Contacto

Volver a la portada
Provinciales
Chajari al dia 18/06/2026 11:48 4 min de lectura

Doña Dominga Ayala de Almada partió hacia las estrellas eternas

El gurisito costero la llora, al igual que la entrerrianía más profunda. Doña Dominga Ayala de Almada partió este miércoles hacia las estrellas eternas. Su corazón lleno de solidaridad inmensa dijo basta, dejando una vida poco menos que de leyenda.

Doña Dominga Ayala de Almada partió hacia las estrellas eternas
Foto: Chajari al dia

El gurisito costero la llora, al igual que la entrerrianía más profunda. Doña Dominga Ayala de Almada partió este miércoles hacia las estrellas eternas. Su corazón lleno de solidaridad inmensa dijo basta, dejando una vida poco menos que de leyenda. Fue la madre de aquél gurisito costero al que le cantara Linares Cardozo y quien diera la vuelta al mundo en esa Canción de cuna costera que se sigue entonando con emoción.

Allá en el rancho la madre

mece con tierna emoción,

una cunita de sauce

entonando esta canción:

Gurisito costero, duérmase

Si se duerme mi amor,

le daré chalanitas de ceibo,

collar de caracol

Había nacido en Colón hace 93 años y vivió siendo niña en la Isla de la Caridad, aquella que fuera refugio humanitario durante la última defensa de Paysandú (2/12/1864 2/1/1865). Desde esa isla, en 1940, junto a su familia, viajó en una canoa de remo y vela hasta Puerto Sánchez. El viaje no fue sencillo. Eran diez en la embarcación: ocho gurises y el matrimonio conformado por Francisco Celestino Ayala, correntino, y Faustina Valdéz, entrerriana, de Villaguay. Más de dos meses duró el viaje con no pocos inconvenientes; incluso, en una oportunidad perdieron la canoa y aunque la recuperaron perdieron no pocas cosas.

Finalmente, en junio, llegaron a Puerto Sánchez, que poco antes era llamado La Falda del Morro, hasta que se afincó en el lugar la familia de Pedro Sánchez, pescador de Alcaraz, que impulsó a esa zona ribereña y el apellido de este hombre se impuso.

Dominga se hizo mujer. Formó una familia junto a Martín Domingo Almada. Allí nacieron sus hijos Rubén, Martín y Gloria, pero a la par se criaron junto a ella hijos de otras madres. De manera que llamar a Doña Dominga la madre entrerriana no es tan exagerado.

Su compañero murió en 1986. Fue un golpe muy duro. En 2016 su salud comenzó a flaquear, por lo que fue llevada a Crespo por su hijo, el gurisito costero de otrora y allí vivió hasta su partida definitiva.

Pero antes, en su humilde casa conoció a varias figuras de lo nuestro. Polo Martínez, por ejemplo, que fue amigo. El hijo de éste, Miguel, con quien no solamente hizo amistad, sino que además compusieron un tema juntos: Incertidumbre. Incluso, La barca encostada, tema de Polo y Miguel, tomó de referencia a una pequeña embarcación propiedad de Doña Dominga y su esposo. La misma se llamaba Natividad. Miguel Martínez, a quien todos llamábamos El Zurdo, muchas veces contó a quien esto escribe anécdotas de aquel tiempo y lugar.

Otro dato que no debe ser dejado de lado es que Doña Dominga, en el año 1991, aprendió a leer y escribir, lo que fue muy importante en su vida, según ella misma lo indicara. Fue entonces que comenzó a escribir.

Y un día llegó Linares

Sin duda alguna, la aparición de Linares Cardozo provocó un cambio notable en la vida de Doña Dominga y su esposo. La Canción de cuna costera que escribiera el poeta y que en las voces de Los Fronterizos diera la vuelta al mundo, tuvo como musa inspiradora a Doña Dominga.

Linares Cardozo visitaba la zona con asiduidad, ya que iba a observar y a pintar. Un día, escuchó a una madre que tarareaba una melodía a su pequeño bebé mientras lo amamantaba. Era Dominga. El bebito era Martín. Linares se acercó, la miró de frente y la vio parecida a su madre. Tal vez por eso quiso pintar un retrato de esa mujer quien, tras la anuencia de su esposo, permitió que la obra se lleve a cabo. Seguramente allí comenzó a gestarse la canción de cuna mencionada.

Defensora del río, de la vida simple y profunda, de esa honestidad que forma parte de la entrerrianía más auténtica, Doña Dominga partió este miércoles en un viaje hacia las estrellas eternas. Descanse en paz Doña Dominga. Lo merece.

El niño ya se ha dormido,

la luna salió a mirar

hamacándose en las aguas

por entre el camalotal.

La brisa juega y el canto

parece que viene y va.

El eco oscuro se pierde

por el río Paraná.

Gurisito costero duérmase.

Duerma, duerma mi amor,

crecerá junto al río mi cielo,

será buen pescador.

Chajari al dia Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Chajari al dia y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026