Médicos Sin Fronteras despidió a 18 trabajadores por abusos sexuales contra refugiadas sudanesas en Chad - TN24
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras despidió a 18 trabajadores tras una investigación interna que identificó decenas de denuncias por abuso,
La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras despidió a 18 trabajadores tras una investigación interna que identificó decenas de denuncias por abuso, acoso y explotación sexual contra refugiadas sudanesas en el este de Chad.
Según reveló la ONG, las pesquisas detectaron 59 acusaciones vinculadas a hechos ocurridos en campamentos que albergan a personas que escaparon de la guerra en Sudán. Entre las víctimas había mujeres adultas y también menores de edad.
La investigación se inició luego de las denuncias publicadas en 2024 por la agencia Associated Press, que expusieron presuntos casos de explotación sexual cometidos por trabajadores humanitarios y miembros de fuerzas de seguridad locales.
De acuerdo con los testimonios recopilados, algunas refugiadas fueron presionadas para mantener relaciones sexuales a cambio de dinero, empleo o acceso a ayuda humanitaria básica, como alimentos, agua o asistencia social.
La organización informó que los 18 empleados involucrados fueron despedidos y quedaron inhabilitados para volver a ocupar cargos dentro de MSF. Además, indicó que brindó asistencia médica, psicológica y legal a las sobrevivientes identificadas durante la investigación.
Las denuncias también revelaron situaciones especialmente graves que involucraban a adolescentes refugiadas. En uno de los casos investigados, varias menores habrían sido trasladadas en vehículos vinculados a la organización bajo falsas promesas laborales y posteriormente presionadas para mantener relaciones sexuales.
Desde MSF reconocieron fallas en los mecanismos de detección y respuesta ante este tipo de situaciones. La secretaria general de la organización, Laura Leyser, calificó los hechos como una grave violación de los principios y valores de la entidad.
Tras el escándalo, la ONG anunció una serie de medidas para reforzar los controles internos, mejorar los sistemas de denuncia y fortalecer los procesos de selección y supervisión del personal.
El caso volvió a poner bajo la lupa los mecanismos de protección en contextos humanitarios y se suma a otros escándalos registrados en organismos internacionales y organizaciones de ayuda durante las últimas dos décadas.