El BID aprobó una garantía de US$ 550 millones y Caputo suma respaldo clave de los multilaterales - Cadena Entrerriana 96.5MHz LRS 798
En menos de 48 horas, el Palacio de Hacienda cosechó avales del Banco Mundial y el BID. La estrategia oficial busca captar hasta US$ 1.200 millones de bancos privados a tasas bajas, usando como "paraguas" un programa de seguridad contra el crimen org
En menos de 48 horas, el Palacio de Hacienda cosechó avales del Banco Mundial y el BID. La estrategia oficial busca captar hasta US$ 1.200 millones de bancos privados a tasas bajas, usando como «paraguas» un programa de seguridad contra el crimen organizado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, consolidó este miércoles el segundo hito de su estrategia de financiamiento alternativo en menos de 48 horas. El directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una garantía de hasta US$ 550 millones, una herramienta financiera clave con la que el Gobierno argentino buscará destrabar hasta US$ 1.200 millones en créditos de la banca privada internacional para afrontar los próximos vencimientos de la deuda soberana.
El visto bueno del BID llega apenas un día después de que el Banco Mundial (BM) autorizara un esquema de garantías todavía mayor, por US$ 2.000 millones. De esta manera, el equipo económico avanza en su plan de conseguir «seguros» de organismos multilaterales para salir al mercado a tasas sustancialmente menores que las que convalidan hoy los bonos argentinos.
Según fuentes oficiales, mientras una colocación tradicional de deuda soberana le costaría hoy al país tasas cercanas al 9% anual, los préstamos comerciales respaldados por estas garantías multilaterales podrían cerrarse con costos de entre el 6% y el 7%, generando un ahorro multimillonario para las arcas públicas.
Las diferencias entre el blindaje del Banco Mundial y el del BID
Aunque persiguen el mismo fin abaratar el crédito y alejar el fantasma del default, las ingenierías financieras aprobadas esta semana operan bajo modalidades distintas:
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El esquema del Banco Mundial (y MIGA): Los organismos participan directamente en el diseño de la operación de crédito y cubren hasta el 95% de los pagos del servicio de la deuda. Esto pulveriza el riesgo para los bancos privados y asegura la tasa más baja posible.
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El esquema del BID: Funciona de manera más flexible. Será el propio Gobierno argentino quien negocie mano a mano las condiciones con las entidades financieras internacionales. El BID actuará como garante parcial para agrandar el volumen de dinero disponible y mejorar el perfil de acceso.
El «paraguas» de seguridad que sorprendió a Wall Street
Uno de los detalles que más llamó la atención de los inversores y analistas del mercado fue el encuadre institucional que el BID le dio a la operación. La garantía se canalizará a través del programa Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (Prosejus).
Es la primera vez que la Argentina recibe un respaldo de este tipo atado a reformas de seguridad y persecución penal. El programa apunta a fortalecer la investigación criminal, mejorar la efectividad de la justicia y avanzar en la recuperación de activos del crimen organizado.
«La operación tendrá un impacto significativo: respaldará los esfuerzos para fortalecer la seguridad y la justicia, y combatir el crimen organizado», afirmó Ilan Goldfajn, presidente del BID.
Bajo la lógica del organismo, el delito no es solo un problema social sino macroeconómico: estiman que el costo directo del crimen y la violencia en la Argentina equivale al 3,9% del PBI, una cifra que supera el promedio de América Latina. Reducir ese índice, argumentan, es vital para atraer inversiones estables.
Reuniones en el Palacio de Hacienda y la mira en la CAF
La aprobación del BID coincidió con una jornada de alta actividad en el quinto piso del Palacio de Hacienda. Caputo recibió a Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, para pulir los detalles de la garantía de US$ 2.000 millones aprobada el martes.
«Conversamos sobre la garantía para el refinanciamiento anunciado por el organismo. La tasa de interés será sustancialmente más baja que la tasa actual del mercado, lo que representa un ahorro muy significativo para todos los argentinos», celebró el jefe de la cartera económica a través de sus redes sociales tras el encuentro.
El rompecabezas de Caputo todavía espera una última pieza: la Corporación Andina de Fomento (CAF). El Gobierno negocia con la entidad un aval extra de entre US$ 250 y US$ 500 millones, cuyo tratamiento en el directorio está pautado para el próximo 22 de julio.
Desde el Ministerio de Economía se apuraron en aclarar que estas negociaciones forman parte del colchón financiero exigido por el FMI para los próximos años, pero que el pago a los bonistas de julio (por unos US$ 4.400 millones) está completamente garantizado mediante los dólares obtenidos en las recientes colocaciones del mercado local.
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