Rusia se abre al diálogo con Europa pero rechaza presiones - Informe Digital
Peskov dijo que Moscú acepta hablar con la UE, aunque sin ultimátums ni una negociación desde la fuerza.
Rusia dijo que está dispuesta a dialogar con Europa, pero dejó en claro que no aceptará ultimátums ni una negociación bajo que considere una imposición. El giro llega mientras la Unión Europea ensaya un acercamiento cauteloso después de más de un año de contactos mínimos.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, sostuvo que el sentido común obliga a reabrir canales por la enorme cantidad de asuntos pendientes. A la vez, marcó el límite político de Moscú: Los europeos tienen una idea muy errónea: asumen que las negociaciones con Rusia deben llevarse a cabo desde una posición de fuerza. Este es el mayor error Este tipo de diálogo no llevará a ninguna parte, dijo ante periodistas.
Peskov fue más allá y cuestionó las motivaciones del bloque: ¿Se debe esto a la incompetencia, la desinformación o la estupidez europeas? No lo sabemos con certeza, pero es un hecho. Vladimir Putin ya había expresado su disposición a conversar, aunque con una condición: que sean los europeos quienes den el primer paso, al considerar que fueron ellos quienes rompieron las relaciones.
Tras más de un año dejando en manos de Donald Trump los intentos de mediación, la UE empezó a moverse con cautela hacia Moscú. La oficina del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, mantuvo breves contactos a nivel diplomático con el Kremlin en las últimas semanas para abrir canales de comunicación, según declaró un funcionario comunitario el miércoles.
El canciller austriaco Christian Stocker respaldó esa línea en una entrevista publicada el jueves en el Financial Times. Dijo que la UE debería aprovechar el impulso de las conversaciones de paz para reanudar negociaciones con Putin.
La iniciativa de Costa expuso divisiones en la cumbre de líderes de Bruselas. Varios gobiernos señalaron que no habían sido consultados y reclamaron priorizar la presión sobre Moscú. La UE acumula 20 rondas de sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania.
En paralelo, el frente de guerra volvió a escalar. Ucrania lanzó un ataque masivo con cientos de drones sobre Moscú y sus alrededores, en represalia por los daños causados a un monasterio histórico en Kiev, e incendió por segunda vez en tres días una refinería de petróleo en el sureste de la capital rusa.
El gobernador de la región de Moscú informó el viernes que una niña de ocho años murió a consecuencia del bombardeo. Consultado sobre si Putin había visto las imágenes de la refinería en llamas, Peskov respondió que los periodistas deberían revisar las imágenes de las ciudades ucranianas atacadas por las fuerzas rusas. Estos ataques continuarán, afirmó.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advirtió de ataques coordinados masivos de forma regular en respuesta a las ofensivas ucranianas sobre la refinería moscovita.
Los ataques rusos mataron al menos a dos personas e hirieron a otras dos en Sumy, región nororiental de Ucrania. En Járkov, nueve civiles, entre ellos cuatro niños, resultaron heridos tras operaciones con bombas aéreas guiadas.
El viernes por la mañana, Ucrania informó que un miembro de la tripulación de un buque con bandera panameña murió en un ataque con drones rusos en el Mar Negro. El funcionario ucraniano Oleksiy Kuleba señaló que otra embarcación con bandera de San Cristóbal y Nieves también fue alcanzada.
(Con información de Reuters y The Independent)