Chiche Gelblung volvió a ser internado a cuatro días de recibir el alta médica
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Cuatro días después de haber recibido el alta, Chiche Gelblung volvió a ser internado y permanece en observación en la guardia del Sanatorio Mater Dei.
El periodista y conductor de 82 años fue sometido a nuevos estudios y, según trascendió, los resultados no fueron favorables, por lo que los médicos decidieron su reingreso para un control más estricto.
Su nueva internación se produce apenas días después de un cuadro complejo que lo tuvo hospitalizado durante 30 días, a raíz de una trombosis en uno de sus tobillos que lo dejó, según él mismo relató, al borde de perder la pierna y la vida.
Esa situación se sumó a una caída previa en su casa, que le provocó una herida en la zona de su ojo izquierdo y complicó aún más su estado general.
Durante esa internación, Chiche estuvo en terapia intensiva y los médicos le colocaron dos stents en una de sus piernas, en un intento por mejorar la circulación y evitar una amputación.
El último fin de semana, pese a la recomendación profesional de continuar con reposo en su hogar, el conductor decidió asistir a sus programas televisivos y reapareció en pantalla.
Tanto en Crónica TV como en su ciclo 70 20 Hoy (El Nueve), el periodista se mostró en silla de ruedas, visiblemente afectado por las recientes intervenciones médicas.
El duro relato sobre su internación y el trato médico
En su ciclo en El Nueve, en una entrevista realizada en su casa, Chiche Gelblung, que se mostró de buen ánimo, contó detalles de su internación y reveló una mala experiencia con uno de los médicos que lo atendió.
El primer médico que me vio me dijo: estás golpeando las puertas del cielo. Pero yo no me sentía así. No tengo perdón para ese tipo, porque nadie le puede decir así a un paciente. En todo caso que diga estás jorobado, señaló el conductor, visiblemente molesto.
Y agregó: Sentí que querían matarme. El tema no era que perdiera el pie sino la vida. Mi reacción fue decir yo no estoy golpeando las puertas del cielo, remarcó al recordar ese momento.
Sobre los instantes más dramáticos que atravesó, detalló: Se produjo una cosa insólita. Era una batalla en simultáneo entre el cirujano vascular que estaba tratando de salvar el pie y el traumatólogo que quería amputar el pie, describió.
En ese contexto, reconoció que había asumido el peor escenario posible: Tenía resuelto que si había que perder el pie lo perdía, expresó Chiche con crudeza.