Entre Ríos: alertan que el 15% del personal del INTA renunció tras retiros voluntarios
El director regional del INTA en Entre Ríos, Jorge Gvozdenovich, informó que 43 trabajadores dejaron el organismo, afectando áreas clave como citricultura y lechería.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Entre Ríos enfrenta una significativa reducción de su personal debido a la implementación de retiros voluntarios promovidos por el Gobierno nacional. Jorge Gvozdenovich, director regional del organismo, advirtió que hasta el momento renunciaron 22 profesionales y 21 trabajadores especializados en apoyos técnicos, lo que representa aproximadamente el 15% del personal permanente en la provincia.
Esta disminución del equipo afecta principalmente a sectores estratégicos para la producción regional. En el área de citricultura, por ejemplo, se perdieron dos agentes que brindaban respuestas directas a los planteos de los productores, lo que genera preocupación sobre la continuidad de la asistencia técnica. Además, Gvozdenovich mencionó que también se resienten las áreas de lechería, maquinaria agrícola y maestrías para empresas privadas, donde la salida de personal especializado limita las capacidades operativas del INTA.
Ante esta situación, el director regional señaló que será necesario reorganizar las tareas y “sincerarse” respecto a que algunas funciones no podrán ser mantenidas con el personal disponible. En sus declaraciones al programa televisivo Campo en Acción, expresó: “Es una lástima porque el INTA pierde acciones con las que ha marcado un liderazgo”.
A pesar del escenario crítico, Gvozdenovich transmitió un mensaje de esperanza y compromiso para el futuro. Indicó que “hay que dar vuelta la página y enfocarse en lo que realmente el INTA tiene que hacer en el territorio”. Además, remarcó que, tras soportar el achique, el organismo busca poder continuar trabajando en los proyectos que benefician a los productores entrerrianos.
La salida de un porcentaje significativo del personal del INTA en Entre Ríos genera incertidumbre sobre la capacidad del organismo para mantener su rol de apoyo técnico y desarrollo en el sector agropecuario, fundamental para la economía provincial. La continuidad y fortalecimiento de sus funciones dependerán ahora de cómo se reorganice el equipo y de las políticas que se implementen para sostener el trabajo en el territorio.