Francia, bajo una ola de calor extrema: alertas, servicios alterados y presión política por el aire acondicionado
|Una ola de calor que ya roza los 41 °C transformó a Francia en un verdadero horno: se agotaron ventiladores, aires...
Una ola de calor que ya roza los 41 °C transformó a Francia en un verdadero horno: se agotaron ventiladores, aires acondicionados portátiles, hielo, lugares en hoteles con piscina y hasta las franjas horarias en piletas privadas que se alquilan por horas. En este contexto, la población busca refugio en supermercados y hospitales con aire acondicionado.
Al menos 783 colegios modificaron sus horarios de clase y muchos directamente cerraron ante esta canícula agobiante, en un país que no está preparado para soportar altas temperaturas en verano.
La alerta naranja por ola de calor alcanza ya a más de la mitad de la población francesa y se mantendrá vigente el sábado, con alta probabilidad de prolongarse en los próximos días, según Météo-France. Se esperan jornadas especialmente sofocantes el domingo y el lunes.
Alerta naranja extendida y temperaturas récord
La zona afectada se extiende desde las Ardenas hasta el Alto Garona, incluyendo la Alta Saboya. Este nivel de alerta se mantendrá al menos hasta el sábado 20 de junio y, de acuerdo con Météo-France, se perfila una ola de calor generalizada, prolongada e intensa.
Para la tarde del viernes, el pronóstico marca 38 °C en Pithiviers y Loiret, 37 °C en Reims (donde además se esperan tormentas), París y Auxerre, 36 °C en Troyes y 35 °C en Mâcon y Chartres. También se prevén tormentas en el norte del país.
Fiesta de la Música en duda y primeras cancelaciones
La ola de calor se extendió el viernes a todo el territorio, con 53 departamentos en alerta naranja, desde el suroeste hasta el noreste. La situación llevó a varios municipios a cancelar la popular Fiesta de la Música, prevista para el domingo.
Se trata de una celebración tradicional en las principales ciudades francesas, donde en cada esquina, bar o plaza hay música y conciertos. Météo-France insiste en que el pico de la ola de calor se produciría entre el domingo y el martes, con temperaturas de hasta 40 °C, especialmente en las regiones oeste y central.
El impacto ya se siente en la salud: el jueves por la mañana un hombre de 30 años falleció en una pista de atletismo en Val-dOise tras sufrir un paro cardíaco.
Macron pide extremar cuidados y se reprograman exámenes
Ante este escenario, Emmanuel Macron llamó a extremar la precaución y a cuidar especialmente a las personas mayores y más vulnerables, a las que definió como las más expuestas en estos tiempos difíciles.
En la academia de Poitiers, los exámenes orales de bachillerato previstos para la tarde del lunes 22 y el martes 23 de junio fueron aplazados una semana debido al calor.
Se espera que el ministro de Educación, Édouard Geffray, que el viernes visitará una escuela en Eure-et-Loir, detalle cuántos alumnos se ven afectados por el aplazamiento de los exámenes orales y evalúe la posible suspensión de clases.
El transporte también se ve alterado: la SNCF canceló 71 trenes Intercités programados entre el jueves y el lunes para prevenir posibles fallos en el aire acondicionado en las líneas París-Orleans-Limoges-Toulouse, París-Clermont-Ferrand y Burdeos-Marsella.
Salud: advertencias por alcohol, ejercicio y deshidratación
En el plano sanitario, la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, lanzó un mensaje de precaución dirigido especialmente a los jóvenes, a quienes instó a tener mucho cuidado con el alcohol y la actividad física.
Durante una ola de calor, explicó, incluso si eres joven y estás sano, si haces ejercicio, pones tu cuerpo en riesgo porque tu corazón tiene más dificultad para liberar oxígeno y, como un músculo, se fatiga demasiado, por lo que existe un riesgo claro, advirtió.
De cara a la Fiesta de la Música, la ministra alertó sobre los riesgos muy significativos del consumo de alcohol en este contexto: El alcohol, combinado con el calor, tiene consecuencias muy graves para la salud. Estamos dos o tres veces más deshidratados, a menudo sin darnos cuenta, y como resultado, terminamos en Urgencias mucho más rápido, remarcó.
