, advierte, la política queda atrapada entre la ansiedad de la audiencia y la necesidad de sostener procesos que, por definición, llevan tiempo.
El libro toma su nombre del botón de Netflix que permite saltear la introducción de una serie. Para el autor, ese gesto cotidiano condensa una época: todo se acelera, todo se corta antes de tiempo y todo parece exigir una respuesta inmediata. Trasladado a la política, ese hábito erosiona la paciencia democrática y vuelve más difícil aceptar que los cambios profundos no ocurren en segundos.
En la entrevista, Kanarek también vincula ese clima con el ascenso de outsiders y líderes que capitalizan la indignación, el desgaste de los oficialismos y el uso directo de las plataformas para hablar sin intermediarios. En ese marco, insiste en que lo digital ya no es un costado de la política: es parte central de cómo se construye poder, cómo se instala un mensaje y cómo se decide el voto.