Diputados espera al Senado y sube la presión sobre Adorni - Informe Digital
La oposición quiere acelerar la interpelación y la moción de censura mientras el oficialismo y sus aliados miden el costo político.
El Congreso entró en una pulseada que puede dejar a Manuel Adorni dos semanas seguidas bajo presión política. En el Senado ya quedó fijado que la próxima sesión habilitará el pedido para votar su interpelación y, si el recinto lo decide, una moción de censura.
En Diputados, en cambio, la oposición pidió una sesión para el martes y discute si alcanza con emplazar comisiones o si puede ir directo al recinto para fijar la fecha de la interpelación. La definición quedó atada a los movimientos del Senado y a la estrategia que termine de ordenar la Casa Rosada.
Mientras tanto, La Libertad Avanza en la Cámara Baja espera que la mesa política defina si convoca a una sesión para tratar el acuerdo con los holdouts, que ya obtuvo dictamen, y sobre todo para darle media sanción al proyecto de Super RIGI.
Según fuentes de la Casa Rosada, es muy poco probable que haya una reunión entre hoy y mañana de la Mesa Política, por lo que la hoja de ruta libertaria en el Congreso de la Nación recién empezaría a despejarse la semana próxima.
El PRO y la UCR, por ahora, no muestran una postura cerrada. En ambos bloques miran lo que ocurra en el Senado antes de mover ficha en Diputados. No nos dicen nada, no sabemos qué es lo que quieren hacer, se quejó una alta fuente del bloque amarillo sobre sus interlocutores libertarios. Y agregó, con fastidio, que buscan hacer caer la sesión del 23 pedida por la oposición y convocar otra el 24.
La lectura que hacen en la oposición es que el PRO tiene el mayor dilema: en Diputados hay un acuerdo que incluye a Diego Santilli, pero en el Senado el control político de Mauricio Macri le daría margen para justificar una estrategia distinta. El clima es de avanzar porque además lo haríamos antes que el Senado y el que no dé quórum acá tendrá que explicar por qué su bloque sí lo hace allá, resumió un diputado que impulsa la moción de censura contra Adorni.
En paralelo, apareció un nuevo obstáculo para el jefe de Gabinete, que podría obligarlo a pasar dos semanas seguidas por el Congreso, esta vez no para acompañar una ley sino para responder en el recinto. El Senado ya definió que en la próxima sesión se habilitará el pedido del peronismo para votar la interpelación y, si corresponde, la moción de censura.
En Diputados, la discusión gira en torno al procedimiento. Algunos legisladores consultaron a constitucionalistas, que les señalaron que la interpelación y la moción de censura son facultades operativas de las cámaras. En principio no precisaría del trámite parlamentario ordinario. Si juntas los 129 abrís el recinto y votás directamente, les respondieron.
Esa mirada fue respaldada por el constitucionalista Andrés Gil Domínguez, quien dijo a Infobae que la interpelación para una moción de censura no pertenece al trámite parlamentario, es una atribución en términos de evaluar la responsabilidad política. Si van al recinto y se aprueba, Adorni tiene que concurrir a la interpelación a efectos de evaluar si el Congreso mantiene o no la confianza política en él.
Con el oficialismo sin moverse y los aliados a la espera, la pulseada quedó abierta entre dos caminos: tratar el tema en comisión o ir directo al recinto. La oposición quiere acelerar y el Gobierno intenta ganar tiempo mientras observa qué hace el Senado y cómo se ordena la mayoría en Diputados.