Condenan en Concepción del Uruguay a un hombre por trata sexual - Informe Digital
Le dieron 10 años de prisión y ordenaron una reparación millonaria para la víctima, explotada en un prostíbulo de la ciudad.
El Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay condenó este martes 16 de junio a Rubén Alberto Cabra, alias Petro, a 10 años de prisión por engañar, trasladar y explotar sexualmente a una adolescente en situación de vulnerabilidad, oriunda de Chaco. La causa expuso una trama de trata y violencia sostenida en un prostíbulo de la ciudad entrerriana, con intervención de la fiscal federal Josefina Minatta.
La jueza Mariela Emilce Rojas, a cargo del tribunal de manera unipersonal, lo consideró autor de promoción y facilitación de la prostitución agravada por engaño y amenaza, además del delito de trata de personas.
En línea con lo pedido por la fiscal Minatta en su alegato, dispuso una reparación integral de $65.292.000 para la damnificada y ordenó el decomiso y embargo preventivo del local comercial donde ocurrieron los hechos. Según el portal Fiscales, ese inmueble deberá destinarse al pago de la indemnización y, si quedara un remanente, al Fondo de Asistencia Directa a las Víctimas administrado por el Consejo Federal para la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas.
Además, la jueza embargó preventivamente una moto Honda. El debate había comenzado el 22 de abril pasado. En su alegato, Minatta y la auxiliar fiscal Gabriela Velázquez habían solicitado una pena de 15 años de prisión. Los fundamentos del fallo se conocerán el próximo 23 de junio.
Cómo empezó la causa
La investigación judicial se inició en 2019 a partir de una denuncia recibida por la Línea 145, que fue derivada a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), a cargo de la fiscal federal Alejandra Mángano y el fiscal general Marcelo Colombo. Tras un análisis preliminar, el expediente pasó a la Fiscalía Federal de Concepción del Uruguay, donde Minatta avanzó con medidas de investigación que permitieron identificar a la víctima en 2021. La causa había comenzado con dos imputados, pero el dueño del prostíbulo, Rubén Ángel Cabra, tío del condenado, murió antes de ser indagado.
Según la acusación, todo comenzó en 2006, cuando la víctima tenía 17 años y recibió una oferta laboral engañosa en Villa Ángela, Chaco. Tras ser trasladada a Concepción del Uruguay, fue llevada al local Snack Bar, donde la obligaron a prostituirse bajo golpes, amenazas y un régimen de sometimiento que se extendió hasta octubre o noviembre de 2008.
En el juicio se tuvo por acreditado que Petro Cabra aprovechó el engaño y la vulnerabilidad de la adolescente para traerla desde Chaco a Entre Ríos. Ahí comenzó el verdadero infierno de la víctima, sostuvo Minatta en su exposición.
Violencia y encierro
La fiscal explicó que, apenas llegó, Cabra la llevó al local Snack Bar, que entonces funcionaba como whiskería pero operaba en los hechos como prostíbulo. Allí, según la acusación, se explotaba sexualmente a mujeres. La víctima contó que intentó irse, pero le dijeron que no podía porque tenía una deuda y que no saldría hasta saldarla.
En un primer tramo, la joven fue alojada y explotada en ese lugar junto a otras mujeres durante alrededor de un año, y era obligada a realizar pases contra su voluntad.
También relató que una vez logró escapar con ayuda de un cliente. Pero al llegar a la casa de su madre en Chaco no se animó a contar toda la verdad y empezó a recibir amenazas de Cabra. Más tarde, el imputado viajó junto a dos hombres a buscarla y la trasladó otra vez a Concepción del Uruguay, bajo la advertencia de que, si no volvía, algo grave podía pasarle a su familia.
En esa segunda etapa, la víctima quedó alojada bajo llave en la casa particular del imputado y cada noche era llevada al prostíbulo para continuar con su explotación.