El Senado reconoció al fotógrafo Pablo Grillo y expuso su obra tras la polémica suspensión - Parlamentario
El Senado de la Nación concretó finalmente el reconocimiento al fotógrafo Pablo Grillo, a quien le entregó un Diploma de Honor y le dedicó una muestra con parte de su obra, en un acto que había sido suspendido en mayo tras una polémica intervención p
El Senado de la Nación concretó finalmente el reconocimiento al fotógrafo Pablo Grillo, a quien le entregó un Diploma de Honor y le dedicó una muestra con parte de su obra, en un acto que había sido suspendido en mayo tras una polémica intervención política. La actividad fue impulsada por el senador Eduardo Wado de []
El Senado de la Nación concretó finalmente el reconocimiento al fotógrafo Pablo Grillo, a quien le entregó un Diploma de Honor y le dedicó una muestra con parte de su obra, en un acto que había sido suspendido en mayo tras una polémica intervención política.
La actividad fue impulsada por el senador Eduardo Wado de Pedro y originalmente estaba prevista para el 8 de mayo, en el marco del Día Nacional contra la Violencia Institucional, pero no pudo realizarse entonces luego de las presiones de Patricia Bullrich, según denunciaron los organizadores. Tras semanas de reclamos de organismos de derechos humanos, trabajadores de prensa, fotógrafos y dirigentes políticos, el homenaje se llevó a cabo finalmente en la Cámara alta con amplia participación.
El reconocimiento destacó el compromiso de Grillo con la fotografía documental entendida como herramienta de resistencia, militancia y expresión democrática. La jornada incluyó además una muestra fotográfica con imágenes de su autoría, en lo que fue planteado por los organizadores como un gesto de reparación.
Al recibir la distinción, Grillo agradeció el acompañamiento recibido durante el último año y reivindicó el rol del fotoperiodismo frente al contexto actual. Estamos en una época en la que hay que meterle el pecho. Si no le metemos el pecho, nos van a pasar por arriba, sostuvo. Y agregó: Vamos a seguir poniendo la cámara donde hay que ponerla: en el pueblo.
Durante el acto, De Pedro recordó que la iniciativa buscaba reconocer y reparar la violencia institucional sufrida por el fotógrafo, quien fue agredido mientras cubría la represión a una movilización de jubilados frente al Congreso. Cuando uno quiere reparar un daño y le agregan otro más, ese daño es la censura, afirmó el senador, aludiendo a la suspensión original del evento.
En esa línea, cuestionó las presiones que impidieron la realización prevista en mayo y valoró la insistencia de distintos sectores para concretarlo. Hoy la estamos realizando donde tenía que ser, aseguró, al tiempo que consideró que el homenaje constituye un gesto de reparación y de reconocimiento no solo hacia Grillo, sino también hacia quienes ejercen el periodismo y el fotoperiodismo.
Desde el ámbito sindical y profesional, la secretaria de Derechos Humanos del SiPreBA, Martina Noailles, advirtió que el ataque contra el fotógrafo se inscribe en un plan sistemático para acallar nuestras voces y remarcó que las agresiones buscan silenciar y disciplinar a los trabajadores de prensa.
En el mismo sentido se expresó el presidente de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA), Sebastián Vricella, quien subrayó que no quieren que mostremos lo que sucede y destacó que el caso de Grillo se transformó en una causa colectiva. Podíamos haber sido cualquiera de nosotros como trabajadores de prensa, señaló.
La actividad contó con la presencia de familiares y allegados del fotógrafo, entre ellos sus padres, Fabián Grillo y María del Carmen, además de representantes de SiPreBA y ARGRA, autoridades del municipio de Lanús, el ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, autoridades del Hospital de Rehabilitación Roca, legisladores nacionales y provinciales, integrantes del equipo jurídico que representa a Grillo entre ellos Claudia Cesaroni y Agustina Lloret, referentes del CELS y numerosos periodistas y fotógrafos que acompañaron el reclamo desde sus inicios.
De este modo, el Senado concretó un reconocimiento que había quedado atravesado por la controversia política y que terminó adquiriendo un carácter más amplio, vinculado a la defensa del trabajo periodístico y la denuncia de la violencia institucional.