Hallan en Israel dos estatuas romanas con el nombre Lícurgo - Informe Digital
Tienen 1.700 años y una conservación inusual; los arqueólogos investigan si aluden al fundador de Esparta o a un orador.
Un equipo de arqueólogos encontró dos estatuas romanas de mármol en un estado de conservación excepcional durante una excavación preventiva al norte de Israel, cerca de Binyamina, informó ARTnews. El hallazgo importa porque las piezas, de unos 1.700 años, ofrecen una ventana poco común al arte grecorromano en la región y a cómo se exhibía el poder en la élite local.
Las esculturas aparecieron en un antiguo colector de vino de la época romano-bizantina, en el marco de una obra de expansión ferroviaria. La Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) anunció el descubrimiento el 15 de junio y precisó que el equipo estuvo a cargo de los arqueólogos Eliran Oren y Avishag Reis, quienes las recuperaron poco antes de terminar las tareas en la zona.
Los especialistas observaron que las piezas estaban boca abajo dentro del depósito de vino, una señal de que alguien pudo haberlas ocultado de manera deliberada cuando la estructura dejó de usarse. Por ahora, no se conoce el motivo de ese enterramiento.
Una inscripción que abre dos hipótesis
Las estatuas, esculpidas en mármol y datadas en el siglo IV d.C., representan, según el investigador principal de la Autoridad de Antigüedades de Israel, Peter Gendelman, a figuras destacadas del mundo grecorromano. Una de ellas lleva una inscripción con el nombre Lícurgo, lo que alimenta la hipótesis de que no se trate de figuras genéricas sino de personajes históricos concretos.
Oren y Reis describieron el estado de conservación como extremadamente raro en Israel y también en otros contextos arqueológicos. Gendelman sostuvo que estas piezas solían exhibirse en edificios públicos y en casas de la élite durante la época romana, como una forma de mostrar posición social y aspiración cultural.
Si la figura identificada como Lícurgo remite al fundador de Esparta, el hallazgo ganaría un valor singular. La otra posibilidad es que aluda a un orador del siglo IV a.C.; por ahora, la investigación recién empieza.
Pistas sobre su origen en Cesarea
Los expertos creen que las estatuas podrían haber pertenecido a una villa lujosa en las afueras de Cesarea, ciudad portuaria que fue capital regional de Judea bajo dominio romano. En las cercanías del sitio ya se había hallado un antiguo balneario, un dato que refuerza la idea de un entorno residencial opulento.
Oren también planteó que las piezas pudieron haber sido trasladadas desde la propia Cesarea, ubicada a unos 10 kilómetros del lugar del hallazgo. De todos modos, subrayó que no fueron hechas para granjas comunes.
Gendelman remarcó que Cesarea fue durante 650 años capital de varias provincias romanas y concentró villas de altos dignatarios, lo que respalda una procedencia urbana para las esculturas. La identidad exacta de Lícurgo sigue bajo análisis.
Un hallazgo que puede reescribir lecturas sobre la élite local
Para el equipo de la IAA, el descubrimiento es un recurso valioso para entender cómo las élites locales usaban el arte como símbolo de estatus y pertenencia cultural. También sugieren que el enterramiento de las piezas podría estar vinculado con períodos de crisis o abandono, una línea que seguirá en estudio.
La Autoridad de Antigüedades de Israel destacó la excepcionalidad del hallazgo y su potencial para ampliar el conocimiento sobre la vida social y cultural en el antiguo territorio israelí. En esa clave, el caso suma una pieza inesperada al mapa arqueológico de una región donde cada descubrimiento vuelve a mover el pasado.
ARTnews subraya que estos hallazgos no solo enriquecen el patrimonio nacional, sino que abren nuevas líneas de investigación sobre la movilidad y la preservación del arte en tiempos de transformación histórica y crisis.