"No fue un error": la falsa noticia que derivó en una dura crítica al streaming y los medios
El periodista Gonzalo Abascal, secretario de redacción, fue uno de los que opinó y reflexionó sobre la polémica protagonizada por Florencia Peña tras la
El periodista y secretario de redacción, Gonzalo Abascal publicó una columna de opinión en la que reflexionó sobre la polémica protagonizada por Florencia Peña tras la difusión de una falsa noticia relacionada con la salud del padre de Lionel Messi. En su análisis, sostuvo que el episodio trasciende la conducta individual de la actriz y expone problemas más profundos vinculados al funcionamiento actual de los medios, las plataformas digitales y el consumo de información.
Abascal consideró que Peña no actuó por error sino siguiendo una lógica que, a su entender, caracteriza gran parte del ecosistema mediático contemporáneo: la búsqueda permanente de impacto, atención y repercusión. "Florencia Peña no se equivocó. Hizo lo de siempre: pensó en ella", afirmó en el inicio de su texto, donde cuestionó las explicaciones posteriores brindadas por la conductora sobre lo ocurrido al aire.
Según la columna publicada en Clarín, el verdadero foco del debate no debería centrarse únicamente en la actriz, sino en las condiciones que permitieron que una información no verificada se propagara con tanta rapidez. En ese sentido, señaló que no fue casual que el episodio ocurriera en el canal de streaming Luzu, espacio que identificó con una lógica de opinión constante, búsqueda de viralidad y generación permanente de contenido de alto impacto.
Abascal también apuntó hacia Nicolás Occhiato, fundador del canal, a quien atribuyó parte de la responsabilidad por el modelo comunicacional construido en la plataforma. No obstante, reconoció que el fenómeno no puede explicarse únicamente desde ese aspecto y destacó que Luzu logró conectar con millones de jóvenes a través de un lenguaje propio, humor y conversaciones que muchas veces aportan valor genuino.
A lo largo de su reflexión, el periodista amplió el análisis hacia el estado actual de los medios de comunicación y el periodismo. Sostuvo que la presión por ser los primeros en publicar, obtener clics y alcanzar audiencias masivas ha debilitado prácticas tradicionales como la verificación de la información.
"El periodismo, o al menos cierto periodismo, agoniza; y los medios sufren la peor crisis de su historia", escribió Abascal, quien advirtió sobre un escenario dominado por el consumo acelerado de contenidos, los videos virales, las noticias falsas potenciadas por inteligencia artificial y la reducción de los tiempos de atención en redes sociales.
En la parte final de la columna, el autor remarcó que las responsabilidades son compartidas entre medios, periodistas, plataformas, influencers y audiencias. Desde esa perspectiva, planteó que la discusión de fondo gira en torno a los límites éticos de la comunicación y a cuánto está dispuesta a tolerar la sociedad frente a la circulación de información no verificada.
Lejos de ofrecer respuestas concluyentes, Abascal cerró su análisis con una invitación a la reflexión colectiva sobre el futuro de la información y el papel que cada actor ocupa dentro de un ecosistema digital cada vez más acelerado y condicionado por la búsqueda de viralidad.