Milei vuelve a Rosario y Villarruel quedará a metros en el acto patrio - Informe Digital
El Presidente encabezará el Día de la Bandera con Adorni y Pullaro; habrá fuerte operativo y tensión política.
Javier Milei volverá este sábado a Rosario para encabezar el acto por el Día de la Bandera, en una ceremonia que combinará protocolo, despliegue de seguridad y una postal incómoda para la interna libertaria: Victoria Villarruel estará en el mismo predio, a pocos metros del Presidente, pese a no haber sido invitada por la Casa Rosada.
La jornada tendrá además otro dato político de peso: será la reaparición pública de Manuel Adorni, en medio del ruido que dejó su explicación sobre el crecimiento patrimonial. Milei, en tanto, volverá a hablar frente al Monumento Histórico Nacional a la Bandera, algo que no hizo el año pasado cuando se ausentó de la ceremonia.
Una foto cargada de tensión
La Vicepresidenta resolvió asistir por su cuenta y avisó en redes que no se perdería un acto patrio de estas características. Su presencia reabre la escena de la ruptura con Milei, con una diferencia clave respecto de otras ocasiones: esta vez compartirán el mismo espacio en Rosario, aunque sin contacto previsto entre ambos.
El acto tendrá como anfitriones al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y al intendente Pablo Javkin. Ambos quedarán en el centro de la postal institucional junto al Presidente, mientras Villarruel se ubicará en el sector asignado a Provincia. La organización dispuso una tarima principal y dos bloques de sillas separados por un pasillo, con Nación de un lado y Provincia del otro.
La comitiva presidencial incluirá a Karina Milei, ministros y referentes del oficialismo, además de Adorni, Martín Menem, Patricia Bullrich, Leonardo Cifelli, Alejandro Álvarez y Bartolomé Abdala. No viajará Santiago Caputo. Según la información oficial de protocolo, Juan Bautista Mahiques no estará porque regresará desde París.
En el entorno de Pullaro y Javkin dejaron trascender que, si Villarruel se presenta, no la dejarán afuera. La decisión apunta a evitar que la interna nacional opaque una fecha que en Rosario tiene un peso simbólico propio y una fuerte carga de identidad para la ciudad y la provincia.
Seguridad reforzada y acto breve
El operativo prevé tres anillos de control alrededor del Monumento a la Bandera, con unos 350 policías santafesinos y agentes federales. Habrá motos, drones e infantería desde las 6 de la mañana, en un esquema pensado para contener tanto el movimiento de autoridades como eventuales manifestaciones en la zona.
El cronograma comenzará con la recepción de Pullaro y Javkin, seguirá con el izamiento de la bandera y el Himno Nacional, y luego vendrán los discursos breves del intendente y el gobernador. Después se realizará la tradicional toma de juramento a la bandera para liceístas y personal militar. Milei cerrará el acto con unas pocas palabras, como suele hacer en este tipo de ceremonias.
En paralelo, el Senado se prepara para tratar el pedido de interpelación contra Adorni, con la posibilidad de avanzar hacia una moción de censura. Ese telón de fondo le suma otra capa de tensión a una jornada que, en Rosario, no será solo una ceremonia patria: también funcionará como termómetro de la interna del Gobierno.