El Ministerio de Salud de la Nación reportó un incremento en los casos de gripe en el país y detalló cuál es la variante de influenza predominante
Las autoridades sanitarias de la República Argentina, a través de la publicación del último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) correspondiente a la semana epidemiológica (SE) 22, ratificaron un incremento sostenido en la curva de detección de virus respiratorios en el territorio nacional. El informe oficial especificó que este comportamiento epidemiológico, iniciado de manera sostenida a partir de la SE 10, se encuadra dentro de los parámetros esperados para el período invernal, aunque consolida la tendencia de adelantamiento estacional advertida en los ciclos previos.
El monitoreo de las redes públicas de salud demostró que la suba de cuadros clínicos obedeció de forma casi exclusiva al impacto del virus de influenza A(H3N2), patógeno que concentró el 98% de los diagnósticos positivos para gripe. Durante el período analizado, las carteras sanitarias registraron 159 pacientes ambulatorios con sintomatología compatible con un índice de positividad laboratorial del 45,6%, sumándose además la hospitalización de 271 personas en efectores de salud públicos y privados en comparación con el informe inmediato anterior.
Vigilancia genómica del Instituto Malbrán y distribución geográfica del virus
Los estudios de secuenciación de muestras biológicas a cargo de los profesionales de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Dr. Carlos Malbrán determinaron que la variante J.2.4.1 (K) de la influenza A(H3N2) ejerce una hegemonía absoluta en el brote actual. El análisis genómico arrojó las siguientes variables territoriales:
Prevalencia técnica: De un total de 297 muestras analizadas entre el período 2025 y el transcurso de 2026, el 86% de los aislamientos perteneció al subclado mencionado.
Zonas más afectadas: La región del Noroeste Argentino (NOA) encabezó la estadística nacional con 90 detecciones confirmadas, secundada por la región Centro con 80 casos documentados.
Distribución remanente: El resto de los diagnósticos positivos de la variante se localizó en las provincias que componen las regiones de Cuyo (26), la Patagonia o Sur (14) y el Noreste Argentino (13).
Desaceleración en el brote de chikungunya con foco en las provincias del NOA
Por otra parte, el Ministerio de Salud constató que el brote de fiebre chikungunya mantuvo una marcada tendencia al descenso luego de haber experimentado su pico de transmisión durante la SE 16. En el transcurso de la SE 22 se notificaron 52 casos nuevos entre probables y confirmados; no obstante, los epidemiólogos aclararon que solo 15 de ellos correspondieron de manera estricta a consultas médicas de esa semana, perteneciendo los 37 restantes a cargas demoradas en el sistema informático por parte de las distintas jurisdicciones.
El acumulado general de la temporada ascendió a 2.694 infectados, de los cuales el 96% se concentró en los distritos del norte del país. La provincia de Salta continuó posicionada como el principal epicentro del virus con 1.446 registros, seguida por Tucumán con 678, Santiago del Estero con 230 y Jujuy con 195 casos. Pese a la evidente fase de retroceso respecto a los índices de marzo y abril, los equipos de control recomendaron sostener los bloqueos sanitarios y las tareas de descacharrado en provincias que todavía reportaron dinámica de contagio, tales como Catamarca, Santiago del Estero y Buenos Aires.
Situación actual del dengue y vigilancia epidemiológica ante casos probables
Respecto al panorama nacional del dengue, las planillas oficiales de la SE 22 cerraron sin la confirmación de nuevos enfermos, sosteniéndose el acumulado de la temporada en 65 diagnósticos positivos. Los efectores detallaron que el 57% de los infectados correspondió a tipificaciones autóctonas o que permanecen bajo estudio de nexo epidemiológico, mientras que el 43% restante se vinculó a pacientes con antecedentes de viaje a zonas endémicas del exterior, con prevalencia de traslados a naciones como Brasil, Paraguay, Venezuela y Colombia, entre otras.
Si bien el país experimentó una ventana de baja circulación comunitaria del vector Aedes aegypti, las áreas de infectología encendieron alarmas preventivas ante una suba en la notificación de síndromes febriles catalogados como casos probables. Esta tendencia se concentró en los distritos de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Tucumán y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, escenario ante el cual las autoridades ministeriales instaron a los laboratorios a optimizar la toma de segundas muestras serológicas para confirmar o descartar de forma fehaciente la presencia del virus antes del inicio del próximo ciclo estival.