Rist subrayó que nuestros comportamientos individuales también deben adaptarse al cambio climático. Y precisó: Adaptarse significa que, en estos tiempos, debemos limitar el consumo de alcohol.
También recordó que el 100 % de las residencias de ancianos tienen una habitación con aire acondicionado, disponible para todos. Si no tienen un lugar fresco, pueden ir a la residencia más cercana, señaló.
Le Pen exige un plan masivo de aire acondicionado
En medio de la emergencia, Marine Le Pen reclamó un plan masivo de aire acondicionado para evitar que la gente muera de calor. Actualmente, para instalar un equipo en una vivienda, departamento o incluso una casa de campo, es necesario pedir permiso a la alcaldía y al consorcio del edificio, que en muchos casos lo rechazan.
En el marco de la feria VivaTech, la dirigente de extrema derecha abogó por un plan masivo de aire acondicionado, comenzando por los espacios donde se encuentran las personas más vulnerables: hospitales, residencias de ancianos y escuelas.
Cuando veo un gran hospital en construcción, anunciando con orgullo que no tendrá aire acondicionado, me parece casi un crimen, expresó indignada la candidata presidencial. Y añadió: No podemos condenar a las personas mayores en residencias. No podemos condenar a los pacientes en hospitales a soportar temperaturas que afectan directamente a su salud, sostuvo.
Por razones climáticas y culturales, los franceses han resistido históricamente el uso del aire acondicionado y la mayoría de las viviendas no cuentan con sistemas de refrigeración, especialmente en París y en el norte del país.
En cuanto a las emisiones de carbono asociadas al aire acondicionado, Le Pen apuntó contra los Verdes: En cuanto los Verdes se oponen a algo, tergiversan los estudios y toman fragmentos de frases para convencerte de que no se debe hacer, disparó. Lo absurdo es dejar que la gente muera de calor, sentenció.
Frente a la ola de calor que se espera alcance su punto álgido este fin de semana, varios municipios anunciaron la cancelación de conciertos del Festival de la Música. Para Le Pen, se trata de un error, porque los franceses siguen siendo responsables, siempre que se les proporcione la información necesaria. En cambio, consideró que debemos reconsiderar los eventos deportivos.
Fiesta de la Música y eventos deportivos bajo observación
En una conferencia de prensa desde la Plaza Beauvau, en París, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que obviamente, no habrá dudas sobre las festividades previstas para la Fiesta de la Música en Francia.
Pero pediremos a los prefectos que mantengan un contacto muy estrecho con los organizadores para garantizar que se tomen todas las precauciones necesarias para que estas festividades se desarrollen en las mejores condiciones posibles, precisó el funcionario.
Nuñez aclaró que todas las medidas se evaluarán a nivel local. En cuanto a los eventos deportivos, indicó que se ha recomendado, en consulta con los organizadores, su cancelación cuando se celebren al aire libre.
En París, el prefecto de policía pidió a once organizadores la cancelación de sus eventos: diez aceptaron y el undécimo se negó, por lo que se dictó una prohibición. Nuñez instó a alcaldes y prefectos a no dudar en adoptar medidas restrictivas si fuera necesario.
El ministro advirtió además que es probable que, a partir del domingo, varios departamentos sean puestos en alerta roja por calor extremo.
Un termómetro que no deja de subir
Según las previsiones, el lunes las temperaturas podrían batir récords, con mínimas a menudo superiores a los 22 °C desde el suroeste hasta el noreste y máximas de entre 37 °C y 42 °C.
Météo-France pronostica que el domingo y el lunes podrían estar entre los días más calurosos jamás registrados en Francia. La ola de calor continuará la próxima semana.
La agencia meteorológica añade que Francia ha sufrido 52 olas de calor desde 1947 (incluida la actual) y que la mitad de ellas se registraron desde 2010. Es decir, hubo tantas olas de calor en los 60 años entre 1947 y 2010 como en los últimos 15 años, un dato que refuerza el impacto del cambio climático en la frecuencia e intensidad de estos fenómenos.