Ucrania y Polonia escalan por una condecoración a Zelensky - Informe Digital
Kiev calificó de error estratégico la decisión de Nawrocki y devolvió otra distinción en plena crisis histórica.
El Gobierno ucraniano endureció este sábado su respuesta a Polonia tras la decisión del presidente Karol Nawrocki de retirarle a Volodimir Zelensky la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración del país. Kiev lo consideró un error estratégico y advirtió que la medida sólo favorece a Rusia.
Según publicó EFE, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, rechazó los pasos que describió como injustificados, impulsivos y desdeñosos y sostuvo que no apuntan sólo al mandatario, sino primariamente al Estado ucraniano. En ese marco, anunció que devolverá la Orden al Mérito de la República de Polonia que recibió en octubre de 2022.
La tensión se profundizó con otra señal desde Kiev: Kirilo Budánov, jefe de la oficina presidencial y exjefe de los servicios secretos, también dijo que renunciará a la distinción polaca que le fue otorgada el año pasado. Esto es un regalo para el agresor de Moscú, afirmó al referirse al impacto que, según él, tendrá la decisión de Nawrocki.
La disputa histórica que alimentó la crisis
El conflicto entre ambos países se agravó por viejas heridas históricas. Varsovia cuestiona que Ucrania haya bautizado una unidad militar con el nombre de una milicia nacionalista vinculada a masacres de civiles polacos durante la Segunda Guerra Mundial.
Nawrocki defendió su decisión en un video difundido el viernes y habló de límites que no pueden cruzarse en la relación bilateral. El presidente polaco, de perfil nacionalista, ya había mostrado reparos frente a la adhesión de Ucrania a la OTAN y a la Unión Europea.
El primer ministro Donald Tusk intentó bajar el tono y advirtió que la escalada sólo beneficia al Kremlin. Polonia sigue siendo un aliado clave de Kiev desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, pero en los últimos meses se multiplicaron los roces y los gestos antiucranianos.
En ese tablero, la disputa por una condecoración terminó exponiendo algo más profundo: la fragilidad de una alianza atravesada por la guerra, la memoria histórica y la presión política interna en Varsovia.
(Con información de EFE y AFP)