Cuadernos: declaran hoy testigos vinculados a la flota presidencial de aviones durante la gestión Kirchner
En la última audiencia un expiloto del Tango 01 aseguró que Daniel Muñoz realizaba viajes a Santa Cruz con valijas que se negaba a despachar.
Continúa este jueves el juicio por la causa Cuadernos y declararán más testigos ligados a la flota presidencial de aviones que realizaron viajes durante las gestiones de Cristina y Néstor Kirchner.
Están citados para esta audiencia Ángel Alejandro Heit, Carlos Ramón Micolucci, Claudio Humberto Trerotola, Gabriel Omar Falaschi, Roberto Enrique Antonio Muller, Mariano Gabriel Lesa, Gustavo Adolfo Lyall y Héctor Molina.
En la última audiencia, el Tribunal Oral Federal 7, integrado por Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli escuchó al expiloto del Tango 01, José Javier Videla, que aseguró que Daniel Muñoz trasladó solo en un viaje desde Aeroparque a Río Gallegos una valija de 23 kilos que no quiso despachar.
Videla fue piloto del Tango 010 desde 2000 hasta 2007 y en ese período hizo varios viajes a Santa Cruz. Declaró que los fines de semana solía trasladar a los Kirchner con sus sus secretarios personales e hizo foco en uno de esos traslados: Recuerdo un vuelo que él (Muñoz) realizó exclusivamente desde Aeroparque a Río Gallegos; fue un vuelo con él solo. Viajó con una valija que la llevó adentro del avión porque no dejó que la pusiéramos en la bodega. Era una valija para ir a bodega, mediana de 23 kilos. Eso me llamó la atención.
El expiloto mencionó: El mecánico del avión le ofreció (a Muñoz) subir el equipaje, pero él no quiso. Lo colocó cerca de su asiento, no dejó que nadie toque el equipaje. Cuando llegamos a Río Gallegos, no bajó en el aeropuerto, sino en un extremo de la pista donde ingresaron dos o tres coches, lo buscaron, se fue y a la tarde volvimos a Buenos Aires.
El testigo dijo que le llamó la atención el rechazo de Muñoz a que la valija fuera en la bodega, que la tuvo al lado de él durante todo el vuelo y que en ese viaje fue el único pasajero. El piloto declaró además que le extrañó que el entonces secretario de los Kirchner no hubiera bajado en la plataforma del aeropuerto y que le habilitaron una plataforma próxima a una de las cabeceras.
Ante la consulta sobre si los tripulantes tenían alguna misión específica que cumplir en cuanto al control de equipaje, Videla respondió que no, y que no se revisaba el equipaje de los secretarios presidenciales: No que yo recuerde, si venían con el Presidente, no.
La causa
La causa se originó a partir de los cuadernos del exchofer Oscar Centeno, cuyas anotaciones detallaban un mecanismo sistemático de cobro de coimas a empresas a cambio de la adjudicación de obras públicas durante más de una década.
La acusación sostiene que Cristina Kirchner y funcionarios de su gobierno llevaron adelante un plan integral en el cual implementaron una logística ceñida a la recaudación de dinero que empresarios de la construcción, de energía y del transporte, entre otros, entregaban a modo de contraprestación, a cambio de beneficios que le eran otorgados a las compañías que representaban.
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El sistema de recaudación ilegal contó con, cuanto menos, dos canales independientes, aunque complementarios y funcionales entre sí. En el primero eran los propios funcionarios públicos los que recaudaban el dinero en efectivo garantizado por los empresarios.